Acto 1: Batman y Robin están persiguiendo a unos mafiosos. Los siguen a su guarida, donde uno de los miembros de la banda, que es un científico, usa un rayo que transforma a Batman en un infante.
Acto 2: Bati-Bebé.
Acto 3: El dúo dinámico se reencuentra con los villanos del primer acto, los derrotan y vuelven todo a la normalidad.
Como podrán notar, ésta es no solo una de las historias más ridículas alguna vez protagonizadas por el caballero de la noche, también tiene muy poca sustancia.
Batman es un infante por 6 páginas de 8. Pensarán que es bastante, pero por fuera de uno o dos gags, y que en el combate final se sube a un caballito de juguete, el Bati-Bebé no hace nada que el adulto no puede hacer. Como retiene su misma fuerza e inteligencia, es un mero cambio estético.
El "mejor momento" de toda la historieta es cuando Kathy Kane, Bat-Woman, llega a la mansión de Bruno Diaz porque tenían una cita. Como ella no sabe que Bruno es el murciélago, usan un muñeco de cartón con forma de una pareja besándose para que crea que la están engañando y se vaya ofendida, resguardando así su identidad secreta.
¿Cómo planea justificarle la situación a posteriori? Bueno, diciéndole que la chica que estaba besando ERA SU PRIMA.
Éste cómic es uno de los mejores (¿peores?) ejemplos de lo bajo que había caído Batman a principios de los 60. Una trama básica y criminales genéricos, endulzado con un poco de ciencia ficción barata y un conflicto central que se resuelve tan rápido como empezó.
Para éste punto, el arte de Sheldon Moldoff se había convertido en algo puramente funcional. Bill Finger parece haberse quedado sin ideas, ya no sabe que más hacer con el formato que se le ha mandado desde arriba.
La pregunta central es, entonces: ¿Por qué Bati-Bebé? La misma razón por la que las historietas del encapotado indagaron en la ciencia ficción, porque Superman lo había hecho antes y le estaba yendo bien. Por esas épocas se habían popularizado unas aventuras del hombre de acero como bebé. Quisieron repetir la fórmula con Batman y salió como salió.
Yo le tengo un cariño genuino a éste periodo del murciélago, me parece divertido, pero yo lo estoy viendo con el diario del lunes. Cuanto más indago, más me doy cuenta del deterioro qué se dio con los años, que casi lleva a la cancelación de Batman en el 64.
Obvio que eso no sucedió pero es por ésta mediocridad que casi se llega a ese punto.
No creo estar capacitado para hablar bien sobre SMiLE. Conozco los hechos, sé quiénes participaron y más o menos qué se intentaba hacer, pero tampoco hace falta entrar tan a fondo para entender a Smiley. Lo importante es que, después de Pet Sounds, Brian Wilson quiso superarse a sí mismo. Quiso hacer un disco conceptual y ambicioso sobre “algo”. Con la ayuda de Van Dyke Parks empezó a construir canciones en pedacitos, collages sonoros sin mucha conexión entre sí.
Pero las drogas, la presión externa, tensiones en la banda y los problemas mentales de Brian lo detuvieron. Quedó inconcluso.
Pero aun así, los Beach Boys contractualmente tenían que sacar algo. Juntando los dos sencillos ya grabados de "Good Vibrations" y "Heroes and Villains", algunos rescates de Smile y otros temas nuevos, conformaron Smiley Smile.
Smiley es un disco demasiado extraño para ser tan bueno. Y es raro por el mero hecho de serlo.
Con los años se le ha celebrado su estilo "Lo-Fi", sin precedentes mayores en ese momento, y sin dudas es un soplo de aire fresco después la super orquestación de Pet Sounds. Los instrumentos toman un segundo plano, dejando brillar a las voces de los Boys.
Obviamente, "Heroes and Villains" y "Good Vibrations" no fueron pensados como parte de éste disco. Pero a pesar de estar metidos con calzador y no acomodarse a la estética musical de Smiley, no arruinan el flujo del álbum y permiten tanto al lado A como al B arrancar con fuerza.
"Vibrations" es una maravilla de la música pop, una verdadera obra maestra. Está cargada con uno de los estribillos más pegadizos jamás escritos, una instrumentación muy colorida (Theremin, mi querido amigo) y un nivel de detalle casi obsesivo: la calidez de la voz de Carl en los versos y el hipnotismo de Mike en el coro, el fill de batería antes del estribillo y los constantes cambios de tono. Podría pasar horas solo con ella.
"Heroes and Villains" tristemente está incompleta. Para su lanzamiento como sencillo en el 67, la canción fue recortada y se eliminó uno de sus movimientos más importantes: “La Cantina”. El resultado es una secuencia de secciones que se sienten dispares y mal pegadas. Los cortes son bruscos, como si alguien la hubiera editado con tijeras. Años después sería corregido, pero acá lo que queda es una canción con hermosas armonías y una gran producción que no logran brillar del todo.
El resto del repertorio de Smiley es una linda banda de inadaptados.
"Vegetables" tiene muchísimo más sentido en Smiley Smile que en SMiLE. Nos muestra el sonido más intimo del disco: El único instrumento en el 85% de la canción es un bajo. La armonía grupal es excelente. Una canción divertida y que no pide mucho.
Le sigue "La sinfonía del Pajaro Loco", probablemente el mejor instrumental en un disco de los Boys. Presenta una atmosfera totalmente misteriosa y un poco oscura, y creo que es el único donde hay algun tipo de presencia vocal.
"She's Going Bald" cuenta una pequeña obra de teatro en dos minutos. Las distintas secciones le permiten a Mike Love demostrar toda su habilidad de sobre actuación. De seguro la modulación artificial en las voces fue muy chocante e innovadora para su época.
"Little Pad" inspira tranquilidad pura, es un tema de Jack Johnson cuarenta años antes de que empezara su carrera. La voz de Carl es maravillosa, y el ukelele y los "Mhhs" cargan con todo a su espalda. Lo mismo puedo decir sobre "With Me Tonight", ambas son verdaderamente bellas en su simpleza.
"Wind Chimes" es un susurro. Son voces y un poco de piano que se van esfumando de a poco. Paz.
Y DESPUES VIENE "GETTING HUNGRY", QUE ENTRA ASÍ. Si con "Chimes" te estabas durmiendo, "Hungry" equivale a un balde de agua fría. Y es un chiste, una canción rídicula, y fue la única propia de Smiley que sacaron como sencillo. ¿Por qué? No se.
"Wonderful" nos devuelve al ruedo. De vuelta, Carl canta hasta que su voz no puede bajar más, es super íntimo. Si no me equivoco, es la historia de una chica creyente que pierde la virginidad de muy joven, pero como no es como lo esperaba, se refugia de vuelta en la biblia. El puente es un despropósito.
El disco cierra con "Whistle In". La nada misma.
En fin. Te tienen que gustar muchísimo los Beach Boys para poder entender Smiley Smile. En retrospectiva y sabiendo todo lo que sucedio con su versión original, es un muy buen disco con una gran producción y trabajo grupal de los hermanos Wilson y compañía. No me quiero repetir, pero es muy íntimo, y el hecho de haber sido grabado en su estudio personal en la casa de Brian ayuda muchísimo.
Dura poco más de 27 minutos, propicio a varias escuchas o para dejar de fondo en una tarde estudio. Si estás buscando un bocadillo para saciar tus gustos psicodélicos o simplemente esta volado y queres buscarle el significado a algo, todo tuyo. Por mi parte, yo disfruto de las dulces armonías y de la tranquilidad que me dan.
¿SMiLE habría sido mejor? Nunca lo sabremos y está bien así. Al menos no tendría a Getting Hungry, eso le suma puntos. Lo que obtuvimos en 2004 y 2012 es una fracción de lo que habría sido. Yo estoy conforme con la historia y música de los Boys como la conocemos, y es preferible que esa leyenda se mantenga así.
Durante toda mi travesía a través del mundo de la música todos me han dicho que el tipo era un genio, pero si algo sé sobre Brian es que odiaba que le dijeran genio. Justamente eso lo llevó a la locura a fines de los sesenta. No voy a indagar mucho en su proceso creativo ni en sus problemas personales, pero no hay manera de obviar que el hombre escribió algunas de las canciones mas innovadoras y hermosas de todo el mundo de la música.
Desde que lo perdimos no he parado de escuchar a los Beach Boys. Toda la vida me considere en un escalón superior que a la persona promedio que los conoce solo por sus hits, pero me faltaba muchísimo por conocer.
El tema es que, los Beach Boys pre Pet Sounds son bastante Ok. Es surfing, autos y chicas. Obviamente tenes tus "Don't Worry Baby" y "I Get Around", pero los discos son una recopilación de grandes sencillos rodeados por relleno normalucho tirando a malo.
Por más que me duela un poco pasar por alto los primeros trabajos de la banda, al menos por ahora, decidí arrancar por Pet Sounds.
Pet Sounds es un disco que suena a nuevo y a viejo al mismo tiempo. Es uno de los mejores ejemplos del Pop Barroco, una mezcla de las sensibilidades de la música pop e instrumentación de tipo orquestal. Fuertemente inspirado por el trabajo de Phil Spector, pero al contrario que Spector, no abruma el oído y ayuda a mantener un sonido homogéneo y constante.
Su "problema" más grande es que realmente es un disco solista de Brian. El resto de los Boys son coristas y cantan, pero solo Carl y Dennis tocan instrumentos en temas selectos, y están perdidos en una nube de sesionistas. Incluso en las escasas canciones que Wilson cedió a otros miembros, se nota que están cantando SU música.
Los temas viejos de los Beach Boys eran lo suficientemente genéricos que cualquiera los podría haber cantado. Pet Sounds se separa completamente de ese eje.
El disco puede dividirse, más o menos, en dos bloques: Por un lado están las baladas, mucho más introspectivas y lentas; y por otro lado, los temas pop, con melodías más pegadizas. La línea entre ambas no siempre es clara, pero es una forma útil de desmenuzar el disco.
“Wouldn’t It Be Nice” tiene dejos de “California Girls”, empezando por la intro de piano. Aun así, se siente mucho más adulta. La letra habla de una pareja ideal ya casada. El cambio de tempo al final enriquece a la melodía.
"You Still Believe in Me" es uno de los mejores deep cuts del grupo. Brian usa el falsetto para transformar una frase como "Quiero llorar" en algo hermoso. Cada vez que termina, vuelve a empezar, y a veces me gustaría que el fade out no se hiciera tan temprano. Es también uno de los mejores ejemplos del uso de la percusión orquestal en el disco.
"That’s Not Me" y "Here Today" tienen algunas de las letras más desesperanzadoras, aunque a veces su instrumentación parece no seguir ese mismo tono. Son de los cortes más olvidados de Pet Sounds, no porque sean malos, sino porque en el nivel general del álbum quedan opacados.
"Don't Talk (Put Your Head on My Shoulder)" y "I Just Wasn't Made For These Times" son dos caras de la misma moneda. Baladas melosas como ellas solas, pero con diferencias. La primera es muchísimo mas orquestal y hace un muy buen uso de las cuerdas, mientras que la segunda tiene más instrumentos raros (Si no me equivoco es la primera aparición del Theremin en una canción de los Beach Boys) y está excelentemente complementada con una hermosas armonías.
Algo parecido sucede con "I'm Waiting For The Day" y "I Know There's an Answer", pero las emociones son totalmente opuestas. Son de lo más feliz y celebratorio de todo el disco, especialmente la primera, la batería y el cambio de tono hacen totalmente a la canción. La segunda aprovecha muchísimo el poderío en la voz de Brian, y el solo de Saxo es mortal.
Los dos isntrumentales están bien, era costumbre tener un par por disco de los Boys. Son inofensivos, pero ambos detienen el ritmo del tracklist considerablemente.
Dejo los dos mejores temas casi para el final: "Sloop John B" es super divertida, los cambios de voces entre Brian y Mike Love te mantienen enganchado y cada uno trae algo nuevo. Es un tema tradicional de música folk que Al Jardine le propuso a Brian arreglar para el disco, y la banda lo hace muy bien, tanto que a la versión original no la recuerda nadie.
"Talvez no siempre te ame, pero mientras haya estrellas encima tuyo, no tenés que dudarlo". "God Only Knows" es probablemente la canción de amor más hermosa de todos los tiempos y la voz de Carl Wilson acá es angelical. Comienza el ascenso de Carl dentro del grupo y no podría haber dado un mejor primer paso.
El juego de voces en su cierre, con Bruce Johnston y Wilson repitiendo "Solo Dios sabe" una y otra vez, es uno de esos grandes momentos que la música nos da muy pocas veces.
El disco cierra con "Caroline, No". Es triste, te saca la felicidad y termina el álbum en una nota muy pero muy melancólica.
En fin, Pet Sounds es único, y muchos han intentado copiarlo sin llegar a los mismos resultados. Es un proyecto profundamente personal, y por momentos se siente como un amigo que te cuenta todos sus problemas sin dejarte hablar. Tenés que estar preparado para entenderlo al máximo y enfrentar todos los sentimientos que eso conlleva.
Hay canciones sobre el desamor, no encajar, estar decepcionado con el rumbo de tu vida, pero también sobre buscar respuestas, tener una pareja feliz, andar en barco y muchísimo más. Lo más importante en todo el tracklist, es que incluso las canciones más felices tienen un toque de tristeza, nunca hay nada totalmente soleado. Es realista, tal vez un poco infantil, pero realista.
Tampoco es que sea perfecto, pero no le sacaría ni agregaría nada, exceptuando los instrumentales.
Hay que entender que los Beach Boys son mucho más que Pet Sounds. Reducir su discografía solo a este disco y desestimar todo lo que vino antes y lo que vendrá después es injusto. Lo que le siguió me resulta, personalmente, mucho más interesante que volver a llamar a Brian “genio” y escuchar una y otra vez el mismo disco.
En el interín entre el lanzamiento de "Abbey Road" y "Let It Be", los Beatles ya se habían separado, aunque fingían demencia frente al mundo para no alarmar a nadie. El primero en “divorciarse” del grupo fue John Lennon, aunque lo hizo en secreto. Recién cuando Paul McCartney empezó a promocionar su debut solista y soltó la bomba de que los Beatles no pensaban seguir haciendo música juntos, es que todo salió a la luz.
Durante ese tiempo, John quedó en una especie de limbo: ya no tenía por qué seguir participando en las actividades de su ex banda, pero tampoco podía decir abiertamente por qué no lo hacía.
Su carrera solista venía gestándose desde hacía un tiempo, con los discos experimentales junto a Yoko Ono y el lanzamiento de “Give Peace a Chance”, pero fue con "Cold Turkey" e "Instant Karma!" que presentó su primer material verdaderamente solista fuera del marco de los Beatles.
No voy a seguir dando vueltas: "Instant Karma" no me gusta. Es una gran canción, pero suena para el culo, con todas las letras. Escrita, grabada, producida y lanzada en apenas 10 días, y se nota. Phil Spector, que llevaba cuatro años retirado (desde 1966), fue elegido por Lennon para producirla.
Phil Spector es un monstruo de persona, para mal, y lo único bueno que hizo en su vida fue inspirar a Brian Wilson (QEPD). Como productor, su técnica se basaba en agregar todo lo que pudiera a una canción hasta abrumar al oído, buscando que todo sonara como un bloque. La famosa "Pared de Sonido".
"Instant Karma" tiene una melodía buenísima, un estribillo excelente, súper pegadizo, y un mensaje interesante y filosófico sobre cómo el karma puede llegar de forma instantánea, en el mismo momento en que hacés una mala acción. Pero la manera en que fue grabada y mezclada arruina totalmente la música.
Veamos quiénes participaron en la canción (Per Wikipedia):
John Lennon – voz principal, guitarra acústica, piano, coros
George Harrison – guitarra eléctrica, piano, coros
Klaus Voormann – bajo eléctrico, piano eléctrico, coros
Alan White – batería, piano, coros
Billy Preston – órgano Hammond, coros
Yoko Ono – coros
Mal Evans – campanas, palmas, coros
Scott CerJance – pandereta
Allen Klein y miembros del Hatchett Club de Londres – coros
Ya con leer los dos primeros nombres uno pensaría que la canción tiene que ser excelente, imposible dudarlo. Sigamos leyendo.
Klaus Voormann diseñó la portada de "Revolver", y como bajista es bastante bueno.
El Alan White que yo conozco es el de Oasis; este es otro. Fue baterista de Yes, pero no mucho más sé de él. Juzgándolo solo por su trabajo en este tema, es un baterista creativo. Lo que más le puedo criticar es que los fills que hace están fuera de ritmo y desentonan un poco. En cambio, las acentuaciones de crash que mete sobre los gritos de John en el estribillo le suman mucho. Sin eso, todo se sentiría más vacío.
Billy Preston colaboró con los Beatles durante las sesiones de "Get Back", y también en sus carreras solistas.
No se puede dudar del talento de estos músicos, entonces, ¿de quién es la culpa? De Phil Spector.
La canción parece grabada adentro de una cueva. La voz de Lennon está bañada en eco; la batería suena seca, sin fuerza, como si le pegaran a un pedazo de goma. El 80% de los instrumentos ni se escuchan: solo piano y batería, con las palmas superpuestas al redoblante que hacen que todo suene medio infantil.
Por suerte, algunos de estos problemas se corrigieron en los "Ultimate Mixes" que hizo Sean Lennon hace poco. El video musical que dejé arriba usa esas nuevas mezclas. Mejoran el paneo estéreo y le bajan un poco al eco en la voz de Lennon, lo cual ya ayuda bastante.
Spector siguió haciendo estragos en el mundo Beatle por un tiempo, produjo Let It Be y All Things Must Pass y les robó su personalidad, y continuo trabajando esporádicamente con Lennon hasta 1975. Todo terminó cuando se robó las cintas de "Rock and Roll" a punta de pistola y se fugó para regresar un año después.
EN FIN. Estoy expandiendo mi scope de reseñas por fuera de las historietas para ver como me siento. Nos veremos en la próxima, todo a su tiempo.
Hola, ¿cómo están? Bienvenidos a Historieta Bizarra.
No hay pareja más ideal que la DC y los Gorilas.
Cuenta la leyenda que las portadas con primates vendían más de lo normal, y todos los editores querían aprovechar la tendencia. Fue tanto así que tuvieron que regular una cantidad por mes para no sobrecargar el mercado. Ni siquiera Batman se salvó.
De Batman #75:
El mafioso George Dyke es ejecutado en la silla eléctrica. Siguiendo su último deseo, su cuerpo es trasladado al laboratorio del doctor Willard, médico cirujano. El hombre extrae el cerebro del criminal de su cuerpo y lo revive en un tubo de nutrientes, para después transferirlo al cuerpo de un gorila gigante.
La cirugía es un éxito y Dyke vuelve en sí dentro del cuerpo del primate. Como "agradecimiento", Willard es tomado de rehén, con el fin de que realice otra operación de cerebro: cambiar el suyo por el de Batman. Así, podría recuperar forma humana y atrapar al Murciélago en el cuerpo del gorila.
El gorila arrasa Ciudad Gótica y ni el Dúo Dinámico puede detener sus robos. El murciélago se da cuenta de las actitudes humanas del gorila y sospecha que algo raro está pasando.
Dyke realiza su último gran asalto y secuestra al encapotado. El cirujano realiza esperada operación, pero el gorila (Batman) vuelve en sí más rápido de lo esperado y escapa con un Batman (Dyke) inconsciente.
En una escena que parodia a King Kong, escalan un edificio similar al Empire State. Robin los sigue en el Batiavión y rescata a quien cree que es su compañero, mientras que el primate cae a su muerte.
Justo cuando la banda de Dyke está festejando, el verdadero Batman se revela: había estado disfrazado como Willard todo este tiempo y nunca hubo tal operación. El gorila que murió era Dyke, y el Batman que salvó Robin es en realidad Willard, quien había cambiado lugares con el encapotado.
Arrestan a los mafiosos y Batman le cuenta todo lo que sucedió a Robin.
El equipo creativo de este cómic está compuesto por David Vern Reed y Lew Sayre Schwartz (nombres más extravagantes no podían tener), quienes concibieron la gran mayoría de las aventuras de Batman entre finales de los 40 y principios de los 50:
La historia en sí es muy divertida. ¿Por qué Dyke eligió un gorila como su nuevo cuerpo? No sé. ¿Cómo funciona tal operación? No sé. ¿Dónde consiguieron un mono gigante? Ni idea. Pero nada de eso importa: no hacés preguntas mientras disfrutás de un buen cuento de crimen y ciencia ficción bien adaptado al estilo Batman. Es como una revista pulp mezclada con una buena película de serie B.
La única crítica que le puedo hacer a la trama es que, a pesar de que el Dúo Dinámico no sabe por qué el gorila actúa como humano, nosotros sí, y eso elimina el misterio. Pero tampoco se me ocurre cómo incluir la revelación sin que se sienta forzada. Ya hay un giro en el final, y apilar otro encima de ese sería poco orgánico. Lo dejamos pasar.
Schwartz es de lo mejor de esa camada de artistas obligados a imitar a Bob Kane. Tiene un estilo mucho más detallado, con un gran trabajo de perspectiva y dinamismo. Algunos ejemplos:
Otro tropo de su estilo que se hace presente es "cortar" un objeto o lugar al medio y realizar un diagrama interno, como sucede aquí con las alcantarillas:
Su mayor falla es que incluye demasiados paneles por página, hay una sobrecarga de imágenes y texto que abruma. Es tanto así, que se tuvo que tomar el trabajo de poner flechas para guiar la vista, porque en ocasiones no sigue el modelo de lectura clásico de la historieta (Izquierda a derecha, arriba a abajo) y te podés perder muy fácilmente.
Hola, ¿cómo están? Bienvenidos a Historieta Bizarra.
Batman tuvo un período muy flojo entre 1955 y 1964. La culpa se puede dividir entre la censura del Comics Code, falta de originalidad y busqueda de tendencias.
En lugar de enfocarse en lo que hacía único al personaje, se intentó llevarlo hacia la ciencia ficción. Un buen caso es la historia de hoy.
Batman y Robin, mientras pilotan el Bati-Avión, quedan atrapados en un huracán y terminan en otra dimensión. Allí son capturados por soldados que los confunden con Gente Murciélago y llevados ante la Reina y su ministro Arko, quien en secreto conspira con los Murciélagos.
Se ganan la confianza de la realeza después de repeler un ataque enemigo y proponen ir a firmar un pacto de paz con los Murciélagos. Arko se excusa y no los acompaña.
Son emboscados, aunque logran escapar. El guardia real se da cuenta de que la maniobra que los murciélagos utilizaron es demasiado compleja para que la hubieran ideado por si mismos. Ahí se dan cuenta de que Arko los engañó para tomar el palacio mientras no estaban.
Regresan y lo vencen. Ahora solo les quedan las tropas de los monstruos que se avecinan.
Batman logra detenerlos prendiendo fuego con el Bati-Avión un barranco lleno de gases naturales. Sin embargo, la explosión los manda volando de regreso a su dimensión, sin poder decir adiós a sus nuevos amigos, quienes los dan por muertos.
Al día siguiente, debatiendo sobre todo lo que les pasó, Bruno Díaz le dice a su protegido que está aliviado de que la Reina los crea muertos, porque se había enamorado de él y así nunca se habría casado con él Guardia.
Si, yo estoy igual de sorprendido que ustedes por ese final. Hay que tener en cuenta que es un cuento corto de seis páginas y que no hay espacio para nada por fuera del conflicto principal. Pero no es excusa.
Toda el cierre se siente muy acelerado y depende de la narración para entenderse. Y la conclusión de Bruno se la sacaron de la galera; la Reina y el Guarda interactúan una vez y jamas se hace referencia a nada romántico.
Arko es el villano, los murciélagos son sus minions. Nunca hay intención de ocultarlo, podemos leer sus pensamientos todo el tiempo y no hay panel donde aparezca en donde no lo acusen de traidor. Pero tiene poca sustancia y es un malo malísimo del montón.
El concepto de la Gente Murciélago me resulta muy interesante, es como una version alternativa de Batman, incluso se visten igual que él sans el logo en el pecho. Pero por fuera de la coincidencia vidual, no se indaga mucho en el tema y son reducidos a un grupo de animales a capturar.
Ésta historia fue escrita por Bill Finger, el creador de Batman. Obviamente no es culpa suya nada de ésto y no se lo voy a echar en cara, está siguiendo órdenes y hace lo mejor que puede.
El arte es muy limitado. Sheldon Moldoff tampoco es un mal dibujante, pero durante su trabajo en Batman estaba condicionado a imitar el estilo de Bob Kane para justificar que su firma esté en la historieta. Los personajes son toscos y parecen maniquíes posados. Todo tiene un acabado vacío y poco detallado, como si fuera un libro de colorear infantil.
Hola, ¿cómo están? Bienvenidos a Historieta Bizarra.
Antes de la explosión superheroica de mediados de los 60, Marvel Comics como la conocemos ni existía: se llamaba Atlas y vivía a base de historietas de romance, monstruos gigantes y algún que otro western. Como los westerns empezaban, de a poco, a perder el éxito que habían tenido en sus inicios, se hicieron varios experimentos para mantenerlos vivos. El de hoy es uno de esos.
Ahora, si miran bien la portada, arriba a la derecha hay un pequeño sello. ¿Qué significa? Censura. Desde mediados de los 50 hasta principios de los 70, el cómic estadounidense estaba fuertemente regulado por el Comics Code Authority, una entidad creada para "proteger a la juventud" de contenidos que se creían inmorales.
No viene mucho al caso, lo que nos importa es que el Rawhide Kid, pistolero, no puede matar a NADIE. Así que... ¿qué hace con las pistolas? Truquitos: Dispara a sogas, a ramas, a piedras. Si llega a pegarle a alguien, es solo para herirlo levemente o desarmarlo.
La historia de hoy es simple. El Kid, fugitivo de la ley, está escapando de la policía, y termina escondiéndose en una mina de plata. Al principio, el jefe de los mineros quiere echarlo, pero como uno de sus trabajadores se desmaya, lo contrata temporalmente.
En la mina, el chico baja con uno de los mineros y un indígena apodado Tom. Allí se encuentran con el Tótem Viviente, una especie de estatua gigante que cobró vida, justo como Tom había advertido. Los tres salen corriendo, pero el Kid se queda atrás e intenta dispararle, sin éxito. Las balas no le hacen nada, aunque logra distraerlo.
Justo cuando llega la policía para arrestar al Kid, el Tótem escapa del subsuelo y atrapa a todos dentro de la mina. Como el vaquero es el único lo suficientemente pequeño para pasar por un hueco y salir a buscar ayuda, el Sheriff da su voto de confianza y lo deja ir.
Ya afuera, el Kid se enfrenta al Tótem en un risco. Le dispara una y otra vez, levantando una nube de humo que lo ciega. Después, le da una buena patada y lo tira al vacío.
Con el peligro eliminado, dinamitan la entrada de la mina y todos logran salir. El Sheriff, agradecido, lo perdona por sus crímenes, y el Kid se despide cabalgando hacia el horizonte.
En el equipo creativo los tenemos al dúo legandario de Jack Kirby y Stan Lee, y a Dick Ayers en tintas (Muy buen entintador vale destacar). Ésto es un trabajo más para ellos, no es ninguna obra maestra ni de escritura ni de dibujo. Es entretenida y curiosa, un lindo tentempie historietero para una tarde de aburrimiento, pero no más.
Kirby es uno de los mejores dibujantes de la historia, en cualquier ámbito. Acá tiene su estilo dinámico reconocible, pero faltan unos años para terminar de definirlo. Aún así, como la historia está dividida en pequeños capítulos, separados por anuncios dentro de la revista, cada uno inicia con un pin up de página completa. El cuarto es el mejor sin dudas.
El Tótem sigue al pie de la letra el cliché de titán creído que tenían todos los monstruos de Stan Lee; mucho ruido pocas nueces. El verdadero valor está en las dos subtramas: la relacion entre el Sheriff y el Kid y la del jefe explotador:
El último se odia desde el minuto uno. Gracias a dios recibe su merecido por parte del pistolero y después es arrestado. El Oficial es, en cambio, un tipo honorable. Cuando ve que el chico es mucho más que los crímenes de los que fue culpado, le da una oportunidad, y es bien recompensado.
Me resultan mucho más interesantes estos personajes secundarios que el atractivo principal, que es el monstruo gigante. Todo se reduce a una larga persecución de 20 páginas en la que no pasa nada. La decisión de colorearlo de amarillo y rojo, en vez del gris de la portada, tampoco ayuda.