domingo, 25 de octubre de 2026

Holland ~ The Beach Boys

20% California, 40% Duendes Mágicos, 0% Holanda.

Durante la gira de Sunflower, allá por 1970, los Boys visitaron Holanda. Se llevaron una grata sorpresa al descubrir que el público no solo prefería el material nuevo por encima de sus clásicos hits, sino que también se sabían todas las letras.

Bajo el mandato de Jack Rieley, trabajar con Brian se estaba volviendo cada vez más difícil, y nadie lograba convencerlo de volver al estudio. Fue así como empezó a tomar forma la idea de mudar a la banda fuera del país y cambiar de ambiente, aprovechando la oportunidad para intentar sacar a Wilson de su encierro.

Seguían siendo muy populares en Europa, así que decidieron probar suerte grabando en el viejo continente. La decisión final estaba entre Gran Bretaña y los Países Bajos, y fueron Carl y Rieley quienes se decantaron por este último.

Sin embargo, cuando el viaje estaba prácticamente organizado, el grupo se encontró con un grave problema: no había un solo estudio disponible durante toda su estadía en el país. ¿La solución? MUDAR TODO EL ESTUDIO PERSONAL DE BRIAN A HOLANDA. También tuvieron problemas para conseguir alojamiento y, por sobre todo, para lograr que Brian se subiera a un avión.

Finalmente, sobrevivieron a todas las adversidades y grabaron un disco con un nombre súper creativo y original.

Holland es el decimonoveno disco de estudio de los Beach Boys, publicado el 8 de enero de 1973.

El álbum tiene una temática viajera muy marcada, que ya se hace notar desde el inicio, con Sail On, Sailor.

La historia detrás del tema es tan interesante como la canción misma. Fue la última en ser incluida en el tracklist y la única grabada en Estados Unidos. Reprise Records consideraba que faltaba un sencillo radial potente entre todo el material grabado, y fue Van Dyke Parks quien decidió rescatarla.

Compuesta por Brian y Van Dyke en 1971, la letra había pasado por múltiples manos durante esos dos años. La versión definitiva sería grabada en noviembre de 1972, después de algunos retoques líricos de Jack Rieley.

Tiene una melodía emocionante, con los típicos juegos de palabras y rimas de Parks firmemente entrelazados en la letra. La impulsan una batería bien marcada y unas armonías vocales contundentes por parte de la banda. La decisión de darle la voz principal a Blondie Chaplin fue excelente: es SU canción.

Steamboat es una de las composiciones más raras de Dennis. De temática cuasi histórica y con una letra abstracta, también provista por Rieley, cuenta la historia del primer barco a vapor en surcar los mares.

Creo que la palabra correcta para describirla es… ¿intimidante? Dennis venía ofreciendo, en su mayoría, rockeros y baladas, pero esta no encaja en ninguna de las dos categorías. Es una bifurcación más que interesante en su camino como compositor.


Acá me salgo del orden del disco para hermanar Steamboat con The Trader. Rieley y Carl volverían a hacer equipo en el segundo tema "histórico" del álbum.

Trader habla sobre el descubrimiento y la posterior conquista de América por parte de las potencias europeas. Escrita en forma de carta, la primera parte juega con la firma del comerciante: los dos primeros versos cierran con un "sinceramente", que adquiere un significado mucho más siniestro en el tercero, cuando se cuenta que los nativos lloraron "sinceramente" al ver sus tierras arrasadas. Gran mensaje, y muy bien desarrollado.

A partir de ahí, el tema pasa de un primer movimiento más feliz y aventurero a otro más melancólico e introspectivo, con una letra más abstracta y cercana a la de Steamboat.

La voz de Carl es impecable, siempre tan dulce y melodiosa, y el detalle de incluir a su hijo diciendo "hola" al principio es de lo más tierno.

La pieza central del disco no es una canción, sino tres. La California Saga de Mike Love y Al Jardine forma el corazón del proyecto: tres piezas de amor puro al lugar de origen de la banda, de esas que solo pueden escribirse cuando uno está muy lejos de casa.

Al contrario de lo que uno esperaría, Mike y Al evitan centrarse en las playas y el surf. En su lugar, adoptan una perspectiva más geográfica y social, con una fuerte impronta folk, desde la que retratan distintas "postales" de California.

Big Sur es la primera composición íntegramente de Mike Love, quien se encargó tanto de la letra como de la música por su cuenta. Una pieza muy inmersiva, con un compás de vals y una interpretación relajada de Mike. La armónica le da ese toque único que termina de completar la escena del fogón.

Le sigue The Beaks Of Eagles, que combina una lectura de poesía con pequeños fragmentos cantados por Al. Sin dudas, la más extraña de las tres y una de las canciones menos comerciales de la historia de la banda (y estos son los mismos tipos que cantaban sobre vegetales).

Y la tercera nos trae el momento más clásico de todo el álbum: la apropiadamente titulada California. El juego vocal es excelente: cada miembro canta una parte distinta, y las voces se van cruzando entre sí hasta que uno, como oyente, quiere cantar todas las partes al mismo tiempo y no puede. Súper pegadiza y, definitivamente, uno de los mejores temas escritos por Al Jardine y también de la banda.

Posteriormente, California sería remezclada para la radio, aunque perdiendo bastante fidelidad en el proceso. Recomiendo muchísimo la versión del Carnegie Hall, que combina lo mejor de ambas versiones de estudio y cuenta con unas armonías masivas. 

Leaving This Town es el único aporte propio del dúo Chaplin-Fataar. Originalmente habían traído dos temas para el disco, pero el segundo, We Got Love, fue reemplazado por Sail On, Sailor. Una lástima, pero necesario.

Es una balada rockera que hace un mejor uso de las armonías que sus canciones de Carl and the Passions, aunque mantiene una identidad propia. Peca de ser ligeramente más larga de lo necesario, pero la voz de Blondie le da mucha personalidad, y el solo de sintetizador es algo novedoso para los Boys. Aun así, prefiero la versión más guitarrera que tocaban en vivo.

Dennis regresa con Only With You. Un Forever "light", pero que mantiene esa atmósfera de romance cinematográfico. El estribillo puede resultar repetitivo, pero los arreglos de cuerdas y, especialmente, la voz de Carl lo compensan.


Y cerramos con Funky Pretty. Me gusta mucho la letra, y creo que sigue manteniendo su relevancia en la actualidad: el protagonista se enamora de una chica fanática de los horóscopos y de todo lo relacionado con el mundo onírico. Yo sé que a más de uno de nosotros le ha pasado.

El cierre recuerda a God Only Knows, con esas vueltas de voces cruzadas. Parece que Brian estaba experimentando de nuevo con ese tipo de arreglos vocales: You Need a Mess of Help to Stand Alone ya utilizaba un formato similar en su puente.

Mi mayor crítica es que las voces parecen grabadas dentro de una lata. No todas, pero especialmente las de Mike, Al y Blondie suenan con una calidad bastante pobre en sus respectivos versos. Es un problema porque, al ir turnándose pequeños fragmentos de cada estrofa, las diferencias se vuelven muy notorias.

Como ya era costumbre en esta época, la versión en vivo es la definitiva.

Holland es un paso en la dirección correcta. Se nota que...

¿Cómo que me falta algo, no? Me dicen por cucaracha que me olvidé del EP que venía con el LP. Pensé que podía salteármelo, pero vamos a hacerle justicia.

Mount Vernon and Fairway es lo que se conoce como droga. Se trata de un cuento infantil, casi una obra de teatro, ideado por Brian, pero que el resto del grupo terminó relegando a un EP que venía de extra junto con Holland.

Con la narración de Jack Rieley, unos buenos backing tracks y algunos aportes de Carl, quien también se encargó de la producción, el cuento sigue a un joven príncipe y sus hermanos, que conocen a un flautista mágico que vive dentro de una radio. El flautista les muestra su música mágica, pero desaparece con la promesa de volver si los chicos dejan la radio encendida.

El flautista nunca regresa y los chicos dejan de creer en él. Hasta que una noche, pese a su ausencia, la música vuelve a sonar por la radio y bla, bla, bla. Escúchenlo ustedes mismos, es toda una experiencia.

Me recuerda a esos audiolibros en CD con cuentos de los Hermanos Grimm que tenía cuando era chico. Un delirio total. Pobre Brian, estaba completamente ido. Su don para la música sigue intacto, eso no lo puedo negar: los momentos musicales son muy bonitos, y Jack Rieley fue el indicado para narrar la historia. Por algo el tipo era locutor de radio.


Holland es un digno sucesor de Surf's Up.

A pesar de que nunca se menciona a Holanda por su nombre, el país tiene una larga historia marítima y una estrecha relación con la navegación. Intencionalmente o no, el disco termina teniendo cierta coherencia temática gracias a Sail On, Sailor, Steamboat e incluso The Trader.

Aunque las canciones son pocas, apenas nueve, son de muy buena calidad. Miembros que antes no brillaban tanto por sí solos traen conceptos propios que quedan muy bien, especialmente Mike y Al con su trilogía.

El verdadero héroe del proyecto fue Jack Rieley: la idea de ir a Holanda fue suya, escribió las letras de cuatro de los nueve temas y fue quien mantuvo a la banda unida durante todo el proceso. Y justamente por eso es tan triste que este sea su último paso por el mundo de los Beach Boys.

Después de terminar Holland, Rieley decidió quedarse en los Países Bajos. Un par de meses después, en parte por los incesantes conflictos internos de los muchachos (que para ese entonces ya viajaban en micros distintos cuando salían de gira) y también porque viajar a California todos los meses le resultaba demasiado costoso, terminó cortando lazos con el grupo.

Una falla importante del disco es la poca presencia de los dos sudafricanos. Chaplin y Fataar salieron muy mal parados en comparación con So Tough. Entiendo que eran los nuevos y que el resto de los Boys era quien terminaba decidiendo qué entraba al disco y qué no, pero que solo tengan una canción a su nombre es un gran error. Si no fuera por Sail On, Sailor y algunos coros, Leaving This Town quedaría casi aislada en el tracklist.

Lograron sacar a Brian de su encierro, y en Holland colabora mucho más que en los dos LP anteriores. Pero ¿a qué costo...? Mount Vernon and Fairway demuestra que Brian estaba atravesando un momento bastante complicado, con todo respeto. Es difícil escucharlo y no preguntarse qué estaba pasando por la cabeza del hombre.

Es el cierre de una era, y uno más que digno. Los Beach Boys como fuerza creativa que intentaba mantenerse relevante terminan acá. Pero su historia recién está por la mitad...

lunes, 12 de octubre de 2026

Carl and the Passions – "So Tough" ~ The Beach Boys

Si tuviera una moneda por cada canción que los Beach Boys tienen dedicada a una masajista, tendría dos, que no es mucho, pero es raro que haya pasado dos veces.

Creo que esto no lo mencioné nunca en esta retrospectiva, pero para este punto de su historia los Beach Boys ya tenían, y todavía tienen, un sello discográfico propio: Brother Records.

No voy a entrar demasiado en detalle, pero basta con saber que la única otra banda ajena a los Boys que llegó a sacar un disco mediante el sello fue el grupo sudafricano The Flame.

En 1969, Carl Wilson los descubrió en Londres y, en uno de sus tantos ataques de buena onda que lo caracterizaban, los convenció de viajar a Estados Unidos para firmar con Brother Records, y hasta les produjo un álbum.

The Flame llegó a ser telonera de los Beach Boys entre 1970 y 1971. Cuando Dennis tuvo ese fatídico accidente que lo dejó incapaz de tocar la batería, Ricky Fataar, el baterista del conjunto sudafricano, pasó a ocupar su lugar sobre los escenarios.

Para principios de 1971, The Flame se había separado. Fataar y el guitarrista y cantante Blondie Chaplin terminaron incorporándose oficialmente al grupo a pedido de Carl y del mánager Jack Rieley. Poco tiempo después, Bruce Johnston dejaría la banda por diferencias creativas.

En medio de todo ese quilombo, los Beach Boys estaban en el estudio.

Carl and the Passions – "So Tough" es el decimoctavo álbum de estudio de los Beach Boys, publicado el 15 de mayo de 1972.

El nombre viene, supuestamente, de una banda que el grupo tuvo durante sus años de secundaria, antes de convertirse en los Beach Boys. La portada original no mencionaba a la banda por ningún lado (esto sería corregido en ediciones posteriores) y, como el sonido del disco se distancia bastante de aquello por lo que eran conocidos, tal vez fue a propósito, como una especie de intento de presentar una nueva banda ficticia, al estilo de Sgt. Pepper's.


So Tough es más un rejunte de sesiones de estudio variadas que otra cosa, producido por partes mientras el grupo descansaba entre giras. Tres facciones, Blondie y Ricky; Carl, Alan y Mike, y Dennis junto al tecladista Daryl Dragon, se repartieron la composición del álbum, con aportes de Brian por separado. 

Sumado a eso, es el disco de los Boys con el tracklist más corto hasta este punto, con apenas ocho canciones. Fue vendido originalmente en un paquete junto con Pet Sounds, así que la fanaticada no se podía quejar.


Lo primero que llama la atención es la inconsistente calidad sonora del LP. Creo que no hay una versión de So Tough que se escuche del todo bien de corrido. Como venía siendo costumbre desde Smiley Smile, todos participaron de la producción, pero acá falta bastante control de calidad. Varios temas están sobrecargados de instrumentos que terminan perdiéndose en la mezcla.

El peor de todos es el arranque: You Need A Mess Of Help To Stand Alone. Temazo, el rockero más rockero jamás compuesto por Brian Wilson, pero se escucha PARA EL ORTO. 

Carl usa dos tomas distintas en la voz principal, una con su tono normal y otra con un estilo más "duro", pero ambas suenan al mismo tiempo y por el mismo canal. Una decisión horrible, porque no se entiende nada. Y, para colmo, los instrumentos están tan adelante que tampoco queda mucho espacio para el oído.

Es una lástima, porque el tema adapta muy bien el estilo de los Boys a un rock más pesado, y los pequeños toques de country rock setentoso lo hacen todavía más particular. El puente, con esos giros vocales y el "She don't know a thing", resulta muy efectivo. En vivo es una masa, recomiendo mil veces escuchar la versión grabada en el Carnegie Hall.

Y después de ese caos, comienza a sonar un bajo muy sexy. ¿Qué está pasando? Esta banda no es sexy y mucho menos le da bola al bajo. Muchachos, les presento a Here She Comes.

Blondie Chaplin y Ricky Fataar no intentaron en lo más mínimo modificar su estilo para adaptarse a la banda. Al contrario, se podría decir que el resto del equipo se adaptó a ellos.

Here She Comes está llena de sorpresas: desde esa batería ajustada, hasta el riff de teclado y, por encima de todo, la voz de Blondie Chaplin. Tiene un color y un acento tan geniales y, aunque su participación fuera de sus propios temas en el disco es escueta, el grupo supo aprovecharlo muy bien.

Destaco especialmente la parte del medio: el tercer verso, el puente y el solo. Es todo tan cool. De la nada, cambian la tonalidad porque pueden y, después, vuelven a bajar para el puente. Amo esta canción, es una de mis favoritas.

El siguiente aporte de Mike y compañía es el gospel He Come Down. Nunca pensé que necesitaría a los Beach Boys haciendo música de iglesia, pero era justo lo que me estaba faltando. Es casi un pastiche, solo falta un video musical con el grupo vestidos con togas.

La letra recuerda a Transcendental Meditation, de Friends. Mike y Al jamás dejaron de creer en el Maharishi, y este es otro intento de venderle sus ideas al oyente. Por suerte, hace mejor su trabajo que su predecesora. Al menos es pegadiza.


No sería la única canción sobre la meditación del álbum, también tenemos la balada All This Is That.

Es el mejor intento del resto del grupo de arreglar las voces al estilo de Brian Wilson. Carl y Al hacen un trabajo impecable dividiéndose las partes, aunque me da un poco de lástima que Mike no tenga ninguna propia, siento que verdaderamente la rompería. Es una balada muy dulce y espiritual que se hace querer.

Marcella es la última canción del disco en la que el mayor de los Wilson tuvo algo que ver. Está dedicada a una masajista de la que Brian se había enamorado durante uno de sus tantos episodios de locura y cuenta con una letra que necesitó de dos coescritores para resultar disfrutable. El resultado final es un tema relajado, ideal para escuchar mientras cae el sol en California.

Siempre preferí la versión en vivo, porque es mucho más explosiva y guitarrera, pero la de estudio funciona muy bien porque propone algo distinto. Ambas son válidas.

Hold On Dear Brother es el segundo aporte de los ex-The Flame. Otro lento, con bastante soul y blues, con otra gran interpretación de Blondie. Le habría venido bien un poco más de armonías vocales, porque, a diferencia de Here She Comes, podría haberse mimetizado perfectamente con el sonido de los Beach Boys. Lamentablemente, no se hizo el esfuerzo.


Y dejo lo peor para el final...

Muchachos, Dennis se puso depre. No puede tocar la bata y lo sentaron frente a un piano. Sus dos aportes son dos baladas embolásticas. No es por desmerecerlo, podría trabajar tranquilamente en Disney con todos esos arreglos de cuerdas, pero Make It Good y Cuddle Up son demasiado exageradas.

Eso sí, nunca escuché una canción que hiciera que el simple acto de ver una peli en el sillón pareciera una odisea.


Carlos Y Las Pasiones -  Re Duro es un varieté extraño. Fue una muy mala decisión publicarlo después de Surf's Up, porque terminó siendo ignorado por casi todo el mundo. Una lástima, porque con un poco más de tiempo y esfuerzo podría haber salido algo más conciso y con un poco más de carne musical.

La progresiva desaparición de Brian como fuerza creativa tampoco ayuda. Los Beach Boys han perdido al principal responsable de mantener unido su sonido, y cada facción tira ahora para su propio lado. No es necesariamente algo malo que cada uno tenga sus propias ideas, pero acá cuesta encontrar una identidad común que mantenga todo unido.

Sumale a eso que es, al menos hasta ahora, el segundo peor disco en cuanto a calidad de sonido, solo por detrás de Wild Honey. Otro efecto secundario de la producción apurada y fragmentada de So Tough. Aun así, tiene cinco o seis canciones disfrutables que logran salir adelante a pesar de sus mezclas.

No puedo evitar pensar que So Tough fue vendido como un extra que te venía de regalo con Pet Sounds. Capaz los muchachos también lo sabían y confiaban en que, metiendo una copia de su obra clásica, el paquete iba a amarrar un poco mejor. Escuchen los spots de radio del disco, le dan más bola a Sounds que al material nuevo.

Una lástima que Bruce se haya ido en el medio. Volvería pocos años después e incluso terminaría siendo el segundo Beach Boy más longevo en las giras, solo detrás de Mike. Pero después de Disney Girls, sentía que todavía tenía bastante por decir.

lunes, 5 de octubre de 2026

Surf's Up ~ The Beach Boys

Acá es cuando los Beach Boys se ponen serios y empiezan a hablar de temas serios, como la contaminación de los mares, las protestas estudiantiles y... ¿el cuidado de los pies?

¿Por qué los Beach Boys seguían fracasando? Su tierra natal, los Estados Unidos, los seguía rechazando. Ya no estaban en onda, y su música era "demasiado limpia".

Un día apareció un hombre llamado Jack Rieley. Rieley era presentador de radio y, durante la promoción de Sunflower, entrevistó a Brian, Mike y Bruce en su programa. La conversación derivó rápidamente hacia el reciente declive comercial del grupo, SMiLE y el nuevo método democrático, que les había permitido mayor creatividad y libertad, pero que parecía ir de la mano con la baja en ventas.

Pocos días después, Rieley le envió a los muchachos un memorándum con ideas de cómo mejorar su imagen y recuperar su éxito perdido. Algunas de ellas fueron: abandonar los uniformes idénticos que usaban en los conciertos, darle a Carl la posición oficial de líder, escribir canciones con un mayor énfasis en el rock y temas de actualidad y, por encima de todo, revivir una pequeña canción de SMiLE llamada Surf's Up.

Brian y Mike echaron a sus managers, contrataron a Jack y el resto es historia.


Surf's Up es el decimoséptimo disco de estudio de los Beach Boys, publicado el 30 de Agosto de 1971.

Un álbum oscuro, sin lugar a dudas. El sonido es más apagado y pantanoso. No lo llamaría puramente rockero, pero si, la guitarra eléctrica toma un rol más central.

Don't Go Near The Water nos presenta a los nuevos Beach Boys, y es la antítesis total de todo lo que el grupo venía representando. Sunflower cerró con Cool, Cool Water, y ahí el agua era un concepto de naturaleza y relajación. Acá, en cambio, el agua está contaminada. Pero todavía hay esperanza: si nos unimos, podemos salvar al mundo. 

La letra es sonsa, es idealista, pero Mike y Al te la venden. Hacen un muy buen trabajo juntos, dividiéndose qué canta cada uno. La fuerte diferencia entre esos versos tranquilos y solemnes cantados por Love y el puente volador de Al, cantado a todo pulmón, hace que ambas partes parezcan muy distintas, pero en realidad nacen de la misma semilla.

El cierre es re SMiLE, con la mandolina y la armónica dando paso al siguiente tema. También usa los sintetizadores de una manera muy creativa. No quiero extender demasiado las comparaciones con Cool, Cool Water, pero escuchen cómo cada una usa los teclados para representar el ruido del agua. Es un antes y un después para el oído.


Carl nos trae sus dos primeras canciones verdaderamente propias. Como habrán notado, el Wilson más chico era más un intérprete que compositor. Sí, había sido acreditado en varios temas colaborativos y en los primeros discos del grupo traía algún que otro instrumental, pero es verdaderamente acá donde vemos de lo que es capaz.

Ambos temas siguen un molde similar: música de Carl y letras de Jack Rieley, con casi todos los instrumentos tocados por el primero. Wilson es un verdadero multi-instrumentista, y uno muy ingenioso.

Long Promised Road es un himno a la autosuperación. El estribillo pega como piedra contra un cristal, el cambio de tempo y los coros son cruciales, y el puente es impresionante, con ese tintineo del sintetizador y las hermosas armonías de fondo. Y cuchá ese solo.

Feel Flows sigue en esa línea introspectiva, pero tirando más hacia lo psicodélico. Es una pieza que va generando de a poco una atmósfera de extrañeza. Muchas veces la compartí con amigos para mostrarles el lado más “drogón” de la banda. El instrumental de flauta y guitarra tiene una linda dualidad.

Antes de continuar, tenemos que poner sobre la mesa algo importante. Dennis Wilson no tiene canciones en este disco, toca batería y hace coros en un tema, pero por fuera de eso podría no existir. Previo a las sesiones de Surf's Up, Dennis se lastimo los tendones de una mano en un accidente, lo que le dejó incapaz de tocar batería por varios años. Sumado a esto, debido a varios conflictos internos de la banda, y al hecho de que el Wilson del medio estaba guardando material para un futuro proyecto solista, se decidió mutuamente que su material sería retirado.

¿Qué se incluyo en su lugar? Porfavor, lean esta poesía de parte de Al Jardine, Brian Wilson y Gary Winfrey:

"Me los hago cuando estoy en la bañera

Con crema de palta les doy un masaje

Se arrugan como una pasa si me quedo demasiado tiempo

No quisiera hacerlo mal".

Take A Load Off Your Feet es una de las canciones más GAGA jamás escritas. ¿De dónde salió este fugitivo de Smiley Smile y qué hace en mi disco de rock and roll jevi y depresión?

Ah, qué sé yo. Es simpática. A mí me gusta.

Jardine y Winfrey tienen otro tema a sus nombres en el lado B, la dylanesca Lookin' at Tomorrow (A Welfare Song).

La parte instrumental es Al con su guitarra y un poco de reverb sobre su voz, lo que nos deja enfocarnos en la letra. Cuenta sobre de un hombre que busca trabajo, pero nadie lo contrata. Creo que su mensaje trasciende la barrera del tiempo y sigue siendo contemporáneo.


Disney Girls (1957) es la canción que más recuerda al estilo clásico de la banda. Una balada hermosa compuesta por Bruce Johnston.

Te lleva en una pequeña aventura por la juventud del pianista, todo enmarcado en una historia de amor ficticia. Después de conocer a la mujer de sus sueños, Bruce vuelve a las pequeñas cosas que hicieron tan feliz su infancia y se imagina un futuro idealizado junto a ella.

Vale la pena visitar este mundo de fantasía creado por Johnston. Y, compositivamente, es re Brian: tan Brian que hasta él mismo tuvo que aplaudirlo.

Y justo cuando ese dulce silbido, junto con esos delicados acordes de piano están a punto de elevarte a otro plano, VIENE STUDENT DEMONSTRATION TIME CON LAS GUITARRAS BIEN FUERTES A ROMPER TODO.

Después de haberse acomodado pasando ese cachetada musical, podrán notar (Si son fanáticos de los Blues Brothers) que STM no es una competición completamente original. Es una reversión de un blues clásico compuesto por el dúo de Lieber y Stoller, llamado Riot In Cell Block N°9.

Mike Love escribió una canción de protesta anti protestas. Verán, Mike es un tipo ampliamente conservador y, a pesar de querer hacer una canción sobre la brutalidad policial en las manifestaciones estudiantiles, tampoco podía evitar tirarle un par de palitos a los mismos estudiantes.

Aun así, musicalmente es una LOCURA. Carl se puso asqueroso con el tono de su guitarra, y el uso de la sirena policial oscilante es un gran toque. Y aunque el tono nasal de Love no está hecho para cantar este tipo de música, es indudable que varias frases son genuinamente brutales y no me imagino a nadie más cantándolas.

Es infame en el mundillo de los Boys y está muy mal posicionada en el LP. Creo que, si abriera el segundo lado, la transición sería mucho menos chocante.

Y finalmente, tenemos la trilogía de Brian:

A Day in the Life of a Tree es una especie de marcha funeraria ecológica. El que la canta es Jack Rieley, porque Wilson se rehusaba a cantarla, acompañado por Van Dyke Parks y Al Jardine en el coda. Peca de rara, pero no llega a lo preocupante y tiene unas lindas armonías en el cierre.

'Til I Die es tétrica, me hace acordar a Lonely Sea de Surfin' USA. Es un gran vistazo a la oscuridad en la mente de Brian, un tema deprimente donde los Boys hacen eco de los pensamientos de su antiguo líder, de lo pequeño que se sentía frente al mundo y de la profunda angustia que le generaba seguir vivo. Me encanta 'Til I Die, me parece una verdadera obra maestra.

Pero si de obras maestras hablamos, damas y caballeros, Surf's Up.

Surf's Up es la mejor canción de los Beach Boys. Todavía me acuerdo cuando dije hace un par de meses que Don't Worry Baby era la mejor. Me estaba mintiendo a mí mismo.

Sorpresivamente, la lírica de Van Dyke Parks relata una historia: la de un muchacho que tiene una epifanía al darse cuenta de que toda su vida es una mentira después de presenciar un concierto de orquesta. Rendido, camina hacia la costa en busca de una respuesta y, en un momento de iluminación, se da cuenta de que todo estaba oculto en los niños: la inocencia de la infancia, la verdadera felicidad.

Parks me parece un letrista que a veces se fuerza a sonar interesante, pero su estilo brilla en Surf's Up: los juegos de palabras, las referencias a la literatura clásica, las frases sueltas que inspiran sentimientos a pesar de no tener una razón narrativa. “Canvas the town and brush the backdrop”.

Como canción pop, es extremadamente compleja. Está dividida en dos movimientos: el primero cantado por Carl y el segundo por Brian. El falsete de ambos hermanos es imposible, y sus dulces voces, acompañadas primero por una instrumentación más barroca y después únicamente por el piano, son la estrella de la canción.

Y ese crescendo, Dios mío:

Dbmaj7

I heard the word

Cm7

Wonderful thing

Fm7 - Cm7/F - Bb - Cm7

A children's song

Que nos lleva al coda, y podría durar por siempre si no fuera por las limitaciones de espacio del vinilo.

Ya desde la portada se hace notar el cambio que Surf's Up pone sobre la mesa.

Creo que cada miembro interpretó de manera distinta los mandamientos de Rieley, y eso generó un proyecto más fragmentado, pero abundante en variedad.

Funciona muy bien como reflejo de la banda y del mundo que los rodeaba: la muerte del positivismo sesentoso y la llegada de la cruda realidad. Surf's Up, la canción, a pesar de haber sido escrita en 1966, estaba completamente adelantada a todo esto y, como piedra fundamental del LP, marcó un camino a seguir, al menos atmosféricamente.

Las armonías no son tan fuertes como de costumbre, Brian dejó de participar en los arreglos vocales del grupo por fuera de las canciones compuestas principalmente por él, y la banda todavía estaba buscando qué hacer con su nueva identidad. Y hay dos o tres temas que arruinan el flow y no pegan demasiado. Podríamos vivir sin Take a Load Off Your Feet o A Day in the Life of a Tree. Ahí sí hubieran venido bien algo del material de Dennis.

El cambio de imagen y sonido les vino muy bien a los muchachos. El álbum vendió mucho mejor que sus predecesores y, a pesar de que los sencillos no tuvieron el mismo éxito, la gira sí lo hizo. Para finales de 1971, el grupo se convertiría en uno de los actos más cotizados debido a sus presentaciones en vivo, donde mezclaban material nuevo, hits y deep cuts para los fans más acérrimos.

Surf's Up es mi disco favorito de los Beach Boys y el primero que escuché, cuando tenía catorce o quince años. No voy a negar que fue raro volver hacia atrás en la discografía y notar lo mucho que se aparta del resto, pero eso es justamente lo que lo hace especial.

martes, 15 de septiembre de 2026

Sunflower ~ The Beach Boys

I'm thinking 'bout a-this whole world

Los Beach Boys habían recuperado cierta estabilidad económica gracias a sus últimos lanzamientos. Sin embargo, todavía acumulaban varias deudas debido al fracaso de Friends y la gira con el Maharishi.

Buscando terminar su contrato con Capitol Records (y hacer unos mangos en el camino), demandaron a la compañía por regalías impagas.

Como toda acción legal, esto tardó un largo rato en resolverse, así que, en el interín, comenzaron las sesiones de un nuevo disco. Sin embargo, las grabaciones se extenderían más de lo esperado y el contrato discográfico del grupo venció con un proyecto todavía inconcluso.

Gracias a la ayuda de Van Dyke Parks, que ahora trabajaba para Warner Bros., los Boys firmaron con Reprise Records y pusieron manos a la obra.

Con el ánimo por las nubes, todos se pusieron a grabar y componer. Había material suficiente para llenar dos o tres álbumes completos. Después de meses de idas y vueltas, finalmente cerraron un ciclo. El resultado fue Sunflower.

Sunflower es el decimosexto disco de estudio de los Beach Boys, publicado el 31 de agosto de 1970.


Se le puede considerar como el pico colaborativo de la banda. Estamos a años luz de "La Banda de Brian".

Quien se sigue destacando entre la multitud es el amigo Dennis, acreditado oficialmente como compositor principal en cuatro canciones, superado únicamente por el Wilson mayor, con cinco temas bajo el brazo.

El álbum arranca fuerte con Slip On Through, un rockero muy melódico. Su puente es simple, pero la percusión tranquila y la calma en la voz de Dennis le dan un toque soñador.

This Whole World es una de las pocas canciones escritas puramente por Brian. Te lleva en una pequeña aventura, como si Bri y el oyente se subieran a un avión y sobrevolaran la tierra. ¿Cómo se logra este efecto? Hay dos cosas clave.

En primer lugar, los acordes, que están en un constante cambio de tono. Y no al estilo Beatle, aprovechando aquellos acordes que se comparten entre tonalidades para hacer un cambio homogéneo: Wilson salta de un tono a otro casi indistintamente, pero sin que suene disonante.

Y el segundo ingrediente secreto son las voces. Carl se pone "World" al hombro y no defrauda, y a eso se suman los "Aum Bop Di Dip" del fondo. Ese momento final a capela es impresionante, algo que solo este grupo puede lograr con tanta calidad.

A ambos les sigue un pequeño experimento que me sorprende que nunca hayan intentado antes: Add Some Music to Your Day.

Es casi la pieza central del disco (incluso en un momento de la producción llegó a darle nombre), una canción donde (casi) todos los miembros se turnan para cantar. La onda folk-pop le sienta muy bien a los Boys y, a pesar de ser extremadamente sacarina, no peca de empalagosa.

Aun así, las decisiones sobre quién canta qué y quién no son estrafalarias. Dennis es el único en no tener una parte propia, mientras que Brian y Al dicen poco más de dos estrofas en conjunto. Mike Love y Bruce Johnston podrían prescindir de un verso o dos para darle algo más al resto.


Got to Know the Woman es de lo más flojo del álbum. No porque sea particularmente mala, sino porque no puede competir. Por suerte, Dennis se redime completamente con su tercer tema: It's About Time.

It's About Time es épico, el verdadero rockerazo con R mayúscula que un disco tan tranquilo estaba necesitando. Carl vuelve a liberar esos agudos que tenía guardados desde Wild Honey, y su solo de guitarra es la cosa más heavy producida por los Boys hasta este punto.

Si uno se fija en la letra, se puede interpretar como un reflejo de la trayectoria de Brian: la historia del artista famoso que ha perdido su lugar en el mundo y tiene que volver a empezar.

Bruce Johnston trae dos grandes aportes. Primero tenemos Deirdre, un temita muy feliz dedicado a la hermana de una exnovia, y Tears in the Morning, que es melodrama puro, con un toque de cafetería francesa para endulzar.

Se nota el ascenso de Bruce dentro de la banda. De a poco va tomando su propia voz y, aunque sus canciones sean pocas, esa onda nostálgica y pseudo telenovelesca va bien de la mano con el sonido del grupo.


All I Wanna Do es de las mejores canciones de Brian y Mike, y también una de las mejores interpretaciones vocales del segundo. Creo que el primo Love no me movía de esta manera desde Hushabye, en All Summer Long.

Es un tema que musicalmente se siente moderno. Incluso... ¿adelantado a su época? Es dream pop antes de que el género existiera, con un poco de shoegaze. La abundancia de overdubs, las múltiples capas de voces, la guitarra eléctrica y el sintetizador Moog generan una atmósfera tan bonita y acolchonada que parece envolver toda la canción, como una nube de algodón.


Y después tenés a Forever. Es una balada perfecta, el pico de la exploración que el Wilson del medio comenzó allá por Be Still, solo dos discos atrás. Apuesta a las fortalezas del resto de sus compañeros, pero él es la estrella.

No es que sea una canción súper compleja musicalmente o en su letra, pero, seriamente, ¿vos podrías componer Forever? La respuesta es no. Jamás.

Es amor, unión y felicidad: "Así que me estoy yendo, mhh, pero no por siempre. Voy a amarte a tu manera, por siempre".

El falsete de Brian al final es la frutillita del postre.

Bueno, ¿cómo seguimos? Eh... Our Sweet Love está muy buena, canta Carl, que nunca falla. Disculpen, pero me quedé sin alegorías post-Forever. Solo una bizarreada me podría despertar.

¿Qué es eso? ¿Una canción sobre un pájaro? At My Window es extraña como ella sola, casi SMiLE-esca. Tiene una dulce melodía, y Bruce la interpreta en un tono aireado que le sienta muy bien. Y sí, ese es Brian hablando en francés en el puente. Excelente.

Finalmente, cerramos con Cool, Cool Water, otro descarte rescatado del proyecto SMiLE. La producción es lo que hace a la canción. Carl fue el encargado de unir y darle sentido a metros de cinta magnética abandonada por su hermano mayor. Es una manera relajante de terminar Sunflower.


Sunflower es tal vez top 2 o 3 de los mejores discos de los Beach Boys. Es uno al que vuelvo más seguido de lo común. No será igual de grandilocuente o innovador que Pet Sounds, aunque sí es más accesible.

Todos proveen, aunque no todos figuran. Es un poco triste que Al Jardine haya sacado el palito más corto de todos. Ya le llegará su momento, solo toca esperar.

Es la mezcla perfecta entre el relax de Friends y las sensibilidades pop que llevaron a la banda al éxito en sus inicios. Su mayor falla es ser tan feliz y poco interesado en romper con lo que venían haciendo, llevándolo por el mismo camino comercial que sus predecesores y convirtiéndolo en otro fracaso más de tantos a los que los Boys ya estaban acostumbrados a sufrir durante estos últimos años.

No puedo evitar repetirme a mí mismo, pero son las canciones de Dennis y Brian las que hacen al álbum, sumadas a la prístina producción e interpretaciones de Carl. Pero eso también sería desmerecer al resto del grupo, porque todos son Sunflower.

Y quizás ahí está la verdadera gracia del disco, los Beach Boys no necesitan que una sola persona los lleve de la mano.

Por suerte, las nuevas generaciones han recibido a Sunflower con los brazos abiertos. Yo soy orgullosamente uno de ellos.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

The Amazing Spider-Man #1

Y la saga continúa...

Este cómic tiene dos historias, así que voy a ser un poquito más breve que la última vez para que la lectura no se les haga tan pesada.

Historia 1: Spider-Man

Debido a la muerte del tío Ben, Peter y su tía no tienen dinero para pagar el alquiler. May no le deja a su sobrino dejar la escuela para conseguir trabajo, pero Parker quiere ayudar.

Lo que Peter Parker no puede hacer, el Hombre Araña sí. Primero fantasea con volverse un criminal, pero después vuelve a tierra y decide regresar al mundo del espectáculo.

El show le sale muy bien, pero como cobra en cheque y lo pone a nombre de su persona superheroica, no puede cobrarlo.

Vuelve al otro día con su agente en busca de más trabajo. Sin embargo, se le es negado. Debido a la campaña propagandística de J. Jonah Jameson, Spider-Man es persona non grata en todo Nueva York.

El icónico: "¡El Hombre Araña es una AMENAZA!" nace acá.

Jonah aprovecha la situación para enaltecer a su hijo, John Jameson, astronauta.

El joven Jameson vuela en un cohete de reconocimiento al otro día. Como Peter "no tenía nada mejor que hacer" (palabras del cómic, no mías), decide ir a ver el lanzamiento.

Cuando el cohete está por llegar a órbita, se le desprende el módulo de dirección y comienza a caer de regreso a la Tierra. Este es un trabajo para el Hombre Araña.

Peter se pone el traje y se balancea hasta la oficina de Jameson padre. Haciendo oídos sordos al dueño del Daily Bugle, Spidey organiza con un hombre de la Fuerza Aérea la forma de conectar el módulo reemplazante a la cápsula, lo que permitirá al astronauta aterrizar sano y salvo.

Nuestro héroe se infiltra en el campo de lanzamiento y se sube a un avión de rescate. El piloto lo acerca a la nave espacial y, con ayuda de sus telarañas y su superfuerza, completa la misión con éxito.

 

Al otro día, sintiéndose realizado a pesar de no haber ganado un solo peso, compra el diario esperando haber limpiado su imagen.

Todo lo contrario: Jonah ha usado todo su poderío mediático para transformar su hazaña en un acto de vandalismo.

Parado en un lugar peor que antes, Peter se pregunta qué otras desgracias le tiene preparada la vida.

Historia 2: Spider-Man vs. The Chameleon!

(Con la participación especial de: ¡Los Cuatro Fantásticos!).

Todavía buscando liquidez, Parker decide probar suerte presentando su CV a los Cuatro Fantásticos.

Sin embargo, su intento de infiltrarse al edificio Baxter activa las alarmas y el sistema de seguridad del equipo. Después de un pequeño altercado, los cuatro le revelan que trabajan ad honorem y donan casi todas sus ganancias a la ciencia.

Spidey se escapa sin saludar.

Al mismo tiempo, un espía ruso bajo el nombre de El Camaleón decide hacerse pasar por Spider-Man para robar unos planos secretos del gobierno.

El villano le tiende una trampa a Peter para que la policía vaya detrás de él y poder escapar tranquilo. Para su mala suerte, el sentido arácnido del héroe logra detectarlo detrás de sus disfraces y arruina sus planes.




Conclusiones

Con el Hombre Araña ya establecido como personaje, el siguiente paso es darle enemigos y problemas a los que enfrentarse.

El disparador de ambas historias es que Peter necesita dinero para vivir. Una de las características que diferenciaban a los héroes de Marvel del resto de sus competidores era que eran superhéroes con superproblemas. Además de pelear contra villanos y criminales, también nos daban un vistazo a sus telenovelescas vidas, donde las cuestiones del día a día tenían el mismo peso que las aventuras.

Los villanos son interesantes porque atacan al protagonista en distintos ámbitos.

J. Jonah Jameson no es alguien a quien se pueda vencer a las patadas. Al contrario: eso dejaría todavía peor parado a Spider-Man. El poder de los medios es algo con lo que Parker no puede competir. Su odio desmesurado por el héroe es tan cómico como intimidante.

El Camaleón es un espía comunista típico de la época, aunque su chiste de los disfraces permite bastantes persecuciones. Además, como Spider-Man usa una máscara que le cubre toda la cara, cualquiera puede hacerse pasar por él.

La aparición de los Cuatro Fantásticos, aunque corta, termina de unir al personaje con el resto del naciente universo Marvel. También hace una gran portada.

Es medio raro verlos dibujados por Steve Ditko, especialmente a La Mole, pero hace un buen trabajo.

Lee comienza a meter sus típicos chistes y retruques durante las batallas, elementos que terminarían siendo tan característicos del personaje en la actualidad. Y, obviamente, su habilidad para el melodrama también comienza a aparecer de a poquito en los guiones.


PD: Como dato curioso, en la segunda historia hay un error de tipeo gravísimo, donde a Peter se le llama Peter Palmer más de una vez.

miércoles, 2 de septiembre de 2026

El Maldito Hombre Lunares Coloridos

Si de villanos ridículos hablamos, Polka-Dot Man sin dudas se lleva todos los laureles.

Su primera aparición fue en Detective Comics #300, y qué manera de festejar ese numerito, che.


Tenemos un villano "Marvelesco". Sus poderes están explicados con bastante detalle y tienen una justificación científica: Su traje está compuesto por varios puntos (o lunares) removibles. Cada uno adopta distintas formas al ser lanzado, como sierras, burbujas o platillos voladores. Si no son devueltos al leotardo después de ser usados, se desintegran para no dejar rastro.

Curiosamente, dentro del cómic es llamado Mr. Polka-Dot. El nombre por el que se lo conoce comúnmente solo aparece en la portada.

La misma historia sabe que el personaje es completamente ridículo y se burla de eso. Es un problema que hay que resolver, a pesar de ser poco intimidante.

El Dúo Dinámico se enfrenta al Hombre Lunares, quien, junto a su banda, realiza robos y atracos con temática de puntos. Más que nada son en lugares con carteles redondos; el más original es uno que incluye un leopardo.

Los encapotados se separan para cubrir varios negocios a la vez. Robin se enfrenta a la banda solo, pero termina siendo secuestrado.

Polka obliga a Robin a escribir una carta trampa para engañar a Batman y conseguir que no interfiera con sus planes. Sin embargo, el Joven Maravilla esconde un mensaje oculto en braille dentro del envoltorio para revelarle su ubicación a su compañero.

El Caballero de la Noche se da cuenta de que todos los crímenes de Lunares forman una figura humana a través de las calles de Ciudad Gótica, y que solo falta un robo más para completar el dibujo.

Encuentran al villano con las manos en la masa y, entre los dos, se deshacen de él y su banda. El fin.

El arte tosco de Moldoff es típico de la época, aunque todo es sumamente colorido y eso lo compensa un poco.

Se nota que Bill Finger estaba harto de las estupideces que le forzaban desde arriba a escribir para Batman. Polka-Dot Man es casi paródico, aunque tal vez estoy leyendo demasiado entre líneas. Es una historia para chicos, al fin y al cabo.

El personaje desaparecería completamente de las páginas hasta los noventa y volvería a hacer apariciones ocasionales, cada una más delirante y malintencionada que la anterior.

jueves, 20 de agosto de 2026

Spider-Man: Amazing Fantasy #15

Disculpen mi reciente desaparición. Arranqué un período intenso en la Universidad y tuve poco tiempo para mis hobbies.

Esta es una pequeña distracción para recuperar mi ritmo de escritura; inspirada, obviamente, por el estreno de la última película del Hombre Araña, que disfruté muchísimo y me dejó con ganas de más.


Amazing Adult Fantasy era una de tantas revistas de monstruos y ciencia ficción que Marvel publicó durante los 50s y 60s, con la particularidad de que todas las historias eran producidas por el dúo de Stan Lee y Steve Ditko.

La revista estaba al borde de la cancelación para su número 14, y Stan Lee aprovechó la situación para probar un nuevo personaje que Ditko y él habían creado, Peter Parker, el Hombre Araña.

La revista fue renombrada como Amazing Fantasy, sin el adult, para su última entrega.

La icónica portada es por el gran Jack Kirby, con tintas de Ditko, aunque todo el arte interior es por éste último.


El origen del personaje, contado cientos de veces, es un clásico: Peter Parker es un joven adolescente que vive con sus tíos Ben y May.

Peter es un NERD, y en la secundaria le hacen bullying y las chicas no le dan bola.

Después de ser humillado públicamente por un grupo de sus compañeros, el muchacho escapa a uno de los pocos espacios donde puede ser él mismo: una exhibición de CIENCIA.

Una solitaria araña que estaba paseando por ahí entra en contacto con un rayo radioactivo de una de las máquinas de la exhibición. Ese mismo arácnido termina mordiendo a Parker y dándole SUPER PODERES.

Después de descubrir sus poderes y probarlos durante unos minutos, Peter se da cuenta de que tiene que hacer algo con sus nuevas habilidades, y ese algo es PLATA, DINERO, EFECTIVO.

Coincidentalmente, a pocas cuadras de donde está nuestro protagonista, está ocurriendo un campeonato de lucha libre. Peter vuelve a su casa, construye un simple traje para esconder su identidad y regresa para competir.

El joven derrota a “Crusher” Hogan y gana los 100 dólares de premio. Un manager de famosos se le acerca y le da su tarjeta, diciéndole que sería un éxito en el show de Ed Sullivan (el mismo donde debutaron los Beatles en USA).

Esa noche, Parker crea su propio súper traje temático, dos lanzadores de telaraña y se da un nombre que marcará la historia. El Hombre Araña ha nacido.


Spider-Man aparece en la tele y es una sensación. Sin embargo, la fama se le sube a la cabeza al joven héroe y deja salir un poco de su lado oscuro. Saliendo del canal de televisión, ve a un ladrón escapando de un policía y, haciendo oídos sordos a los gritos del guardia, deja que huya en el ascensor. Él es lo más importante en su vida ahora, y NADIE va a decirle qué hacer.

Pasan los días, y el arácnido continúa su racha de éxitos. Pero una noche, cuando llega a casa, ocurre una tragedia: un ladrón quiso entrar al hogar de sus tíos y, durante un pequeño altercado, asesinó de un tiro a quemarropa al tío Ben.

Peter se llena de ira, la misma sensación de impotencia que sentía día a día cada vez que sus compañeros lo molestaban. Pero, a diferencia de antes, ahora tiene poderes, y puede vengar a su tío.

Siguiendo la pista de la policía, el Hombre Araña encuentra al asesino de su tío en un viejo galpón en el puerto de Nueva York. Rápidamente se deshace de él, y es entonces cuando ve su rostro por primera vez: es el mismo criminal que no detuvo en el canal de televisión.

Parker deja al hombre a merced de la policía y se va caminando de regreso a su casa. Él es culpable de la muerte de su tío. Finalmente comprende que un gran poder conlleva una gran responsabilidad.


Excelente historia, la mezcla perfecta entre una aventura superheroica y las típicas historias de suspenso con mensaje final que Marvel producía por esa época.

Steve Ditko es y siempre será un excelente dibujante de terror (hablo del género, no de la calidad de su arte), a pesar de que muchos de nosotros lo conocimos por su trabajo en el género de superhéroes.

Spider-Man como personaje es muy novedoso para su época. Los héroes adolescentes previos y contemporáneos a Peter eran, en su mayoría, compañeros o sidekicks de los protagonistas. Él es la estrella.

Además, no es el típico hombre macho y musculoso: tiene un porte escuálido que solo Steve Ditko sabía representar. Posteriores reinterpretaciones lo harán más musculoso y cari-lindo.

Y el quiebre en el medio de la historia es claro. Muere el tío Ben, y se terminan las risas y la diversión. Todo ocurre de noche, y la cara del protagonista se deforma, evitando las sonrisas burlonas que emitía hasta ese punto.

Existen algunas coincidencias y ayuditas del guion: ¿Cómo hizo el traje? ¿Cómo construyó los lanzadores? ¿Cómo es posible que sea el mismo ladrón de la otra vez? ¿Cómo, cómo, cómo...

Se lo perdonamos, porque en 11 páginas cambió al mundo.

También falta ese típico humor de tío que caracteriza tanto a los diálogos de Stan Lee, pero hay un par de chistes por ahí mantienen el ritmo llevadero. Aunque, claro, sería extraño que en una historia con un giro tan serio tuviéramos al Hombre Araña chisteando por todos lados.

Lo más interesante es lo rápido que nos encariñamos con los tíos de Peter en las tres o cuatro escenas que tienen, y cómo eso ayuda al impacto del final y de su frase icónica.

“Un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. No lo dice Ben, no lo dice Peter: lo dice el narrador. Y aun así, marcaría al personaje de por vida.


El cómic anuncia al final que el Hombre Araña seguirá apareciendo en Amazing Fantasy, cosa que finalmente no ocurrió, ya que este terminó siendo el último número de la revista. Pero no se preocupen, volvería poco después en su propia revista: The Amazing Spider-Man.