Después de más de un mes hablando exclusivamente de los Beach Boys, vamos a tomarnos un pequeño descanso para volver a nuestra programación habitual.
"Uno no se une a los Marine Raiders para jugar al Ping-Pong un Domingo" ~ Larry el Marine
The War That Time Forgot es una serie de historietas creada por Robert Kanigher (guiones), y Ross Andru y Mike Esposito (lápices y tintas). El trío ya venía trabajando junto desde hacía años, siendo también responsable de buena parte de las aventuras de la Mujer Maravilla entre 1959 y 1967 aproximadamente (pueden leer mi entrada sobre el Hombre Ángulo si están interesados en eso).
El cómic está claramente inspirado en una saga de novelas de Edgar Rice Burroughs donde un grupo de soldados queda varado en una isla durante la Primera Guerra Mundial y debe sobrevivir a dinosaurios, cavernícolas y toda clase de criaturas prehistóricas. Por si quedaban dudas, el primer libro de la saga se llama "The Land That Time Forgot".
Kanigher y compañía trasladaron la idea a la Segunda Guerra Mundial. Los cómics bélicos todavía eran muy populares, y agregarles dinosaurios era una forma sencilla de destacar entre la competencia.
También hay que mencionar las portadas, que fueron otro factor clave. Díganme, ¿Preferirían comprar una revista con un soldado genérico en la cubierta o con la obra de arte que están viendo a su izquierda?
El trabajo de Andru y Esposito es admirable. Son dos de mis dibujantes favoritos de la Silver Age.
La historia, titulada "La Isla de Gigantes Acorazados", va más o menos así:
Un regimiento de los Marine Raiders es desplegado en una isla para averiguar qué sucedió con las dos patrullas de reconocimiento anteriores, que desaparecieron sin dejar rastro desde el momento en que pisaron tierra.
Nuestros protagonistas son Larry, quien narra toda la historia en primera persona, y su amigo Charlie.
La tropa es tomada por sorpresa mientras desciende en paracaídas y es atacada por un pterodáctilo. De los seis hombres, solo cinco sobreviven al aterrizaje.
Poco después encuentran un campamento japonés abandonado y restos materiales de sus compañeros desaparecidos. Dándolos por muertos, intentan retirarse, pero un T-Rex surge desde un acantilado y comienza a perseguirlos.
Las balas comunes no le hacen daño al lagarto gigante. Por suerte, encuentran un tanque enemigo abandonado, y el impacto de sus proyectiles logra derribar al dinosaurio. Sin embargo, la criatura cae encima del vehículo, dejando con vida únicamente a Larry, Charlie y otro soldado.
Éste último soldado sin nombre no dura mucho más, y muere en combate contra el Pterodactilo.
Así es como el dúo protagonista termina siendo el único en hacer contacto con el submarino de rescate. Pero, como si ya no hubieran vivido suficiente, (lo que supongo que es) un Kronosaurio emerge del océano en un intento de tragarse su único transporte de regreso a casa.
Una mina flotante cercana logra deshacerse de él monstruo marino rápidamente.
Los muchachos suben al submarino, jactandose de haber peleado "La Última Batalla de la Era de los Dinosaurios".
En general, es un cuento pulp muy disfrutable, con excelentes escenas de acción por parte de Andru y Esposito, además de un gran trabajo de detalle tanto en los rostros de los soldados como en el diseño de los dinosaurios.
No es para nada científicamente correcta, y la representación de estos gigantes prehistóricos está basada en las creencias populares de la época: los tiranosaurios no tienen colas prensiles y los pterodáctilos no se ven como murciélagos gigantes. Y claro, a todos les faltan las plumas.
Pero no tiene por qué ser realista, ni hoy ni cuando fue publicada. Es diversión pura, y con eso me doy por satisfecho.
Los protagonistas no son mucho más que vehículos para la historia, personajes que nos dan a alguien a seguir mientras avanza la trama Aun así, me gustó mucho lo "poético" que resulta Larry, el narrador. Puse una de mis frases favoritas de la historieta al principio de esta entrada.

