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domingo, 25 de octubre de 2026

Holland ~ The Beach Boys

20% California, 40% Duendes Mágicos, 0% Holanda.

Durante la gira de Sunflower, allá por 1970, los Boys visitaron Holanda. Se llevaron una grata sorpresa al descubrir que el público no solo prefería el material nuevo por encima de sus clásicos hits, sino que también se sabían todas las letras.

Bajo el mandato de Jack Rieley, trabajar con Brian se estaba volviendo cada vez más difícil, y nadie lograba convencerlo de volver al estudio. Fue así como empezó a tomar forma la idea de mudar a la banda fuera del país y cambiar de ambiente, aprovechando la oportunidad para intentar sacar a Wilson de su encierro.

Seguían siendo muy populares en Europa, así que decidieron probar suerte grabando en el viejo continente. La decisión final estaba entre Gran Bretaña y los Países Bajos, y fueron Carl y Rieley quienes se decantaron por este último.

Sin embargo, cuando el viaje estaba prácticamente organizado, el grupo se encontró con un grave problema: no había un solo estudio disponible durante toda su estadía en el país. ¿La solución? MUDAR TODO EL ESTUDIO PERSONAL DE BRIAN A HOLANDA. También tuvieron problemas para conseguir alojamiento y, por sobre todo, para lograr que Brian se subiera a un avión.

Finalmente, sobrevivieron a todas las adversidades y grabaron un disco con un nombre súper creativo y original.

Holland es el decimonoveno disco de estudio de los Beach Boys, publicado el 8 de enero de 1973.

El álbum tiene una temática viajera muy marcada, que ya se hace notar desde el inicio, con Sail On, Sailor.

La historia detrás del tema es tan interesante como la canción misma. Fue la última en ser incluida en el tracklist y la única grabada en Estados Unidos. Reprise Records consideraba que faltaba un sencillo radial potente entre todo el material grabado, y fue Van Dyke Parks quien decidió rescatarla.

Compuesta por Brian y Van Dyke en 1971, la letra había pasado por múltiples manos durante esos dos años. La versión definitiva sería grabada en noviembre de 1972, después de algunos retoques líricos de Jack Rieley.

Tiene una melodía emocionante, con los típicos juegos de palabras y rimas de Parks firmemente entrelazados en la letra. La impulsan una batería bien marcada y unas armonías vocales contundentes por parte de la banda. La decisión de darle la voz principal a Blondie Chaplin fue excelente: es SU canción.

Steamboat es una de las composiciones más raras de Dennis. De temática cuasi histórica y con una letra abstracta, también provista por Rieley, cuenta la historia del primer barco a vapor en surcar los mares.

Creo que la palabra correcta para describirla es… ¿intimidante? Dennis venía ofreciendo, en su mayoría, rockeros y baladas, pero esta no encaja en ninguna de las dos categorías. Es una bifurcación más que interesante en su camino como compositor.


Acá me salgo del orden del disco para hermanar Steamboat con The Trader. Rieley y Carl volverían a hacer equipo en el segundo tema "histórico" del álbum.

Trader habla sobre el descubrimiento y la posterior conquista de América por parte de las potencias europeas. Escrita en forma de carta, la primera parte juega con la firma del comerciante: los dos primeros versos cierran con un "sinceramente", que adquiere un significado mucho más siniestro en el tercero, cuando se cuenta que los nativos lloraron "sinceramente" al ver sus tierras arrasadas. Gran mensaje, y muy bien desarrollado.

A partir de ahí, el tema pasa de un primer movimiento más feliz y aventurero a otro más melancólico e introspectivo, con una letra más abstracta y cercana a la de Steamboat.

La voz de Carl es impecable, siempre tan dulce y melodiosa, y el detalle de incluir a su hijo diciendo "hola" al principio es de lo más tierno.

La pieza central del disco no es una canción, sino tres. La California Saga de Mike Love y Al Jardine forma el corazón del proyecto: tres piezas de amor puro al lugar de origen de la banda, de esas que solo pueden escribirse cuando uno está muy lejos de casa.

Al contrario de lo que uno esperaría, Mike y Al evitan centrarse en las playas y el surf. En su lugar, adoptan una perspectiva más geográfica y social, con una fuerte impronta folk, desde la que retratan distintas "postales" de California.

Big Sur es la primera composición íntegramente de Mike Love, quien se encargó tanto de la letra como de la música por su cuenta. Una pieza muy inmersiva, con un compás de vals y una interpretación relajada de Mike. La armónica le da ese toque único que termina de completar la escena del fogón.

Le sigue The Beaks Of Eagles, que combina una lectura de poesía con pequeños fragmentos cantados por Al. Sin dudas, la más extraña de las tres y una de las canciones menos comerciales de la historia de la banda (y estos son los mismos tipos que cantaban sobre vegetales).

Y la tercera nos trae el momento más clásico de todo el álbum: la apropiadamente titulada California. El juego vocal es excelente: cada miembro canta una parte distinta, y las voces se van cruzando entre sí hasta que uno, como oyente, quiere cantar todas las partes al mismo tiempo y no puede. Súper pegadiza y, definitivamente, uno de los mejores temas escritos por Al Jardine y también de la banda.

Posteriormente, California sería remezclada para la radio, aunque perdiendo bastante fidelidad en el proceso. Recomiendo muchísimo la versión del Carnegie Hall, que combina lo mejor de ambas versiones de estudio y cuenta con unas armonías masivas. 

Leaving This Town es el único aporte propio del dúo Chaplin-Fataar. Originalmente habían traído dos temas para el disco, pero el segundo, We Got Love, fue reemplazado por Sail On, Sailor. Una lástima, pero necesario.

Es una balada rockera que hace un mejor uso de las armonías que sus canciones de Carl and the Passions, aunque mantiene una identidad propia. Peca de ser ligeramente más larga de lo necesario, pero la voz de Blondie le da mucha personalidad, y el solo de sintetizador es algo novedoso para los Boys. Aun así, prefiero la versión más guitarrera que tocaban en vivo.

Dennis regresa con Only With You. Un Forever "light", pero que mantiene esa atmósfera de romance cinematográfico. El estribillo puede resultar repetitivo, pero los arreglos de cuerdas y, especialmente, la voz de Carl lo compensan.


Y cerramos con Funky Pretty. Me gusta mucho la letra, y creo que sigue manteniendo su relevancia en la actualidad: el protagonista se enamora de una chica fanática de los horóscopos y de todo lo relacionado con el mundo onírico. Yo sé que a más de uno de nosotros le ha pasado.

El cierre recuerda a God Only Knows, con esas vueltas de voces cruzadas. Parece que Brian estaba experimentando de nuevo con ese tipo de arreglos vocales: You Need a Mess of Help to Stand Alone ya utilizaba un formato similar en su puente.

Mi mayor crítica es que las voces parecen grabadas dentro de una lata. No todas, pero especialmente las de Mike, Al y Blondie suenan con una calidad bastante pobre en sus respectivos versos. Es un problema porque, al ir turnándose pequeños fragmentos de cada estrofa, las diferencias se vuelven muy notorias.

Como ya era costumbre en esta época, la versión en vivo es la definitiva.

Holland es un paso en la dirección correcta. Se nota que...

¿Cómo que me falta algo, no? Me dicen por cucaracha que me olvidé del EP que venía con el LP. Pensé que podía salteármelo, pero vamos a hacerle justicia.

Mount Vernon and Fairway es lo que se conoce como droga. Se trata de un cuento infantil, casi una obra de teatro, ideado por Brian, pero que el resto del grupo terminó relegando a un EP que venía de extra junto con Holland.

Con la narración de Jack Rieley, unos buenos backing tracks y algunos aportes de Carl, quien también se encargó de la producción, el cuento sigue a un joven príncipe y sus hermanos, que conocen a un flautista mágico que vive dentro de una radio. El flautista les muestra su música mágica, pero desaparece con la promesa de volver si los chicos dejan la radio encendida.

El flautista nunca regresa y los chicos dejan de creer en él. Hasta que una noche, pese a su ausencia, la música vuelve a sonar por la radio y bla, bla, bla. Escúchenlo ustedes mismos, es toda una experiencia.

Me recuerda a esos audiolibros en CD con cuentos de los Hermanos Grimm que tenía cuando era chico. Un delirio total. Pobre Brian, estaba completamente ido. Su don para la música sigue intacto, eso no lo puedo negar: los momentos musicales son muy bonitos, y Jack Rieley fue el indicado para narrar la historia. Por algo el tipo era locutor de radio.


Holland es un digno sucesor de Surf's Up.

A pesar de que nunca se menciona a Holanda por su nombre, el país tiene una larga historia marítima y una estrecha relación con la navegación. Intencionalmente o no, el disco termina teniendo cierta coherencia temática gracias a Sail On, Sailor, Steamboat e incluso The Trader.

Aunque las canciones son pocas, apenas nueve, son de muy buena calidad. Miembros que antes no brillaban tanto por sí solos traen conceptos propios que quedan muy bien, especialmente Mike y Al con su trilogía.

El verdadero héroe del proyecto fue Jack Rieley: la idea de ir a Holanda fue suya, escribió las letras de cuatro de los nueve temas y fue quien mantuvo a la banda unida durante todo el proceso. Y justamente por eso es tan triste que este sea su último paso por el mundo de los Beach Boys.

Después de terminar Holland, Rieley decidió quedarse en los Países Bajos. Un par de meses después, en parte por los incesantes conflictos internos de los muchachos (que para ese entonces ya viajaban en micros distintos cuando salían de gira) y también porque viajar a California todos los meses le resultaba demasiado costoso, terminó cortando lazos con el grupo.

Una falla importante del disco es la poca presencia de los dos sudafricanos. Chaplin y Fataar salieron muy mal parados en comparación con So Tough. Entiendo que eran los nuevos y que el resto de los Boys era quien terminaba decidiendo qué entraba al disco y qué no, pero que solo tengan una canción a su nombre es un gran error. Si no fuera por Sail On, Sailor y algunos coros, Leaving This Town quedaría casi aislada en el tracklist.

Lograron sacar a Brian de su encierro, y en Holland colabora mucho más que en los dos LP anteriores. Pero ¿a qué costo...? Mount Vernon and Fairway demuestra que Brian estaba atravesando un momento bastante complicado, con todo respeto. Es difícil escucharlo y no preguntarse qué estaba pasando por la cabeza del hombre.

Es el cierre de una era, y uno más que digno. Los Beach Boys como fuerza creativa que intentaba mantenerse relevante terminan acá. Pero su historia recién está por la mitad...

lunes, 12 de octubre de 2026

Carl and the Passions – "So Tough" ~ The Beach Boys

Si tuviera una moneda por cada canción que los Beach Boys tienen dedicada a una masajista, tendría dos, que no es mucho, pero es raro que haya pasado dos veces.

Creo que esto no lo mencioné nunca en esta retrospectiva, pero para este punto de su historia los Beach Boys ya tenían, y todavía tienen, un sello discográfico propio: Brother Records.

No voy a entrar demasiado en detalle, pero basta con saber que la única otra banda ajena a los Boys que llegó a sacar un disco mediante el sello fue el grupo sudafricano The Flame.

En 1969, Carl Wilson los descubrió en Londres y, en uno de sus tantos ataques de buena onda que lo caracterizaban, los convenció de viajar a Estados Unidos para firmar con Brother Records, y hasta les produjo un álbum.

The Flame llegó a ser telonera de los Beach Boys entre 1970 y 1971. Cuando Dennis tuvo ese fatídico accidente que lo dejó incapaz de tocar la batería, Ricky Fataar, el baterista del conjunto sudafricano, pasó a ocupar su lugar sobre los escenarios.

Para principios de 1971, The Flame se había separado. Fataar y el guitarrista y cantante Blondie Chaplin terminaron incorporándose oficialmente al grupo a pedido de Carl y del mánager Jack Rieley. Poco tiempo después, Bruce Johnston dejaría la banda por diferencias creativas.

En medio de todo ese quilombo, los Beach Boys estaban en el estudio.

Carl and the Passions – "So Tough" es el decimoctavo álbum de estudio de los Beach Boys, publicado el 15 de mayo de 1972.

El nombre viene, supuestamente, de una banda que el grupo tuvo durante sus años de secundaria, antes de convertirse en los Beach Boys. La portada original no mencionaba a la banda por ningún lado (esto sería corregido en ediciones posteriores) y, como el sonido del disco se distancia bastante de aquello por lo que eran conocidos, tal vez fue a propósito, como una especie de intento de presentar una nueva banda ficticia, al estilo de Sgt. Pepper's.


So Tough es más un rejunte de sesiones de estudio variadas que otra cosa, producido por partes mientras el grupo descansaba entre giras. Tres facciones, Blondie y Ricky; Carl, Alan y Mike, y Dennis junto al tecladista Daryl Dragon, se repartieron la composición del álbum, con aportes de Brian por separado. 

Sumado a eso, es el disco de los Boys con el tracklist más corto hasta este punto, con apenas ocho canciones. Fue vendido originalmente en un paquete junto con Pet Sounds, así que la fanaticada no se podía quejar.


Lo primero que llama la atención es la inconsistente calidad sonora del LP. Creo que no hay una versión de So Tough que se escuche del todo bien de corrido. Como venía siendo costumbre desde Smiley Smile, todos participaron de la producción, pero acá falta bastante control de calidad. Varios temas están sobrecargados de instrumentos que terminan perdiéndose en la mezcla.

El peor de todos es el arranque: You Need A Mess Of Help To Stand Alone. Temazo, el rockero más rockero jamás compuesto por Brian Wilson, pero se escucha PARA EL ORTO. 

Carl usa dos tomas distintas en la voz principal, una con su tono normal y otra con un estilo más "duro", pero ambas suenan al mismo tiempo y por el mismo canal. Una decisión horrible, porque no se entiende nada. Y, para colmo, los instrumentos están tan adelante que tampoco queda mucho espacio para el oído.

Es una lástima, porque el tema adapta muy bien el estilo de los Boys a un rock más pesado, y los pequeños toques de country rock setentoso lo hacen todavía más particular. El puente, con esos giros vocales y el "She don't know a thing", resulta muy efectivo. En vivo es una masa, recomiendo mil veces escuchar la versión grabada en el Carnegie Hall.

Y después de ese caos, comienza a sonar un bajo muy sexy. ¿Qué está pasando? Esta banda no es sexy y mucho menos le da bola al bajo. Muchachos, les presento a Here She Comes.

Blondie Chaplin y Ricky Fataar no intentaron en lo más mínimo modificar su estilo para adaptarse a la banda. Al contrario, se podría decir que el resto del equipo se adaptó a ellos.

Here She Comes está llena de sorpresas: desde esa batería ajustada, hasta el riff de teclado y, por encima de todo, la voz de Blondie Chaplin. Tiene un color y un acento tan geniales y, aunque su participación fuera de sus propios temas en el disco es escueta, el grupo supo aprovecharlo muy bien.

Destaco especialmente la parte del medio: el tercer verso, el puente y el solo. Es todo tan cool. De la nada, cambian la tonalidad porque pueden y, después, vuelven a bajar para el puente. Amo esta canción, es una de mis favoritas.

El siguiente aporte de Mike y compañía es el gospel He Come Down. Nunca pensé que necesitaría a los Beach Boys haciendo música de iglesia, pero era justo lo que me estaba faltando. Es casi un pastiche, solo falta un video musical con el grupo vestidos con togas.

La letra recuerda a Transcendental Meditation, de Friends. Mike y Al jamás dejaron de creer en el Maharishi, y este es otro intento de venderle sus ideas al oyente. Por suerte, hace mejor su trabajo que su predecesora. Al menos es pegadiza.


No sería la única canción sobre la meditación del álbum, también tenemos la balada All This Is That.

Es el mejor intento del resto del grupo de arreglar las voces al estilo de Brian Wilson. Carl y Al hacen un trabajo impecable dividiéndose las partes, aunque me da un poco de lástima que Mike no tenga ninguna propia, siento que verdaderamente la rompería. Es una balada muy dulce y espiritual que se hace querer.

Marcella es la última canción del disco en la que el mayor de los Wilson tuvo algo que ver. Está dedicada a una masajista de la que Brian se había enamorado durante uno de sus tantos episodios de locura y cuenta con una letra que necesitó de dos coescritores para resultar disfrutable. El resultado final es un tema relajado, ideal para escuchar mientras cae el sol en California.

Siempre preferí la versión en vivo, porque es mucho más explosiva y guitarrera, pero la de estudio funciona muy bien porque propone algo distinto. Ambas son válidas.

Hold On Dear Brother es el segundo aporte de los ex-The Flame. Otro lento, con bastante soul y blues, con otra gran interpretación de Blondie. Le habría venido bien un poco más de armonías vocales, porque, a diferencia de Here She Comes, podría haberse mimetizado perfectamente con el sonido de los Beach Boys. Lamentablemente, no se hizo el esfuerzo.


Y dejo lo peor para el final...

Muchachos, Dennis se puso depre. No puede tocar la bata y lo sentaron frente a un piano. Sus dos aportes son dos baladas embolásticas. No es por desmerecerlo, podría trabajar tranquilamente en Disney con todos esos arreglos de cuerdas, pero Make It Good y Cuddle Up son demasiado exageradas.

Eso sí, nunca escuché una canción que hiciera que el simple acto de ver una peli en el sillón pareciera una odisea.


Carlos Y Las Pasiones -  Re Duro es un varieté extraño. Fue una muy mala decisión publicarlo después de Surf's Up, porque terminó siendo ignorado por casi todo el mundo. Una lástima, porque con un poco más de tiempo y esfuerzo podría haber salido algo más conciso y con un poco más de carne musical.

La progresiva desaparición de Brian como fuerza creativa tampoco ayuda. Los Beach Boys han perdido al principal responsable de mantener unido su sonido, y cada facción tira ahora para su propio lado. No es necesariamente algo malo que cada uno tenga sus propias ideas, pero acá cuesta encontrar una identidad común que mantenga todo unido.

Sumale a eso que es, al menos hasta ahora, el segundo peor disco en cuanto a calidad de sonido, solo por detrás de Wild Honey. Otro efecto secundario de la producción apurada y fragmentada de So Tough. Aun así, tiene cinco o seis canciones disfrutables que logran salir adelante a pesar de sus mezclas.

No puedo evitar pensar que So Tough fue vendido como un extra que te venía de regalo con Pet Sounds. Capaz los muchachos también lo sabían y confiaban en que, metiendo una copia de su obra clásica, el paquete iba a amarrar un poco mejor. Escuchen los spots de radio del disco, le dan más bola a Sounds que al material nuevo.

Una lástima que Bruce se haya ido en el medio. Volvería pocos años después e incluso terminaría siendo el segundo Beach Boy más longevo en las giras, solo detrás de Mike. Pero después de Disney Girls, sentía que todavía tenía bastante por decir.

lunes, 5 de octubre de 2026

Surf's Up ~ The Beach Boys

Acá es cuando los Beach Boys se ponen serios y empiezan a hablar de temas serios, como la contaminación de los mares, las protestas estudiantiles y... ¿el cuidado de los pies?

¿Por qué los Beach Boys seguían fracasando? Su tierra natal, los Estados Unidos, los seguía rechazando. Ya no estaban en onda, y su música era "demasiado limpia".

Un día apareció un hombre llamado Jack Rieley. Rieley era presentador de radio y, durante la promoción de Sunflower, entrevistó a Brian, Mike y Bruce en su programa. La conversación derivó rápidamente hacia el reciente declive comercial del grupo, SMiLE y el nuevo método democrático, que les había permitido mayor creatividad y libertad, pero que parecía ir de la mano con la baja en ventas.

Pocos días después, Rieley le envió a los muchachos un memorándum con ideas de cómo mejorar su imagen y recuperar su éxito perdido. Algunas de ellas fueron: abandonar los uniformes idénticos que usaban en los conciertos, darle a Carl la posición oficial de líder, escribir canciones con un mayor énfasis en el rock y temas de actualidad y, por encima de todo, revivir una pequeña canción de SMiLE llamada Surf's Up.

Brian y Mike echaron a sus managers, contrataron a Jack y el resto es historia.


Surf's Up es el decimoséptimo disco de estudio de los Beach Boys, publicado el 30 de Agosto de 1971.

Un álbum oscuro, sin lugar a dudas. El sonido es más apagado y pantanoso. No lo llamaría puramente rockero, pero si, la guitarra eléctrica toma un rol más central.

Don't Go Near The Water nos presenta a los nuevos Beach Boys, y es la antítesis total de todo lo que el grupo venía representando. Sunflower cerró con Cool, Cool Water, y ahí el agua era un concepto de naturaleza y relajación. Acá, en cambio, el agua está contaminada. Pero todavía hay esperanza: si nos unimos, podemos salvar al mundo. 

La letra es sonsa, es idealista, pero Mike y Al te la venden. Hacen un muy buen trabajo juntos, dividiéndose qué canta cada uno. La fuerte diferencia entre esos versos tranquilos y solemnes cantados por Love y el puente volador de Al, cantado a todo pulmón, hace que ambas partes parezcan muy distintas, pero en realidad nacen de la misma semilla.

El cierre es re SMiLE, con la mandolina y la armónica dando paso al siguiente tema. También usa los sintetizadores de una manera muy creativa. No quiero extender demasiado las comparaciones con Cool, Cool Water, pero escuchen cómo cada una usa los teclados para representar el ruido del agua. Es un antes y un después para el oído.


Carl nos trae sus dos primeras canciones verdaderamente propias. Como habrán notado, el Wilson más chico era más un intérprete que compositor. Sí, había sido acreditado en varios temas colaborativos y en los primeros discos del grupo traía algún que otro instrumental, pero es verdaderamente acá donde vemos de lo que es capaz.

Ambos temas siguen un molde similar: música de Carl y letras de Jack Rieley, con casi todos los instrumentos tocados por el primero. Wilson es un verdadero multi-instrumentista, y uno muy ingenioso.

Long Promised Road es un himno a la autosuperación. El estribillo pega como piedra contra un cristal, el cambio de tempo y los coros son cruciales, y el puente es impresionante, con ese tintineo del sintetizador y las hermosas armonías de fondo. Y cuchá ese solo.

Feel Flows sigue en esa línea introspectiva, pero tirando más hacia lo psicodélico. Es una pieza que va generando de a poco una atmósfera de extrañeza. Muchas veces la compartí con amigos para mostrarles el lado más “drogón” de la banda. El instrumental de flauta y guitarra tiene una linda dualidad.

Antes de continuar, tenemos que poner sobre la mesa algo importante. Dennis Wilson no tiene canciones en este disco, toca batería y hace coros en un tema, pero por fuera de eso podría no existir. Previo a las sesiones de Surf's Up, Dennis se lastimo los tendones de una mano en un accidente, lo que le dejó incapaz de tocar batería por varios años. Sumado a esto, debido a varios conflictos internos de la banda, y al hecho de que el Wilson del medio estaba guardando material para un futuro proyecto solista, se decidió mutuamente que su material sería retirado.

¿Qué se incluyo en su lugar? Porfavor, lean esta poesía de parte de Al Jardine, Brian Wilson y Gary Winfrey:

"Me los hago cuando estoy en la bañera

Con crema de palta les doy un masaje

Se arrugan como una pasa si me quedo demasiado tiempo

No quisiera hacerlo mal".

Take A Load Off Your Feet es una de las canciones más GAGA jamás escritas. ¿De dónde salió este fugitivo de Smiley Smile y qué hace en mi disco de rock and roll jevi y depresión?

Ah, qué sé yo. Es simpática. A mí me gusta.

Jardine y Winfrey tienen otro tema a sus nombres en el lado B, la dylanesca Lookin' at Tomorrow (A Welfare Song).

La parte instrumental es Al con su guitarra y un poco de reverb sobre su voz, lo que nos deja enfocarnos en la letra. Cuenta sobre de un hombre que busca trabajo, pero nadie lo contrata. Creo que su mensaje trasciende la barrera del tiempo y sigue siendo contemporáneo.


Disney Girls (1957) es la canción que más recuerda al estilo clásico de la banda. Una balada hermosa compuesta por Bruce Johnston.

Te lleva en una pequeña aventura por la juventud del pianista, todo enmarcado en una historia de amor ficticia. Después de conocer a la mujer de sus sueños, Bruce vuelve a las pequeñas cosas que hicieron tan feliz su infancia y se imagina un futuro idealizado junto a ella.

Vale la pena visitar este mundo de fantasía creado por Johnston. Y, compositivamente, es re Brian: tan Brian que hasta él mismo tuvo que aplaudirlo.

Y justo cuando ese dulce silbido, junto con esos delicados acordes de piano están a punto de elevarte a otro plano, VIENE STUDENT DEMONSTRATION TIME CON LAS GUITARRAS BIEN FUERTES A ROMPER TODO.

Después de haberse acomodado pasando ese cachetada musical, podrán notar (Si son fanáticos de los Blues Brothers) que STM no es una competición completamente original. Es una reversión de un blues clásico compuesto por el dúo de Lieber y Stoller, llamado Riot In Cell Block N°9.

Mike Love escribió una canción de protesta anti protestas. Verán, Mike es un tipo ampliamente conservador y, a pesar de querer hacer una canción sobre la brutalidad policial en las manifestaciones estudiantiles, tampoco podía evitar tirarle un par de palitos a los mismos estudiantes.

Aun así, musicalmente es una LOCURA. Carl se puso asqueroso con el tono de su guitarra, y el uso de la sirena policial oscilante es un gran toque. Y aunque el tono nasal de Love no está hecho para cantar este tipo de música, es indudable que varias frases son genuinamente brutales y no me imagino a nadie más cantándolas.

Es infame en el mundillo de los Boys y está muy mal posicionada en el LP. Creo que, si abriera el segundo lado, la transición sería mucho menos chocante.

Y finalmente, tenemos la trilogía de Brian:

A Day in the Life of a Tree es una especie de marcha funeraria ecológica. El que la canta es Jack Rieley, porque Wilson se rehusaba a cantarla, acompañado por Van Dyke Parks y Al Jardine en el coda. Peca de rara, pero no llega a lo preocupante y tiene unas lindas armonías en el cierre.

'Til I Die es tétrica, me hace acordar a Lonely Sea de Surfin' USA. Es un gran vistazo a la oscuridad en la mente de Brian, un tema deprimente donde los Boys hacen eco de los pensamientos de su antiguo líder, de lo pequeño que se sentía frente al mundo y de la profunda angustia que le generaba seguir vivo. Me encanta 'Til I Die, me parece una verdadera obra maestra.

Pero si de obras maestras hablamos, damas y caballeros, Surf's Up.

Surf's Up es la mejor canción de los Beach Boys. Todavía me acuerdo cuando dije hace un par de meses que Don't Worry Baby era la mejor. Me estaba mintiendo a mí mismo.

Sorpresivamente, la lírica de Van Dyke Parks relata una historia: la de un muchacho que tiene una epifanía al darse cuenta de que toda su vida es una mentira después de presenciar un concierto de orquesta. Rendido, camina hacia la costa en busca de una respuesta y, en un momento de iluminación, se da cuenta de que todo estaba oculto en los niños: la inocencia de la infancia, la verdadera felicidad.

Parks me parece un letrista que a veces se fuerza a sonar interesante, pero su estilo brilla en Surf's Up: los juegos de palabras, las referencias a la literatura clásica, las frases sueltas que inspiran sentimientos a pesar de no tener una razón narrativa. “Canvas the town and brush the backdrop”.

Como canción pop, es extremadamente compleja. Está dividida en dos movimientos: el primero cantado por Carl y el segundo por Brian. El falsete de ambos hermanos es imposible, y sus dulces voces, acompañadas primero por una instrumentación más barroca y después únicamente por el piano, son la estrella de la canción.

Y ese crescendo, Dios mío:

Dbmaj7

I heard the word

Cm7

Wonderful thing

Fm7 - Cm7/F - Bb - Cm7

A children's song

Que nos lleva al coda, y podría durar por siempre si no fuera por las limitaciones de espacio del vinilo.

Ya desde la portada se hace notar el cambio que Surf's Up pone sobre la mesa.

Creo que cada miembro interpretó de manera distinta los mandamientos de Rieley, y eso generó un proyecto más fragmentado, pero abundante en variedad.

Funciona muy bien como reflejo de la banda y del mundo que los rodeaba: la muerte del positivismo sesentoso y la llegada de la cruda realidad. Surf's Up, la canción, a pesar de haber sido escrita en 1966, estaba completamente adelantada a todo esto y, como piedra fundamental del LP, marcó un camino a seguir, al menos atmosféricamente.

Las armonías no son tan fuertes como de costumbre, Brian dejó de participar en los arreglos vocales del grupo por fuera de las canciones compuestas principalmente por él, y la banda todavía estaba buscando qué hacer con su nueva identidad. Y hay dos o tres temas que arruinan el flow y no pegan demasiado. Podríamos vivir sin Take a Load Off Your Feet o A Day in the Life of a Tree. Ahí sí hubieran venido bien algo del material de Dennis.

El cambio de imagen y sonido les vino muy bien a los muchachos. El álbum vendió mucho mejor que sus predecesores y, a pesar de que los sencillos no tuvieron el mismo éxito, la gira sí lo hizo. Para finales de 1971, el grupo se convertiría en uno de los actos más cotizados debido a sus presentaciones en vivo, donde mezclaban material nuevo, hits y deep cuts para los fans más acérrimos.

Surf's Up es mi disco favorito de los Beach Boys y el primero que escuché, cuando tenía catorce o quince años. No voy a negar que fue raro volver hacia atrás en la discografía y notar lo mucho que se aparta del resto, pero eso es justamente lo que lo hace especial.

martes, 15 de septiembre de 2026

Sunflower ~ The Beach Boys

I'm thinking 'bout a-this whole world

Los Beach Boys habían recuperado cierta estabilidad económica gracias a sus últimos lanzamientos. Sin embargo, todavía acumulaban varias deudas debido al fracaso de Friends y la gira con el Maharishi.

Buscando terminar su contrato con Capitol Records (y hacer unos mangos en el camino), demandaron a la compañía por regalías impagas.

Como toda acción legal, esto tardó un largo rato en resolverse, así que, en el interín, comenzaron las sesiones de un nuevo disco. Sin embargo, las grabaciones se extenderían más de lo esperado y el contrato discográfico del grupo venció con un proyecto todavía inconcluso.

Gracias a la ayuda de Van Dyke Parks, que ahora trabajaba para Warner Bros., los Boys firmaron con Reprise Records y pusieron manos a la obra.

Con el ánimo por las nubes, todos se pusieron a grabar y componer. Había material suficiente para llenar dos o tres álbumes completos. Después de meses de idas y vueltas, finalmente cerraron un ciclo. El resultado fue Sunflower.

Sunflower es el decimosexto disco de estudio de los Beach Boys, publicado el 31 de agosto de 1970.


Se le puede considerar como el pico colaborativo de la banda. Estamos a años luz de "La Banda de Brian".

Quien se sigue destacando entre la multitud es el amigo Dennis, acreditado oficialmente como compositor principal en cuatro canciones, superado únicamente por el Wilson mayor, con cinco temas bajo el brazo.

El álbum arranca fuerte con Slip On Through, un rockero muy melódico. Su puente es simple, pero la percusión tranquila y la calma en la voz de Dennis le dan un toque soñador.

This Whole World es una de las pocas canciones escritas puramente por Brian. Te lleva en una pequeña aventura, como si Bri y el oyente se subieran a un avión y sobrevolaran la tierra. ¿Cómo se logra este efecto? Hay dos cosas clave.

En primer lugar, los acordes, que están en un constante cambio de tono. Y no al estilo Beatle, aprovechando aquellos acordes que se comparten entre tonalidades para hacer un cambio homogéneo: Wilson salta de un tono a otro casi indistintamente, pero sin que suene disonante.

Y el segundo ingrediente secreto son las voces. Carl se pone "World" al hombro y no defrauda, y a eso se suman los "Aum Bop Di Dip" del fondo. Ese momento final a capela es impresionante, algo que solo este grupo puede lograr con tanta calidad.

A ambos les sigue un pequeño experimento que me sorprende que nunca hayan intentado antes: Add Some Music to Your Day.

Es casi la pieza central del disco (incluso en un momento de la producción llegó a darle nombre), una canción donde (casi) todos los miembros se turnan para cantar. La onda folk-pop le sienta muy bien a los Boys y, a pesar de ser extremadamente sacarina, no peca de empalagosa.

Aun así, las decisiones sobre quién canta qué y quién no son estrafalarias. Dennis es el único en no tener una parte propia, mientras que Brian y Al dicen poco más de dos estrofas en conjunto. Mike Love y Bruce Johnston podrían prescindir de un verso o dos para darle algo más al resto.


Got to Know the Woman es de lo más flojo del álbum. No porque sea particularmente mala, sino porque no puede competir. Por suerte, Dennis se redime completamente con su tercer tema: It's About Time.

It's About Time es épico, el verdadero rockerazo con R mayúscula que un disco tan tranquilo estaba necesitando. Carl vuelve a liberar esos agudos que tenía guardados desde Wild Honey, y su solo de guitarra es la cosa más heavy producida por los Boys hasta este punto.

Si uno se fija en la letra, se puede interpretar como un reflejo de la trayectoria de Brian: la historia del artista famoso que ha perdido su lugar en el mundo y tiene que volver a empezar.

Bruce Johnston trae dos grandes aportes. Primero tenemos Deirdre, un temita muy feliz dedicado a la hermana de una exnovia, y Tears in the Morning, que es melodrama puro, con un toque de cafetería francesa para endulzar.

Se nota el ascenso de Bruce dentro de la banda. De a poco va tomando su propia voz y, aunque sus canciones sean pocas, esa onda nostálgica y pseudo telenovelesca va bien de la mano con el sonido del grupo.


All I Wanna Do es de las mejores canciones de Brian y Mike, y también una de las mejores interpretaciones vocales del segundo. Creo que el primo Love no me movía de esta manera desde Hushabye, en All Summer Long.

Es un tema que musicalmente se siente moderno. Incluso... ¿adelantado a su época? Es dream pop antes de que el género existiera, con un poco de shoegaze. La abundancia de overdubs, las múltiples capas de voces, la guitarra eléctrica y el sintetizador Moog generan una atmósfera tan bonita y acolchonada que parece envolver toda la canción, como una nube de algodón.


Y después tenés a Forever. Es una balada perfecta, el pico de la exploración que el Wilson del medio comenzó allá por Be Still, solo dos discos atrás. Apuesta a las fortalezas del resto de sus compañeros, pero él es la estrella.

No es que sea una canción súper compleja musicalmente o en su letra, pero, seriamente, ¿vos podrías componer Forever? La respuesta es no. Jamás.

Es amor, unión y felicidad: "Así que me estoy yendo, mhh, pero no por siempre. Voy a amarte a tu manera, por siempre".

El falsete de Brian al final es la frutillita del postre.

Bueno, ¿cómo seguimos? Eh... Our Sweet Love está muy buena, canta Carl, que nunca falla. Disculpen, pero me quedé sin alegorías post-Forever. Solo una bizarreada me podría despertar.

¿Qué es eso? ¿Una canción sobre un pájaro? At My Window es extraña como ella sola, casi SMiLE-esca. Tiene una dulce melodía, y Bruce la interpreta en un tono aireado que le sienta muy bien. Y sí, ese es Brian hablando en francés en el puente. Excelente.

Finalmente, cerramos con Cool, Cool Water, otro descarte rescatado del proyecto SMiLE. La producción es lo que hace a la canción. Carl fue el encargado de unir y darle sentido a metros de cinta magnética abandonada por su hermano mayor. Es una manera relajante de terminar Sunflower.


Sunflower es tal vez top 2 o 3 de los mejores discos de los Beach Boys. Es uno al que vuelvo más seguido de lo común. No será igual de grandilocuente o innovador que Pet Sounds, aunque sí es más accesible.

Todos proveen, aunque no todos figuran. Es un poco triste que Al Jardine haya sacado el palito más corto de todos. Ya le llegará su momento, solo toca esperar.

Es la mezcla perfecta entre el relax de Friends y las sensibilidades pop que llevaron a la banda al éxito en sus inicios. Su mayor falla es ser tan feliz y poco interesado en romper con lo que venían haciendo, llevándolo por el mismo camino comercial que sus predecesores y convirtiéndolo en otro fracaso más de tantos a los que los Boys ya estaban acostumbrados a sufrir durante estos últimos años.

No puedo evitar repetirme a mí mismo, pero son las canciones de Dennis y Brian las que hacen al álbum, sumadas a la prístina producción e interpretaciones de Carl. Pero eso también sería desmerecer al resto del grupo, porque todos son Sunflower.

Y quizás ahí está la verdadera gracia del disco, los Beach Boys no necesitan que una sola persona los lleve de la mano.

Por suerte, las nuevas generaciones han recibido a Sunflower con los brazos abiertos. Yo soy orgullosamente uno de ellos.

viernes, 3 de julio de 2026

20/20 ~ The Beach Boys

20/20 ostenta el récord de ser el álbum de los Beach Boys con más canciones escritas por asesinos, con un total de tres. Pero esa es solo una de las muchas cosas raras que pasaron durante su producción.

20/20 es el decimoquinto disco de estudio de los Beach boys, lanzado el 10 de Febrero de 1969.

Después del fracaso estrepitoso de Friends y de su gira, los muchachos atravesaban un momento de crisis. Para cubrir las pérdidas que había dejado el disco, Mike y Brian compusieron rápidamente Do It Again, publicada apenas dos semanas después de Friends.

Resultó ser un hitazo mundial: se convirtió en el segundo número uno de la banda en Inglaterra, llegó al puesto 20 de Billboard y al 8 de Cash Box en Estados Unidos, además de entrar al top 5 en varios países.

Fue un intento deliberado de volver a sus raíces surf rock, abandonadas desde 1964. Tiene un excelente solo de guitarra de Carl, un efecto de batería revolucionario para la época, y una letra que hace referencia a varios hits y temas previos, como California Girls y Lonely Sea.


Mientras el grupo se recuperaba, Brian y Carl comenzaron a producir música para otros artistas. Entre ellos, un amigo de Dennis Wilson llamado CHARLES MANSON. Dennis había conocido a Manson por medio de una mochilera y estaba ayudando al futuro asesino a comenzar una carrera músical.

No me voy a meter mucho en esto. Sí, Manson marcó a Dennis de por vida y acechó a los Boys y a su círculo durante un buen tiempo, hasta ser encarcelado por los asesinatos Tate-LaBianca. Pero lo que nos interesa acá es que Dennis le compró una canción a Carlitos, la cual terminó en 20/20.

La producción del LP también coincidió con un deterioro mayor de la salud mental de Brian. Durante ese período fue internado en un hospital psiquiátrico, lo que redujo aún más su participación. Por primera vez, los Beach Boys tuvieron que terminar un álbum sin Brian.

¿Cómo completar un álbum sin tu compositor principal? Fácil: con un montón de covers, grabaciones viejas sacadas de los archivos y Dennis flexionando su nuevo músculo musical.

Do It Again abre el disco, aunque inmediatamente es seguida por uno de los temas más fundamentales de la historia de la banda. I Can Hear Music es un cover de las Ronettes, el grupo femenino que inspiró a Brian con Be My Baby para componer Don't Worry Baby.

Más importante aún, fue la priemera canción producida íntegramente por Carl Wilson. La adaptación de los Boys peca de bella. El Wilson más chico presume todo su rango vocal, y las armonías llevan a una melodía que ya era muy buena a otro nivel.

El resto de los covers no llegan tan alto. Bluebirds Over the Mountain es pegadiza y tiene un trabajo de guitarra eléctrica mortal, cortesía de Ed Carter, recién incorporado a la Touring Band como músico de apoyo. Pero es un tema viejo, y se nota (fue publicado originalmente en 1958). Mike adopta una tonada muy similar a la de sus primeros años que tampoco actualiza la interpretación.

Cotton Fields fue pensada por Al Jardine como un intento de recrear el éxito de Sloop John B, otra canción folk con un tratamiento beachboysesco. Sin embargo, la versión de 20/20 es considerablemente inferior a la regrabación que harían en 1970. La del álbum fue arreglada por Brian, en una de sus pocas intervenciones importantes, con un estilo barroco y un fuerte énfasis en la voz de Al, pero el acompañamiento quedó muy espaciado y lento y le resta impulso.

La regrabación, en cambio, es uno de mis favoritos de la banda. Abraza un sonido country rock mucho más marcado, y terminó dándoles otro éxito importante en Inglaterra y el resto de Europa.

Bruce Johnston aporta su primera composición íntegra para el grupo, un instrumental llamado The Nearest Faraway Place. Cierra el lado A y es muy bueno. Se nota que está pensado como una pieza instrumental en sí misma, no simplemente como una música a la que no le supieron poner letra.


Y ahora sí, preparensé porque llegó ¡El momento Dennis!.

Be With Me es el segundo intento de Wilson de hacer una power ballad. La orquestación es clave, porque crece junto con las voces y la intensidad de la música, y cuando todo explota en el estribillo, se siente merecido.

All I Want To Do es un rockerito bastante genial que le permite a Mike Love salir de su zona de confort vocal.

¿Y qué es esto? ¿Sexo en un disco de los Beach Boys? Sí, no estoy mintiendo. No solo la canción tiene una carga sexual muy fuerte en su letra; si escuchan bien el final, durante el fade out, se pueden notar los gemidos de una mujer. Dennis Wilson alquiló un estudio para tener relaciones y grabó todo para usarlo como efectos de sonido. Una locura…

Por último tenemos Never Learn Not to Love, escrita originalmente por Charles Manson. El original era un blues terrorífico, pero Dennis lo rehizo desde cero, cambiando ligeramente la letra y la música, para la furia del asesino. Algo bueno tenía que salir de esa mala junta.

Solo quedan los cuatro temas de archivo que mencioné al principio, todos material de Brian.

¿Qué pasa cuando un hombre al borde de la locura compone sobre su día a día? Te queda algo como I Went To Sleep. Es el lado oscuro de Busy Doing Nothin’, con la armonía grupal llevada a una tensión incómoda para el oído.

Time to Get Alone es todo lo que Friends quiso ser y no pudo. Es un vals en 3/4 con una calidad vocal que no habíamos escuchado desde Pet Sounds. Brian la había escrito para otra banda, pero tomaron la decisión correcta al guardársela para ellos.

Y nos falta lo poco que el resto del grupo pudo rescatar de SMiLE. Our Prayer es literalmente un ejercicio vocal de iglesia, que aprovecha muy bien las características de cada miembro, aunque es el falsete de Brian lo que más se destaca en la mezcla. Una de las creaciones más impresionantes que salieron de la máquina Beach Boys.

Cerramos con Cabinessence.

Es una canción impresionante, pero también resume una de las principales tensiones de SMiLE. Funciona más como un experimento que como un tema tradicional de los Beach Boys, y tiene sentido que el grupo haya preferido guardársela hasta 20/20.

La lírica de Van Dyke Parks es tan particular que parece no querer decir nada y querer decirlo todo al mismo tiempo. Habla sobre cómo la industrialización destruyó la cultura rural americana, con el estribillo de "Who Ran the Iron Horse" irrumpiendo sonoramente en la tranquilidad de las secciones campestres, de la misma forma que el ferrocarril lo hizo en la vida real. Pero llegar a esa conclusión no es sencillo: la tensión narrativa que construyen la música y la letra es muy costosa de descifrar, y hacen falta varias escuchas para entenderla.

Ahí es donde aparece mi principal conflicto con SMiLE. A Brian nunca pareció interesarle demasiado la Americana ni este tipo de conceptos más serios. Musicalmente, Cabinessence es deslumbrante; la primera y la última sección tienen una coordinación entre los miembros que te vuela la cabeza. Pero, al mismo tiempo, esto no son los Beach Boys, es Van Dyke Parks con música de Brian Wilson.


Como habrán notado, 20/20 es un quilombo. Nada va con nada, pero esa identidad collage lo vuelve una pieza única dentro de la discografía de la banda.

También, que haya tanto cover, y que tres hayan salido como sencillo con tan poco tiempo entre sí, genera la sensación de que la banda ya no confiaba en sí misma sin su líder. Por eso también es tan importante que Carl haya ocupado ese rol de facto, porque, en mi opinión, sin él los Boys habrían sido historia en unos pocos años.

Obviamente, el standout de todo el proyecto es Dennis, con tres canciones excelentes. Pero el resto del grupo también hace un gran trabajo, y todos componen y producen, un salto impresionante después del tanteo colaborativo de Friends.

Un disco fascinante. Lo que le pasa a un equipo cuando le falta su capitán, y aun así, medio a las patadas, logra concebir algo muy bueno.


Ah, y respondiendo a la frase del principio. Los tres asesinos son: Charles Manson, obviamente; Phil Spector (I Can Hear Music); y Lead Belly (Cotton Fields).

Chau chau.

domingo, 28 de junio de 2026

Friends ~ The Beach Boys

Zzzzz...

Friends es el decimocuarto disco de estudio de los Beach Boys, publicado el 24 de junio de 1968.

A finales de 1967, los Boys que salían de gira (Osea, todos menos Brian) asistieron a una charla de Maharishi Mahesh Yogi, convencidos por el respaldo público que los Beatles habían brindado al gurú.

El grupo comenzaría a meditar en conjunto y a asistir a más seminarios del Maharishi, aunque serían Mike Love y Al Jardine quienes se volverían más adeptos a sus prácticas. Incluso, Mike viajaría a la India junto con los Beatles y una gran camada de músicos, actores y celebridades, para participar del retiro espiritual en Rishikesh.

Inspirados por estos nuevos avances espirituales en sus vidas, los Beach Boys empezaron a componer en conjunto nuevo material más relajado y pacífico. Y cuando digo en conjunto, es todos. A excepción de Bruce Johnston, cada miembro aportó música y letras a lo que terminaría siendo Friends, el primer álbum verdaderamente "democrático" del grupo.

Brian siguió sacándole jugo a su estudio de grabación personal, ahora expandido y mejorado gracias al reclutamiento del ingeniero de sonido Stephen Desper. Sin embargo, también se realizaron sesiones en estudios más convencionales, permitiendo el regreso de los sesionistas y de arreglos orquestales más complejos.

Si quieren tener una idea de cómo suena Friends, es como si hubiesen agarrado a Little Pad de Smiley Smile y la hubiesen multiplicado por doce. Es un disco carente de conflicto, donde la banda abraza por completo su imagen de niños de coro. Las canciones son pequeñas, muy pocas superan los 2 minutos y abusan del fade out, como si se estuvieran quedando sin tiempo en un LP que dura poco más de 25 minutos.

La mayoría del repertorio mantiene una temática de familia y amigos, con temas como When a Man Needs a Woman y Be Here in the Mornin'. Éste último tiene un impresionante falsete, creo que provisto por Al Jardine, muy operático, que utiliza para representar la voz de una mujer, de la misma forma que Brian lo había hecho en el estribillo de Don't Worry Baby años atrás.

El tema titular es un vals medio extraño, con un estribillo impresionante, pero una mala elección como primer y único sencillo del álbum, aunque tampoco hay mucho material adaptable a la radio.

También tenés canciones que convierten cosas comunes de la vida cotidiana en algo épico, como Wake the World, que trata sobre despertarse a la mañana, o Anna Lee, the Healer, dedicada a una masajista que Mike Love conoció en la India.

Y después tenés los cuatro pilares de Friends: Little Bird, Be Still, Busy Doin' Nothin' y Diamond Head.

Los primeros dos son composiciones originales de Dennis Wilson, con letras del poeta Steve Kalinich. Se nota que el Wilson del medio venía trabajando su estilo desde hacía rato, porque esto no es música amateur: hay muchos matices, algo de funk, y hasta ciertas similitudes con las power ballads en Be Still. Leí que Brian metió mano en Little Bird, pero prefirió no recibir crédito.

Busy Doin' Nothin' es la secuela de I'd Love Just Once to See You. Acompañado por un ritmo de bossa nova y pequeños detalles de guitarra española, Brian nos relata una tarde de su vida, donde llamar a un amigo por teléfono y escribir una carta se sienten como grandes aventuras. Dato curioso: el primer verso tiene indicaciones para llegar a su casa, aunque incompletas.

Dejaron lo mejor para el final. Diamond Head no es simplemente un instrumental, es una pieza de arte atmosférico sobre lo que se siente viajar a Hawái. Escúchenla por favor, mis palabras no le harán justicia.

Y cuando el ukelele y el sonido del mar te están por llevar al éxtasis, VIENE TRANSCENDENTAL MEDITATION CON LAS TROMPETAS BIEN FUERTES A ROMPER TODO. Dios mío, Mike Love tenía una necesidad horrible de poner sus canciones ruidosas justo después de los momentos más tranquilos de cada disco. Además, el tema es malísimo, una letra genérica sobre los beneficios de la meditación del Maharishi y un montón de voces disonantes.

Friends está bien. Es un disco relajante, bonito y corto, pero completamente irrelevante. Piensen que salió en el mismo año que Electric Ladyland, El Álbum Blanco de los Beatles, Wheels of Fire, y Corazón Contento de Palito Ortega.  

Los temas terminan muy rápido y no tienen tiempo a respirar ni desarrollarse. Es una lástima, teniendo en cuenta su importancia histórica como el primer proyecto colaborativo de los Boys.

Es un disco muy para fans y las ventas lo demostraron.

También tuvo un marketing horrible que le hizo aún más daño a la imagen de la banda. Mike Love convenció al Maharishi de salir de gira con ellos y dar pequeños sermones entre los sets del grupo, pero el gurú ya tenía la reputación por los suelos después de que los Beatles se distanciaran públicamente de él después del desastre que fue su retiro espiritual.

Tuvieron que cancelar tantos shows por la escasa venta de entradas, que solo tocaron cinco veces antes de abandonar la gira por completo.

En fin, si tienen problemas para dormir, escuchen Friends. Viene con despertador incluido.

viernes, 26 de junio de 2026

Wild Honey ~ The Beach Boys

¡Dejá de gritar Carl! ~ Al Jardine, probablemente...

Wild Honey es el decimotercer disco de estudio de los Beach Boys, lanzado el 18 de diciembre de 1967.

Es importante tener en cuenta que, en los Estados Unidos, para mediados de 1967, los Boys eran vistos por muchos como una banda anticuada, caricaturizada como "niños de coro" comparables con los castrati. Wild Honey fue concebido en parte como una respuesta a esas percepciones, tanto para confrontarlas como para jugar con ellas en distintos niveles.

Es un disco de R&B, inspirado en el mundo de Motown, el soul y la música negra. El referente más claro del que toman inspiración es Stevie Wonder; incluso hay un cover suyo. 

También continúa el método de grabación lo-fi de su predecesor, prefiriendo una producción simple, y con el grupo volviendo a tocar sus propios instrumentos. Marcaron tendencia, considerando que en el 68 el mundo del rock and roll haría un "back to basics" después de la fuerte experimentación del 66 y 67.

Hay poco énfasis en el trabajo de armonías. En general, los Boys se turnan la voz principal entre versos y estribillos, o son relegados a coros. Son muy selectos los temas donde cantan al unísono.


Ahora, no podemos ignorar el elefante en la habitación: Honey, en su edición original, se escucha muy mal. 

El álbum fue grabado en el estudio personal de Brian Wilson, y se utilizaron cintas de segunda y tercera generación que estaban literalmente pegadas con cinta adhesiva. De la misma forma que grabar un VHS sobre otro VHS arruina la imagen, esto degradó el máster mono original, generando estática, poco volumen en las voces y una pobre definición en los instrumentos.

Recomiendo totalmente la remasterización realizada en 2017 para el box set de Sunshine Tomorrow. Fue la versión que más escuché durante la escritura de esta reseña y cuenta con un sonido prístino, rescatando muchos de los detalles que se habían perdido en la placa original.


Wild Honey y Darlin' son los temas más "explosivos" del paquete. Ambos fueron sencillo y, aunque el impacto del primero fue mínimo, Darlin' tuvo buenas ventas y recepción en los Estados Unidos, y especialmente en Europa, donde seguían siendo grandes hit makers.

Carl por fin descubre para qué fue hecha su voz: para gritar como un loco desencadenado. De los tres Wilson, es el que tiene un mayor control sobre sus agudos utilizando voz plena. La rompe completamente en I Was Made to Love Her, superando con creces la interpretación de Stevie Wonder.

Sumale a eso que Mike vuelve como letrista principal, y sus nuevas composiciones, cargadas de doble sentido, empujan a la banda hacia un terreno mucho más sensual.

Here Comes the Night se beneficia especialmente de esto, con una letra de contenido sexual bastante sutil, pero que no deja mucho a la imaginación. Su estribillo tiene un impacto directo en el oído, porque Brian utiliza un truco clásico de su libreta: subir medio tono, de Sol a Sol sostenido, para regresar rápidamente a la tonalidad original, elevando todavía más la tensión erótica de la canción.

Vale la pena mencionar How She Boogalooed It, un rockerito bastante corto, coescrito por Mike, Bruce, Al y Carl. Probablemente sea la primera canción del grupo, sans instrumentales, donde Brian no tuvo participación alguna en la composición.

Honey también tiene un costado relajado y hogareño, arrancando en la pacífica Aren't You Glad (Que fue mi despertador durante un par de años).

Country Air es tétrica. Me hace sentir como si el grupo quisiera venderme una casa en medio de la nada, donde toda una familia fue asesinada en circunstancias misteriosas. Excelente mezcla de voces.

I'd Love Just Once to See You inaugura una pequeña saga de canciones que atraviesa varios discos: "Un día en la vida de Brian Wilson". Brian nos cuenta sus quehaceres cotidianos mientras espera la llegada de su esposa, con el remate final de que está haciendo todo esto con la esperanza de verla desnuda.

El álbum cierra con Mama Says, un fragmento de SMiLE que originalmente iba a formar parte de Vegetables. La banda adoptaría la costumbre de distribuir poco a poco el material descartado del proyecto durante los últimos años de los 60 y comienzos de los 70, en parte para contentar a los fanáticos que se habían quedado con ganas de más después de Smiley.

Wild Honey peca de ser demasiado corto. Hay muy buen material acá, y tal vez una producción menos austera le habría sentado mejor. Esto, claro, ignorando las falencias sonoras de la mezcla original. Son canciones que brillaron especialmente en vivo, donde el grupo se mostraba mucho más suelto. 

También es el punto donde los Beach Boys se convierten en el show de Carl Wilson y sus amigos, con el menor de los tres hermanos ocupando por primera vez el rol de líder y director musical. Se nota que Carl quería llevar a la banda por un camino más rockero y tradicional, alejándose del estilo barroco que tanto los había agotado durante los últimos años. A pedido de su hermano mayor, fue quien más se encargó del trabajo de grabación y producción, a pesar de que todos los miembros recibieron crédito oficial.

Fue un leve repunte en el sentido comercial, pero desentonó con el público, que lo vio como un paso al costado incapaz de competir con la psicodelia. Tal vez su falta de ambición terminó anunciando prematuramente el final de los Beach Boys como fuerza cultural dominante, aunque todavía no pensaban rendirse.

martes, 23 de junio de 2026

Smiley Smile ~ The Beach Boys

Yo también quiero una chocita en Hawái, señor Wilson...

Smiley Smile es el decimosegundo disco de estudio de los Beach Boys, lanzado el 18 de Septiembre de 1967.

Después de la caída de SMiLE, Brian Wilson se aisló definitivamente del resto del mundo. Pero la banda estaba todavía en deuda con Capitol Records, que llevaba meses rellenando el cronograma con recopilaciones de grandes éxitos. Los Boys no publicaban un álbum nuevo desde Pet Sounds, y la ola de Good Vibrations se había apagado hacía rato.

Tenían que sacar algo, pero Brian se negaba a rescatar material de SMiLE. Entonces la banda, al mejor estilo de Party!, se reunió en el flamante estudio de la casa Wilson y grabó una versión lo-fi del proyecto. Juntando canciones rescatadas, algunas composiciones nuevas y Good Vibrations y Heroes and Villains puestos con calzador, nació Smiley Smile.


A excepción de los dos sencillos previamente editados, el resto del paquete presenta una instrumentación mínima. Las voces de los Boys cargan con casi todo el peso del sonido, acompañadas por algo de piano, bajo y una percusión ligera hecha con objetos poco convencionales.

Sumale a eso un poquito de trucos de estudio. Se suele decir que Brian "usaba el estudio como un instrumento", pero su forma de producir todavía era bastante clásica y directa, apoyado en las habilidades de los músicos y en lo que se podía lograr de forma física en el estudio.

Smiley es una experiencia relajada, medio volada. Las voces se tratan con delicadeza, pero también hay momentos donde se manipulan en busca de lo bizarro  y un cierto humor absurdo. En ese sentido, es más cercano a Revolver que a Rubber Soul desde una perspectiva sonora.

El tema más representativo de esto es el hilarante She’s Going Bald. Originalmente un fragmento compuesto por Brian y Van Dyke Parks titulado "He Gives Speeches", Mike Love le añadió una nueva letra sobre una chica que se queda calva, y el resultado es tan extraño como divertido.

Está estructurada como una pequeña obra de teatro, con varios "actos" que alternan entre música y narración sobreactuada.

Little Pad y With Me Tonight son muy relajadas y agradables. La primera es liviana, casi veraniega, de una forma que me recuerda a la música de Jack Johnson. Lo único negativo que puedo mencionar es que el puente de los "mhhs" corta un poco la fluidez.

Tonight es un mantra dulce, impulsado por la voz de Carl Wilson y un acompañamiento de piano y bajo bastante marcado. Algo similar sucede con Wonderful, donde su voz transforma el espacio vacío en un momento íntimo, bajando lentamente la intensidad hasta convertirse en un susurro que apenas escapa de sus labios.

Vegetables fue pensado como un posible sencillo para SMiLE. A pesar de que su temática resulte completamente ridícula, refleja el interés de Brian por el ejercicio y la comida sana (Ténganlo en cuenta a futuro). Es increíble cómo utilizan el sonido de morder vegetales como parte de la percusión, lo mismo con la jarra, que es usada de varias maneras diferentes para construir la ambientación.

El instrumental "Fall Breaks and Back to Winter" es una pieza tétrica, derivada de "Fire", el único sobreviente de una cuadrilogía basada en los elementos; otra de las tantas "ideas centrales" de SMiLE.

Y después de que Wind Chimes te mece como canción de cuna, VIENE GETTIN' HUNGRY CON EL PIANO BIEN FUERTE A ROMPER TODO. Es imposiblemente peculiar, y desentona completamente con todo el resto.


Como habrán notado, son Carl y Mike quienes se reparten la mayoría de las voces principales. Mirando solo el material nuevo, Brian canta en una sola canción, que es Gettin’ Hungry, y ya no es acreditado como único productor, con esa responsabilidad distribuida entre todo el grupo.

Aquí comienza su paso al costado musicalmente, de forma similar a lo que había ocurrido antes con las giras, aunque no es tan "de golpe" como suele decirse. Es Carl quien, poco a poco, va tomando un rol cada vez más central dentro de los Beach Boys.


Pocos entendieron a Smiley, pero tampoco se entendía a si mismo. El contexto de SMiLE todavía pesaba demasiado, y en cambio, el público obtuvo algo equivalente a pisar el freno en una carrera de Fórmula Uno. 

Terminó siendo el disco con peores ventas de los Boys en los Estados Unidos hasta ese momento; aunque fue un hit sorpresivo en Inglaterra, llegando al puesto número 9 de las listas.

Con el tiempo, sin embargo, fue reivindicado como una pieza singular dentro del catálogo de la banda, apreciado tanto por fanáticos como por oyentes más curiosos. Su estilo lo-fi fue muy adelantado a su época e inspiró a muchos músicos a grabar desde sus habitaciones.

Un punto de ruptura disfrazado de lanzamiento menor, porque si esto les pareció raro, prepárense para lo que viene después.

sábado, 13 de junio de 2026

Buenas Vibras, Sonrisas, Héroes y Villanos (Parte 2)

Si este nuevo formato modular había funcionado en una canción, ¿por qué no aplicarlo a un disco completo?...

Es difícil hablar de SMiLE porque, técnicamente, no existe. Se han realizado reconstrucciones, sabemos aproximadamente qué canciones iban a formar parte del LP, qué material llegó a grabarse y cuáles de esas grabaciones terminaron reapareciendo en otros discos de los Beach Boys. Pero el álbum en sí quedó inconcluso.

No voy a detenerme demasiado en las canciones que supuestamente iban a integrar SMiLE, ya que muchas terminarían apareciendo en álbumes posteriores y merecen ser analizadas dentro de esos contextos.

Brian volvió a prescindir de Mike Love como principal letrista a pesar del éxito de Good Vibrations. En su lugar recurrió a Van Dyke Parks, músico, compositor y ex actor infantil, para dar forma a su siguiente proyecto.

Parks sentía cierto rechazo por la creciente influencia de la British Invasion sobre la música estadounidense. Fue él quien terminó de darle un marco temático al álbum: "Americana", una mirada romantizada sobre la historia y los mitos de Estados Unidos.

Aun así, SMiLE tampoco tenía un tema central demasiado definido, Brian siguió agregando ideas sobre todo aquello que le interesaba en ese momento: vegetales, ejercicio, humor y, obviamente, drogas.

El problema fue que nunca terminaba de tomar una forma definitiva. Wilson seguía grabando material, reorganizando fragmentos y descartando ideas a un ritmo imposible de seguir. Good Vibrations había funcionado porque tenía un enfoque claro, y el scope era pequeño, un solo tema

La presión, las drogas y el enorme hype que rodeaba a la producción fueron desgastando poco a poco a Brian. Cada vez se mostraba más paranoico y errático. Aunque Carl y Dennis lo apoyaban casi ciegamente, era evidente que la banda ya no tenía muy claro hacia dónde se dirigía el proyecto.

Hubo muy pocas canciones que se pudieran llamar "completas". Los ejemplos más claros son Surf's Up, Cabinessence y, por encima de todas, Heroes and Villains.

Heroes and Villains fue la primera colaboración entre Brian y Van Dyke, y terminó convirtiéndose en la pieza central de SMiLE. Con una temática del viejo oeste y, obviamente, concebida bajo el formato modular de Good Vibrations, pasó por casi una docena de versiones antes de ser publicada. Fue el único vestigio del proyecto al que el público tendría acceso durante bastante tiempo.

El disco sufrió múltiples retrasos y, cuando finalmente fue cancelado en mayo de 1967, el momento ya había pasado. Los Beatles acababan de publicar Sgt. Pepper's y eran ellos quienes estaban marcando el rumbo de la música popular. Los Beach Boys habían quedado rezagados.


Heroes and Villains fue liberado el 24 de julio de 1967 como sencillo. La versión "oficial" fue editada y rearmada para adaptarse al formato de radio, con cortes abruptos y secciones reorganizadas que simplificaban una estructura mucho más ambiciosa. El resultado distaba bastante de las elaboradas orquestaciones que Wilson había imaginado originalmente.

Para completar la mezcla final, Brian terminó reutilizando material de otras partes del álbum. El estribillo proviene de Do You Like Worms?, y secciones como la "cantina" o algunas transiciones más claras entre partes fueron directamente descartadas o simplificadas. El sonido, además, es de baja calidad, resulta oscuro, turbio y con poca definición.


SMiLE terminó convirtiéndose en una leyenda del mundo de la música, un "¿qué podría haber pasado?".

El resto de la banda tuvo una participación casi nula en el proyecto. Van Dyke Parks terminó abandonándolo a mitad de camino, en medio de las crecientes tensiones del proceso creativo, el deterioro del estado mental de Brian y la sensación de que ya no podía aportar más.

A partir de ahí, dejó de ser un disco y pasó a ser una idea. Ni su propio creador pudo gobernarlo.

Brian Wilson se fue alejando cada vez más del ojo público, mientras el resto de los Beach Boys tuvieron que asumir el control para sostener la continuidad del grupo.

Si Pet Sounds era homogeneidad, SMiLE fue el caos.


Como nota final, Si quieren escuchar una buena versión de Heroes and Villains, incluso mejor que la de The Smile Sessions del 2011, escuchen la versión en vivo de 1973.

Buenas Vibras, Sonrisas, Héroes y Villanos (Parte 1)

Pet Sounds había dejado a los Beach Boys en un punto extraño de su carrera. En su tierra natal, el disco había vendido moderadamente bien, pero no había sido el éxito comercial y crítico que se esperaba.

Sin embargo, del otro lado del charco, la historia era distinta. En el Reino Unido y Europa, donde el grupo nunca había dominado las listas con sus hits surferos como lo había hecho en Estados Unidos, ahora eran vistos como los únicos capaces de desafiar el reinado de los Beatles.

Sounds alcanzó el puesto número 2 en Gran Bretaña y permaneció ahí durante diez semanas. Gracias a una excelente campaña de marketing y al respaldo de periodistas y músicos contemporáneos, el álbum le dio a la banda el impulso que necesitaba desesperadamente.

"Brian Wilson is a genius."

Esa fue la frase que impulsó Derek Taylor, ex publicista de los Beatles, para legitimar la creciente reputación de Wilson como uno de los grandes innovadores de la música popular. Y Brian estaba preparado para hacerle justicia.

El 10 de octubre de 1966 salió a la venta Good Vibrations.

Después de nueve meses de trabajo y noventa horas de cinta grabada, terminó convirtiéndose en el sencillo pop más caro jamás producido hasta ese momento. Y valió cada centavo.

Good Vibrations fue compuesta utilizando un nuevo sistema "modular" ideado por Brian. En lugar de escribir y grabar una canción de principio a fin, Wilson creó pequeños fragmentos intercambiables que luego podía reorganizar en el estudio hasta obtener el resultado deseado.

Esto es el corazón del tema, lo que llevo a Derek Taylor a definirla como una "sinfonía de bolsillo". 

La letra fue compuesta por Mike Love, quien tomó inspiración del creciente movimiento hippie y de la filosofía "Flower Power" que comenzaba a expandirse por la contracultura estadounidense.

Para el público general, los Beach Boys seguían siendo surf, autos y chicas. La lírica de Mike permitió tender un puente entre esa imagen más comercial y las nuevas sensibilidades psicodélicas de la segunda mitad de los sesenta.

Brian, Mike y Carl se dividen las distintas secciones de la canción, siguiendo el formato ecléctico pero ordenado de su creación. El uso del double tracking en las voces principales, sumado a los divertidos coros del resto del grupo, vuelve a Good Vibrations una experiencia irresistible.

Agregale a eso la producción, que abandona parte del barroquismo directo de Pet Sounds en favor de un enfoque más progresivo y psicodélico, pero sin caer en los excesos de la música "volada" de la época. Los Beach Boys quieren que te maravilles con el trabajo hecho, pero la prioridad es pasar un buen rato.

El instrumento protagonista es el electro-theremin, que ya habían utilizado en I Just Wasn't Made For These Times, pero que acá se convierte en el pilar de todo el sonido. Es extraño, pero juguetón.


Vale la pena decir que Good Vibrations fue un exitazo. Un número uno mundial que terminó de derribar las barreras entre el mercado estadounidense y el británico. Por primera vez en mucho tiempo, parecía que todo el mundo estaba de acuerdo.

Pero Brian no iba a dormirse en los laureles. Si este nuevo formato modular había funcionado en una canción, ¿por qué no aplicarlo a un disco completo?...

(Continuará...)

jueves, 4 de junio de 2026

Pet Sounds ~ The Beach Boys

Aquí estamos entonces...

Pet Sounds es el decimoprimer disco de estudio de los Beach Boys, publicado el 16 de Mayo de 1966.

Como mencioné medio por arriba en la reseña del disco navideño de los Boys (Sí, estaba todo planeado), las versiones norteamericanas de los LP de los Beatles eran mezclas frankensteinescas de distintos discos.

El ejemplo más conocido es Rubber Soul, que fue reducido de 14 a 12 temas y vio a su tracklist alterado. Varias composiciones nuevas fueron eliminadas y reemplazadas por canciones que no habían sido incluidas en la edición estadounidense de Help!.

Fue este Rubber Soul el que llegó a los oídos de Brian Wilson. Maravillado por la consistencia sonora del álbum, que después de tantos cambios terminó conformado casi por completo por temas de folk rock, se planteó hacer algo parecido: un disco que mantuviera un hilo conductor claro y priorizara una visión artística por encima del sencillo individual.

Lo que terminó creando fue un proyecto musicalmente atemporal. Aunque utiliza mucha tecnología de su época, al profundizar el costado barroco y melancólico que ya había probado en el lado B de Today!, Pet Sounds suena antiguo y moderno al mismo tiempo.

A eso hay que sumarle los arreglos. Los Beach Boys prácticamente no tocan sus instrumentos esta vez. Por fuera de Carl y de Dennis That's Not Me, el 95% de la instrumentación fue provista por The Wrecking Crew, los mejores sesionistas de toda la industria musical estadounidense del momento

Esto se debió en parte a que el resto de la banda estaba de gira mientras Brian producía los backing tracks, pero también a que, para hacer realidad las ideas cada vez más ambiciosas que tenía en la cabeza, necesitaba a lo mejor de lo mejor.

No solo hay instrumentos comunes, cuerdas y todo el show. Usaron cornetas de bicicleta, electro-theremin, pianos tocados desde dentro y toda clase de sonidos experimentales. Hay ladridos de perros, objetos de percusión extraños y un sinfín de cosas locas.

Tampoco nos olvidemos de las letras. El principal colaborador de Brian en Pet Sounds fue Tony Asher. Asher se dedicaba a escribir jingles publicitarios, pero acá funcionó como el intérprete lírico de los sentimientos de un joven creativo que no terminaba de encajar en el mundo que lo rodeaba. Lejos estamos de Catch a Wave, Little Deuce Coupe y todo ese universo de fantasía adolescente.


Gran parte de la magia de Pet Sounds no se encuentra únicamente en las composiciones, también en la forma en que Brian Wilson las viste y transforma. Lo que vuelve extraordinario al disco no es solo lo que se toca, sino cómo se toca.

Temas como I'm Waiting For The Day o Here Today son los ejemplos más claros de esto. Son buenas canciones, pero no serían así de memorables sin sus arreglos. Probablemente los mejores ejemplos de la producción masiva y "Spectoresca" que caracteriza a Sounds.

Sumado a la decena de músicos tocando juntos en una misma habitación, el sonido de cada instrumento se filtraba en los micrófonos de los demás. Ese "leaking", que en teoría debería ser un problema técnico, termina formando parte del resultado final y ayuda a crear esa cacofonía abrumadora y tan característica.

Algo similar ocurre con los instrumentales. No tienen desperdicio, aunque tal vez no cuenten con tanto valor de reescucha por fuera del contexto del LP. Pero justamente para eso fueron concebidos. Funcionan como acompañamiento atmosférico y como un despliegue del talento de los sesionistas.

Hay tres "números solistas" de Brian, canciones muy íntimas que nos permiten dar pequeños vistazos a su mente

Los primeros dos tienen una participación casi nula del resto de la banda: Don't Talk (Put Your Head on My Shoulder) y Caroline No. Esta última incluso fue publicada como sencillo bajo el nombre de Brian Wilson, sin mencionar a los Beach Boys por ningún lado.

La tercera es I Just Wasn't Made For These Times, que sí cuenta con la participación de los seis miembros y los aprovecha al máximo. Pero líricamente, Wilson la escribió especialmente para él. Es un himno, algo con lo que todos nos podemos identificar.

Y después tenés las verdaderas obras maestras...

Wouldn't It Be Nice es hija de California Girls y We'll Run Away de All Summer Long.

Tiene varios cambios de tempo, esa diferencia tan marcada entre introducción y desarrollo, sumado al increíble juego vocal. Ya no tenemos a varias personas cantando lo mismo, hay una clara división de tareas entre los miembros del grupo.

You Still Believe in Me te hace llorar. Habla de desamor y conflictos de pareja. Deberíamos estar en contra del narrador, pero la manera en que nos presenta su perspectiva, con tanta dulzura y vulnerabilidad, hace imposible no compadecerse.

La introducción es hermosa, con el falsete imitando al piano, y las vueltas melódicas que aparecen al final son tan bellas que podrían continuar para siempre y nadie se quejaría.

Sloop John B es uno de los pocos espacios puramente felices de todo el paquete.

Originalmente era una canción folk de principios del siglo XX que le gustaba mucho a Al Jardine, quien le propuso al grupo grabar una versión. Brian tomó la idea y prácticamente rehizo el tema desde cero.

La combinación de voces entre Brian y Al, sumada a los versos cantados por Mike, da lugar a una interpretación divertidísima, sostenida por una instrumentación campaneante. Y ese instante donde los instrumentos desaparecen y los seis se ponen a cantar juntos a capella es épico.

Y todo realemente culmina con God Only Knows.

Declarada por Paul McCartney como la mejor canción de todos los tiempos, por poco menos de tres minutos nos permite tocar el cielo. 

Una balada romántica llena de contradicciones en su letra, es adornada por la dulce voz de Carl Wilson. Es el momento donde Carl termina de consolidarse como una de las cuatro voces principales del grupo.

God Only Knows tiene un particularidad, que también comparten varias de sus compatriotas, de que no tiene una tonalidad específica. Los acordes rara vez se resuelven de forma tradicional y la canción fluctúa constantemente entre distintos centros tonales.

Todo parece estar exactamente donde debería. Es una canción compleja, pero también accesible, porque nunca presume de serlo.

Creo que ese es el modus operandi de Pet Sounds, complejo pero accesible.

Paradójicamente, el disco no tuvo el impacto inmediato que uno podría imaginar. En Estados Unidos vendió por debajo de las expectativas y fue recibido con bastante menos entusiasmo que en el Reino Unido, que gracias a una exitosa campaña de marketing, la crítica y el público lo abrazaron casi de inmediato.

Tampoco todos dentro de la banda estaban convencidos. Mike Love chocó con varias de las letras y con el abandono definitivo del sonido y temática que los había hecho famosos. El resto de los Beach Boys no sabía muy bien qué hacer con un álbum tan distinto a todo lo que habían grabado.

Y quizás ahí estaba el verdadero problema: Pet Sounds mostró que Brian Wilson ya podía construir algo extraordinario prácticamente por su cuenta, ignorando incluso a sus compañeros y a las tendencias musicales de su tiempo.

Aún así, eso es medio una mentira, porque sigue siendo un disco de los Boys: Mike, Al y Carl tienen sus oportunidades de brillar y por encima de todo, las hermosas armonías grupales son las que terminan haciendo al disco. 

¿Es uno de los discos más importantes e influyentes de la historia? Totalmente.

¿Es perfecto? No lo creo, pero llega a puntos tan altos que los temas más flojos o incluso un poco aburridos dejan de ser un problema. Vale más por la suma de sus partes que por sus fragmentos individuales.

Cumple su misión, y que bien que lo hace.