domingo, 28 de junio de 2026

Friends ~ The Beach Boys

Zzzzz...

Friends es el catorceavo disco de estudio de los Beach Boys, publicado el 24 de junio de 1968.

A finales de 1967, los Boys que salían de gira (Osea, todos menos Brian) asistieron a una charla de Maharishi Mahesh Yogi, convencidos por el respaldo público que los Beatles habían brindado al gurú.

El grupo comenzaría a meditar en conjunto y a asistir a más seminarios del Maharishi, aunque serían Mike Love y Al Jardine quienes se volverían más adeptos a sus prácticas. Incluso, Mike viajaría a la India junto con los Beatles y una gran camada de músicos, actores y celebridades, para participar del retiro espiritual en Rishikesh.

Inspirados por estos nuevos avances espirituales en sus vidas, los Beach Boys empezaron a componer en conjunto nuevo material más relajado y pacífico. Y cuando digo en conjunto, es todos. A excepción de Bruce Johnston, cada miembro aportó música y letras a lo que terminaría siendo Friends, el primer álbum verdaderamente "democrático" del grupo.

Brian siguió sacándole jugo a su estudio de grabación personal, ahora expandido y mejorado gracias al reclutamiento del ingeniero de sonido Stephen Desper. Sin embargo, también se realizaron sesiones en estudios más convencionales, permitiendo el regreso de los sesionistas y de arreglos orquestales más complejos.

Si quieren tener una idea de cómo suena Friends, es como si hubiesen agarrado a Little Pad de Smiley Smile y la hubiesen multiplicado por doce. Es un disco carente de conflicto, donde la banda abraza por completo su imagen de niños de coro. Las canciones son pequeñas, muy pocas superan los 2 minutos y abusan del fade out, como si se estuvieran quedando sin tiempo en un LP que dura poco más de 25 minutos.

La mayoría del repertorio mantiene una temática de familia y amigos, con temas como When a Man Needs a Woman y Be Here in the Mornin'. Éste último tiene un impresionante falsete, creo que provisto por Al Jardine, muy operático, que utiliza para representar la voz de una mujer, de la misma forma que Brian lo había hecho en el estribillo de Don't Worry Baby años atrás.

El tema titular es un vals medio extraño, con un estribillo impresionante, pero una mala elección como primer y único sencillo del álbum, aunque tampoco hay mucho material adaptable a la radio.

También tenés canciones que convierten cosas comunes de la vida cotidiana en algo épico, como Wake the World, que trata sobre despertarse a la mañana, o Anna Lee, the Healer, dedicada a una masajista que Mike Love conoció en la India.

Y después tenés los cuatro pilares de Friends: Little Bird, Be Still, Busy Doin' Nothin' y Diamond Head.

Los primeros dos son composiciones originales de Dennis Wilson, con letras del poeta Steve Kalinich. Se nota que el Wilson del medio venía trabajando su estilo desde hacía rato, porque esto no es música amateur: hay muchos matices, algo de funk, y hasta ciertas similitudes con las power ballads en Be Still. Leí que Brian metió mano en Little Bird, pero prefirió no recibir crédito.

Busy Doin' Nothin' es la secuela de I'd Love Just Once to See You. Acompañado por un ritmo de bossa nova y pequeños detalles de guitarra española, Brian nos relata una tarde de su vida, donde llamar a un amigo por teléfono y escribir una carta se sienten como grandes aventuras. Dato curioso: el primer verso tiene indicaciones para llegar a su casa, aunque incompletas.

Dejaron lo mejor para el final. Diamond Head no es simplemente un instrumental, es una pieza de arte atmosférico sobre lo que se siente viajar a Hawái. Escúchenla por favor, mis palabras no le harán justicia.

Y cuando el ukelele y el sonido del mar te están por llevar al éxtasis, VIENE TRANSCENDENTAL MEDITATION CON LAS TROMPETAS BIEN FUERTES A ROMPER TODO. Dios mío, Mike Love tenía una necesidad horrible de poner sus canciones ruidosas justo después de los momentos más tranquilos de cada disco. Además, el tema es malísimo, una letra genérica sobre los beneficios de la meditación del Maharishi y un montón de voces disonantes.

Friends está bien. Es un disco relajante, bonito y corto, pero completamente irrelevante. Piensen que salió en el mismo año que Electric Ladyland, El Álbum Blanco de los Beatles, Wheels of Fire, y Corazón Contento de Palito Ortega.  

Los temas terminan muy rápido y no tienen tiempo a respirar ni desarrollarse. Es una lástima, teniendo en cuenta su importancia histórica como el primer proyecto colaborativo de los Boys.

Es un disco muy para fans y las ventas lo demostraron.

También tuvo un marketing horrible que le hizo aún más daño a la imagen de la banda. Mike Love convenció al Maharishi de salir de gira con ellos y dar pequeños sermones entre los sets del grupo, pero el gurú ya tenía la reputación por los suelos después de que los Beatles se distanciaran públicamente de él después del desastre que fue su retiro espiritual.

Tuvieron que cancelar tantos shows por la escasa venta de entradas, que solo tocaron cinco veces antes de abandonar la gira por completo.

En fin, si tienen problemas para dormir, escuchen Friends. Viene con despertador incluido.

viernes, 26 de junio de 2026

Wild Honey ~ The Beach Boys

¡Dejá de gritar Carl! ~ Al Jardine, probablemente...

Wild Honey es el treceavo disco de estudio de los Beach Boys, lanzado el 18 de diciembre de 1967.

Es importante tener en cuenta que, en los Estados Unidos, para mediados de 1967, los Boys eran vistos por muchos como una banda anticuada, caricaturizada como "niños de coro" comparables con los castrati. Wild Honey fue concebido en parte como una respuesta a esas percepciones, tanto para confrontarlas como para jugar con ellas en distintos niveles.

Es un disco de R&B, inspirado en el mundo de Motown, el soul y la música negra. El referente más claro del que toman inspiración es Stevie Wonder; incluso hay un cover suyo. 

También continúa el método de grabación lo-fi de su predecesor, prefiriendo una producción simple, y con el grupo volviendo a tocar sus propios instrumentos. Marcaron tendencia, considerando que en el 68 el mundo del rock and roll haría un "back to basics" después de la fuerte experimentación del 66 y 67.

Hay poco énfasis en el trabajo de armonías. En general, los Boys se turnan la voz principal entre versos y estribillos, o son relegados a coros. Son muy selectos los temas donde cantan al unísono.


Ahora, no podemos ignorar el elefante en la habitación: Honey, en su edición original, se escucha muy mal. 

El álbum fue grabado en el estudio personal de Brian Wilson, y se utilizaron cintas de segunda y tercera generación que estaban literalmente pegadas con cinta adhesiva. De la misma forma que grabar un VHS sobre otro VHS arruina la imagen, esto degradó el máster mono original, generando estática, poco volumen en las voces y una pobre definición en los instrumentos.

Recomiendo totalmente la remasterización realizada en 2017 para el box set de Sunshine Tomorrow. Fue la versión que más escuché durante la escritura de esta reseña y cuenta con un sonido prístino, rescatando muchos de los detalles que se habían perdido en la placa original.


Wild Honey y Darlin' son los temas más "explosivos" del paquete. Ambos fueron sencillo y, aunque el impacto del primero fue mínimo, Darlin' tuvo buenas ventas y recepción en los Estados Unidos, y especialmente en Europa, donde seguían siendo grandes hit makers.

Carl por fin descubre para qué fue hecha su voz: para gritar como un loco desencadenado. De los tres Wilson, es el que tiene un mayor control sobre sus agudos utilizando voz plena. La rompe completamente en I Was Made to Love Her, superando con creces la interpretación de Stevie Wonder.

Sumale a eso que Mike vuelve como letrista principal, y sus nuevas composiciones, cargadas de doble sentido, empujan a la banda hacia un terreno mucho más sensual.

Here Comes the Night se beneficia especialmente de esto, con una letra de contenido sexual bastante sutil, pero que no deja mucho a la imaginación. Su estribillo tiene un impacto directo en el oído, porque Brian utiliza un truco clásico de su libreta: subir medio tono, de Sol a Sol sostenido, para regresar rápidamente a la tonalidad original, elevando todavía más la tensión erótica de la canción.

Vale la pena mencionar How She Boogalooed It, un rockerito bastante corto, coescrito por Mike, Bruce, Al y Carl. Probablemente sea la primera canción del grupo, sans instrumentales, donde Brian no tuvo participación alguna en la composición.

Honey también tiene un costado relajado y hogareño, arrancando en la pacífica Aren't You Glad (Que fue mi despertador durante un par de años).

Country Air es tétrica. Me hace sentir como si el grupo quisiera venderme una casa en medio de la nada, donde toda una familia fue asesinada en circunstancias misteriosas. Excelente mezcla de voces.

I'd Love Just Once to See You inaugura una pequeña saga de canciones que atraviesa varios discos: "Un día en la vida de Brian Wilson". Brian nos cuenta sus quehaceres cotidianos mientras espera la llegada de su esposa, con el remate final de que está haciendo todo esto con la esperanza de verla desnuda.

El álbum cierra con Mama Says, un fragmento de SMiLE que originalmente iba a formar parte de Vegetables. La banda adoptaría la costumbre de distribuir poco a poco el material descartado del proyecto durante los últimos años de los 60 y comienzos de los 70, en parte para contentar a los fanáticos que se habían quedado con ganas de más después de Smiley.

Wild Honey peca de ser demasiado corto. Hay muy buen material acá, y tal vez una producción menos austera le habría sentado mejor. Esto, claro, ignorando las falencias sonoras de la mezcla original. Son canciones que brillaron especialmente en vivo, donde el grupo se mostraba mucho más suelto. 

También es el punto donde los Beach Boys se convierten en el show de Carl Wilson y sus amigos, con el menor de los tres hermanos ocupando por primera vez el rol de líder y director musical. Se nota que Carl quería llevar a la banda por un camino más rockero y tradicional, alejándose del estilo barroco que tanto los había agotado durante los últimos años. A pedido de su hermano mayor, fue quien más se encargó del trabajo de grabación y producción, a pesar de que todos los miembros recibieron crédito oficial.

Fue un leve repunte en el sentido comercial, pero desentonó con el público, que lo vio como un paso al costado incapaz de competir con el psych rock. Tal vez su falta de ambición terminó anunciando prematuramente el final de los Beach Boys como fuerza cultural dominante, aunque todavía no pensaban rendirse.

martes, 23 de junio de 2026

Smiley Smile ~ The Beach Boys

Yo también quiero una chocita en Hawái, señor Wilson...

Smiley Smile es el doceavo disco de estudio de los Beach Boys, lanzado el 18 de Septiembre de 1967.

Después de la caída de SMiLE, Brian Wilson se aisló definitivamente del resto del mundo. Pero la banda estaba todavía en deduda con Capitol Records, que llevaba meses rellenando el cronograma con recopilaciones de grandes éxitos. Los Boys no publicaban un álbum nuevo desde Pet Sounds, y la ola de Good Vibrations se había apagado hacía rato.

Tenían que sacar algo, pero Brian se negaba a rescatar material de SMiLE. Entonces la banda, al mejor estilo de Party!, se reunió en el flamante estudio de la casa Wilson y grabó una versión lo-fi del proyecto. Juntando canciones rescatadas, algunas composiciones nuevas y Good Vibrations y Heroes and Villains puestos con calzador, nació Smiley Smile.


A excepción de los dos sencillos previamente editados, el resto del paquete presenta una instrumentación mínima. Las voces de los Boys cargan con casi todo el peso del sonido, acompañadas por algo de piano, bajo y una percusión ligera hecha con objetos poco convencionales.

Sumale a eso un poquito de trucos de estudio. Se suele decir que Brian "usaba el estudio como un instrumento", pero su forma de producir todavía era bastante clásica y directa, apoyado en las habilidades de los músicos y en lo que se podía lograr de forma física en el estudio.

Smiley es una experiencia relajada, medio volada. Las voces se tratan con delicadeza, pero también hay momentos donde se manipulan en busca de lo bizarro  y un cierto humor absurdo. En ese sentido, es más cercano a Revolver que a Rubber Soul desde una perspectiva sonora.

El tema más representativo de esto es el hilarante She’s Going Bald. Originalmente un fragmento compuesto por Brian y Van Dyke Parks titulado "He Gives Speeches", Mike Love le añadió una nueva letra sobre una chica que se queda calva, y el resultado es tan extraño como divertido.

Está estructurada como una pequeña obra de teatro, con varios "actos" que alternan entre música y narración sobreactuada.

Little Pad y With Me Tonight son muy relajadas y agradables. La primera es liviana, casi veraniega, de una forma que me recuerda a la música de Jack Johnson. Lo único negativo que puedo mencionar es que el puente de los "mhhs" corta un poco la fluidez.

Tonight es un mantra dulce, impulsado por la voz de Carl Wilson y un acompañamiento de piano y bajo bastante marcado. Algo similar sucede con Wonderful, donde su voz transforma el espacio vacío en un momento íntimo, bajando lentamente la intensidad hasta convertirse en un susurro que apenas escapa de sus labios.

Vegetables fue pensado como un posible sencillo para SMiLE. A pesar de que su temática resulte completamente ridícula, refleja el interés de Brian por el ejercicio y la comida sana (Ténganlo en cuenta a futuro). Es increíble cómo utilizan el sonido de morder vegetales como parte de la percusión, lo mismo con la jarra, que es usada de varias maneras diferentes para construir la ambientación.

El instrumental "Fall Breaks and Back to Winter" es una pieza tétrica, derivada de "Fire", el único sobreviente de una cuadrilogía basada en los elementos; otra de las tantas "ideas centrales" de SMiLE.

Y después de que Wind Chimes te mece como canción de cuna, VIENE GETTIN' HUNGRY CON EL PIANO BIEN FUERTE A ROMPER TODO. Es imposiblemente peculiar, y desentona completamente con todo el resto.


Como habrán notado, son Carl y Mike quienes se reparten la mayoría de las voces principales. Mirando solo el material nuevo, Brian canta en una sola canción, que es Gettin’ Hungry, y ya no es acreditado como único productor, con esa responsabilidad distribuida entre todo el grupo.

Aquí comienza su paso al costado musicalmente, de forma similar a lo que había ocurrido antes con las giras, aunque no es tan "de golpe" como suele decirse. Es Carl quien, poco a poco, va tomando un rol cada vez más central dentro de los Beach Boys.


Pocos entendieron a Smiley, pero tampoco se entendía a si mismo. El contexto de SMiLE todavía pesaba demasiado, y en cambio, el público obtuvo algo equivalente a pisar el freno en una carrera de Fórmula Uno. 

Terminó siendo el disco con peores ventas de los Boys en los Estados Unidos hasta ese momento; aunque fue un hit sorpresivo en Inglaterra, llegando al puesto número 9 de las listas.

Con el tiempo, sin embargo, fue reivindicado como una pieza singular dentro del catálogo de la banda, apreciado tanto por fanáticos como por oyentes más curiosos. Su estilo lo-fi fue muy adelantado a su época e inspiró a muchos músicos a grabar desde sus habitaciones.

Un punto de ruptura disfrazado de lanzamiento menor, porque si esto les pareció raro, prepárense para lo que viene después.

martes, 16 de junio de 2026

Tanques y Lagartos: Star Spangled War Stories #90

Después de más de un mes hablando exclusivamente de los Beach Boys, vamos a tomarnos un pequeño descanso para volver a nuestra programación habitual.


"Uno no se une a los Marine Raiders para jugar al Ping-Pong un Domingo" ~ Larry el Marine

The War That Time Forgot es una serie de historietas creada por Robert Kanigher (guiones), y Ross Andru y Mike Esposito (lápices y tintas). El trío ya venía trabajando junto desde hacía años, siendo también responsable de buena parte de las aventuras de la Mujer Maravilla entre 1959 y 1967 aproximadamente (pueden leer mi entrada sobre el Hombre Ángulo si están interesados en eso).

El cómic está claramente inspirado en una saga de novelas de Edgar Rice Burroughs donde un grupo de soldados queda varado en una isla durante la Primera Guerra Mundial y debe sobrevivir a dinosaurios, cavernícolas y toda clase de criaturas prehistóricas. Por si quedaban dudas, el primer libro de la saga se llama "The Land That Time Forgot".

Kanigher y compañía trasladaron la idea a la Segunda Guerra Mundial. Los cómics bélicos todavía eran muy populares, y agregarles dinosaurios era una forma sencilla de destacar entre la competencia.

También hay que mencionar las portadas, que fueron otro factor clave. Díganme, ¿Preferirían comprar una revista con un soldado genérico en la cubierta o con la obra de arte que están viendo a su izquierda?

El trabajo de Andru y Esposito es admirable. Son dos de mis dibujantes favoritos de la Silver Age.

La historia, titulada "La Isla de Gigantes Acorazados", va más o menos así:

Un regimiento de los Marine Raiders es desplegado en una isla para averiguar qué sucedió con las dos patrullas de reconocimiento anteriores, que desaparecieron sin dejar rastro desde el momento en que pisaron tierra.

Nuestros protagonistas son Larry, quien narra toda la historia en primera persona, y su amigo Charlie.

La tropa es tomada por sorpresa mientras desciende en paracaídas y es atacada por un pterodáctilo. De los seis hombres, solo cinco sobreviven al aterrizaje.

Poco después encuentran un campamento japonés abandonado y restos materiales de sus compañeros desaparecidos. Dándolos por muertos, intentan retirarse, pero un T-Rex surge desde un acantilado y comienza a perseguirlos.

Las balas comunes no le hacen daño al lagarto gigante. Por suerte, encuentran un tanque enemigo abandonado, y el impacto de sus proyectiles logra derribar al dinosaurio. Sin embargo, la criatura cae encima del vehículo, dejando con vida únicamente a Larry, Charlie y otro soldado.

Éste último soldado sin nombre no dura mucho más, y muere en combate contra el Pterodactilo.

Así es como el dúo protagonista termina siendo el único en hacer contacto con el submarino de rescate. Pero, como si ya no hubieran vivido suficiente, (lo que supongo que es) un Kronosaurio emerge del océano en un intento de tragarse su único transporte de regreso a casa.

Una mina flotante cercana logra deshacerse de él monstruo marino rápidamente.

Los muchachos suben al submarino, jactandose de haber peleado "La Última Batalla de la Era de los Dinosaurios".

En general, es un cuento pulp muy disfrutable, con excelentes escenas de acción por parte de Andru y Esposito, además de un gran trabajo de detalle tanto en los rostros de los soldados como en el diseño de los dinosaurios.

No es para nada científicamente correcta, y la representación de estos gigantes prehistóricos está basada en las creencias populares de la época: los tiranosaurios no tienen colas prensiles y los pterodáctilos no se ven como murciélagos gigantes. Y claro, a todos les faltan las plumas.

Pero no tiene por qué ser realista, ni hoy ni cuando fue publicada. Es diversión pura, y con eso me doy por satisfecho.

Los protagonistas no son mucho más que vehículos para la historia, personajes que nos dan a alguien a seguir mientras avanza la trama Aun así, me gustó mucho lo "poético" que resulta Larry, el narrador. Puse una de mis frases favoritas de la historieta al principio de esta entrada.

sábado, 13 de junio de 2026

Buenas Vibras, Sonrisas, Héroes y Villanos (Parte 2)

Si este nuevo formato modular había funcionado en una canción, ¿por qué no aplicarlo a un disco completo?...

Es difícil hablar de SMiLE porque, técnicamente, no existe. Se han realizado reconstrucciones, sabemos aproximadamente qué canciones iban a formar parte del LP, qué material llegó a grabarse y cuáles de esas grabaciones terminaron reapareciendo en otros discos de los Beach Boys. Pero el álbum en sí quedó inconcluso.

No voy a detenerme demasiado en las canciones que supuestamente iban a integrar SMiLE, ya que muchas terminarían apareciendo en álbumes posteriores y merecen ser analizadas dentro de esos contextos.

Brian volvió a prescindir de Mike Love como principal letrista a pesar del éxito de Good Vibrations. En su lugar recurrió a Van Dyke Parks, músico, compositor y ex actor infantil, para dar forma a su siguiente proyecto.

Parks sentía cierto rechazo por la creciente influencia de la British Invasion sobre la música estadounidense. Fue él quien terminó de darle un marco temático al álbum: "Americana", una mirada romantizada sobre la historia y los mitos de Estados Unidos.

Aun así, SMiLE tampoco tenía un tema central demasiado definido, Brian siguió agregando ideas sobre todo aquello que le interesaba en ese momento: vegetales, ejercicio, humor y, obviamente, drogas.

El problema fue que nunca terminaba de tomar una forma definitiva. Wilson seguía grabando material, reorganizando fragmentos y descartando ideas a un ritmo imposible de seguir. Good Vibrations había funcionado porque tenía un enfoque claro, y el scope era pequeño, un solo tema

La presión, las drogas y el enorme hype que rodeaba a la producción fueron desgastando poco a poco a Brian. Cada vez se mostraba más paranoico y errático. Aunque Carl y Dennis lo apoyaban casi ciegamente, era evidente que la banda ya no tenía muy claro hacia dónde se dirigía el proyecto.

Hubo muy pocas canciones que se pudieran llamar "completas". Los ejemplos más claros son Surf's Up, Cabinessence y, por encima de todas, Heroes and Villains.

Heroes and Villains fue la primera colaboración entre Brian y Van Dyke, y terminó convirtiéndose en la pieza central de SMiLE. Con una temática del viejo oeste y, obviamente, concebida bajo el formato modular de Good Vibrations, pasó por casi una docena de versiones antes de ser publicada. Fue el único vestigio del proyecto al que el público tendría acceso durante bastante tiempo.

El disco sufrió múltiples retrasos y, cuando finalmente fue cancelado en mayo de 1967, el momento ya había pasado. Los Beatles acababan de publicar Sgt. Pepper's y eran ellos quienes estaban marcando el rumbo de la música popular. Los Beach Boys habían quedado rezagados.


Heroes and Villains fue liberado el 24 de julio de 1967 como sencillo. La versión "oficial" fue editada y rearmada para adaptarse al formato de radio, con cortes abruptos y secciones reorganizadas que simplificaban una estructura mucho más ambiciosa. El resultado distaba bastante de las elaboradas orquestaciones que Wilson había imaginado originalmente.

Para completar la mezcla final, Brian terminó reutilizando material de otras partes del álbum. El estribillo proviene de Do You Like Worms?, y secciones como la "cantina" o algunas transiciones más claras entre partes fueron directamente descartadas o simplificadas. El sonido, además, es de baja calidad, resulta oscuro, turbio y con poca definición.


SMiLE terminó convirtiéndose en una leyenda del mundo de la música, un "¿qué podría haber pasado?".

El resto de la banda tuvo una participación casi nula en el proyecto. Van Dyke Parks terminó abandonándolo a mitad de camino, en medio de las crecientes tensiones del proceso creativo, el deterioro del estado mental de Brian y la sensación de que ya no podía aportar más.

A partir de ahí, dejó de ser un disco y pasó a ser una idea. Ni su propio creador pudo gobernarlo.

Brian Wilson se fue alejando cada vez más del ojo público, mientras el resto de los Beach Boys tuvieron que asumir el control para sostener la continuidad del grupo.

Si Pet Sounds era homogeneidad, SMiLE fue el caos.


Como nota final, Si quieren escuchar una buena versión de Heroes and Villains, incluso mejor que la de The Smile Sessions del 2011, escuchen la versión en vivo de 1973.

Buenas Vibras, Sonrisas, Héroes y Villanos (Parte 1)

Pet Sounds había dejado a los Beach Boys en un punto extraño de su carrera. En su tierra natal, el disco había vendido moderadamente bien, pero no había sido el éxito comercial y crítico que se esperaba.

Sin embargo, del otro lado del charco, la historia era distinta. En el Reino Unido y Europa, donde el grupo nunca había dominado las listas con sus hits surferos como lo había hecho en Estados Unidos, ahora eran vistos como los únicos capaces de desafiar el reinado de los Beatles.

Sounds alcanzó el puesto número 2 en Gran Bretaña y permaneció ahí durante diez semanas. Gracias a una excelente campaña de marketing y al respaldo de periodistas y músicos contemporáneos, el álbum le dio a la banda el impulso que necesitaba desesperadamente.

"Brian Wilson is a genius."

Esa fue la frase que impulsó Derek Taylor, ex publicista de los Beatles, para legitimar la creciente reputación de Wilson como uno de los grandes innovadores de la música popular. Y Brian estaba preparado para hacerle justicia.

El 10 de octubre de 1966 salió a la venta Good Vibrations.

Después de nueve meses de trabajo y noventa horas de cinta grabada, terminó convirtiéndose en el sencillo pop más caro jamás producido hasta ese momento. Y valió cada centavo.

Good Vibrations fue compuesta utilizando un nuevo sistema "modular" ideado por Brian. En lugar de escribir y grabar una canción de principio a fin, Wilson creó pequeños fragmentos intercambiables que luego podía reorganizar en el estudio hasta obtener el resultado deseado.

Esto es el corazón del tema, lo que llevo a Derek Taylor a definirla como una "sinfonía de bolsillo". 

La letra fue compuesta por Mike Love, quien tomó inspiración del creciente movimiento hippie y de la filosofía "Flower Power" que comenzaba a expandirse por la contracultura estadounidense.

Para el público general, los Beach Boys seguían siendo surf, autos y chicas. La lírica de Mike permitió tender un puente entre esa imagen más comercial y las nuevas sensibilidades psicodélicas de la segunda mitad de los sesenta.

Brian, Mike y Carl se dividen las distintas secciones de la canción, siguiendo el formato ecléctico pero ordenado de su creación. El uso del double tracking en las voces principales, sumado a los divertidos coros del resto del grupo, vuelve a Good Vibrations una experiencia irresistible.

Agregale a eso la producción, que abandona parte del barroquismo directo de Pet Sounds en favor de un enfoque más progresivo y psicodélico, pero sin caer en los excesos de la música "volada" de la época. Los Beach Boys quieren que te maravilles con el trabajo hecho, pero la prioridad es pasar un buen rato.

El instrumento protagonista es el electro-theremin, que ya habían utilizado en I Just Wasn't Made For These Times, pero que acá se convierte en el pilar de todo el sonido. Es extraño, pero juguetón.


Vale la pena decir que Good Vibrations fue un exitazo. Un número uno mundial que terminó de derribar las barreras entre el mercado estadounidense y el británico. Por primera vez en mucho tiempo, parecía que todo el mundo estaba de acuerdo.

Pero Brian no iba a dormirse en los laureles. Si este nuevo formato modular había funcionado en una canción, ¿por qué no aplicarlo a un disco completo?...

(Continuará...)

jueves, 4 de junio de 2026

Pet Sounds ~ The Beach Boys

Aquí estamos entonces...

Pet Sounds es el onceavo disco de estudio de los Beach Boys, publicado el 16 de Mayo de 1966.

Como mencioné medio por arriba en la reseña del disco navideño de los Boys (Sí, estaba todo planeado), las versiones norteamericanas de los LP de los Beatles eran mezclas frankensteinescas de distintos discos.

El ejemplo más conocido es Rubber Soul, que fue reducido de 14 a 12 temas y vio a su tracklist alterado. Varias composiciones nuevas fueron eliminadas y reemplazadas por canciones que no habían sido incluidas en la edición estadounidense de Help!.

Fue este Rubber Soul el que llegó a los oídos de Brian Wilson. Maravillado por la consistencia sonora del álbum, que después de tantos cambios terminó conformado casi por completo por temas de folk rock, se planteó hacer algo parecido: un disco que mantuviera un hilo conductor claro y priorizara una visión artística por encima del sencillo individual.

Lo que terminó creando fue un proyecto musicalmente atemporal. Aunque utiliza mucha tecnología de su época, al profundizar el costado barroco y melancólico que ya había probado en el lado B de Today!, Pet Sounds suena antiguo y moderno al mismo tiempo.

A eso hay que sumarle los arreglos. Los Beach Boys prácticamente no tocan sus instrumentos esta vez. Por fuera de Carl y de Dennis That's Not Me, el 95% de la instrumentación fue provista por The Wrecking Crew, los mejores sesionistas de toda la industria musical estadounidense del momento

Esto se debió en parte a que el resto de la banda estaba de gira mientras Brian producía los backing tracks, pero también a que, para hacer realidad las ideas cada vez más ambiciosas que tenía en la cabeza, necesitaba a lo mejor de lo mejor.

No solo hay instrumentos comunes, cuerdas y todo el show. Usaron cornetas de bicicleta, electro-theremins, pianos tocados desde dentro y toda clase de sonidos experimentales. Hay ladridos de perros, objetos de percusión extraños y un sinfín de cosas locas.

Tampoco nos olvidemos de las letras. El principal colaborador de Brian en Pet Sounds fue Tony Asher. Asher se dedicaba a escribir jingles publicitarios, pero acá funcionó como el intérprete lírico de los sentimientos de un joven creativo que no terminaba de encajar en el mundo que lo rodeaba. Lejos estamos de Catch a Wave, Little Deuce Coupe y todo ese universo de fantasía adolescente.


Gran parte de la magia de Pet Sounds no se encuentra únicamente en las composiciones, también en la forma en que Brian Wilson las viste y transforma. Lo que vuelve extraordinario al disco no es solo lo que se toca, sino cómo se toca.

Temas como I'm Waiting For The Day o Here Today son los ejemplos más claros de esto. Son buenas canciones, pero no serían así de memorables sin sus arreglos. Probablemente los mejores ejemplos de la producción masiva y "Spectoresca" que caracteriza a Sounds.

Sumado a la decena de músicos tocando juntos en una misma habitación, el sonido de cada instrumento se filtraba en los micrófonos de los demás. Ese "leaking", que en teoría debería ser un problema técnico, termina formando parte del resultado final y ayuda a crear esa cacofonía abrumadora y tan característica.

Algo similar ocurre con los instrumentales. No tienen desperdicio, aunque tal vez no cuenten con tanto valor de reescucha por fuera del contexto del LP. Pero justamente para eso fueron concebidos. Funcionan como acompañamiento atmosférico y como un despliegue del talento de los sesionistas.

Hay tres "números solistas" de Brian, canciones muy íntimas que nos permiten dar pequeños vistazos a su mente

Los primeros dos tienen una participación casi nula del resto de la banda: Don't Talk (Put Your Head on My Shoulder) y Caroline No. Esta última incluso fue publicada como sencillo bajo el nombre de Brian Wilson, sin mencionar a los Beach Boys por ningún lado.

La tercera es I Just Wasn't Made For These Times, que sí cuenta con la participación de los seis miembros y los aprovecha al máximo. Pero líricamente, Wilson la escribió especialmente para él. Es un himno, algo con lo que todos nos podemos identificar.

Y después tenés las verdaderas obras maestras...

Wouldn't It Be Nice es hija de California Girls y We'll Run Away de All Summer Long.

Tiene varios cambios de tempo, esa diferencia tan marcada entre introducción y desarrollo, sumado al increíble juego vocal. Ya no tenemos a varias personas cantando lo mismo, hay una clara división de tareas entre los miembros del grupo.

You Still Believe in Me te hace llorar. Habla de desamor y conflictos de pareja. Deberíamos estar en contra del narrador, pero la manera en que nos presenta su perspectiva, con tanta dulzura y vulnerabilidad, hace imposible no compadecerse.

La introducción es hermosa, con el falsete imitando al piano, y las vueltas melódicas que aparecen al final son tan bellas que podrían continuar para siempre y nadie se quejaría.

Sloop John B es uno de los pocos espacios puramente felices de todo el paquete.

Originalmente era una canción folk de principios del siglo XX que le gustaba mucho a Al Jardine, quien le propuso al grupo grabar una versión. Brian tomó la idea y prácticamente rehizo el tema desde cero.

La combinación de voces entre Brian y Al, sumada a los versos cantados por Mike, da lugar a una interpretación divertidísima, sostenida por una instrumentación campaneante. Y ese instante donde los instrumentos desaparecen y los seis se ponen a cantar juntos a capella es épico.

Y todo realemente culmina con God Only Knows.

Declarada por Paul McCartney como la mejor canción de todos los tiempos, por poco menos de tres minutos nos permite tocar el cielo. 

Una balada romántica llena de contradicciones en su letra, es adornada por la dulce voz de Carl Wilson. Es el momento donde Carl termina de consolidarse como una de las cuatro voces principales del grupo.

God Only Knows tiene un particularidad, que también comparten varias de sus compatriotas, de que no tiene una tonalidad específica. Los acordes rara vez se resuelven de forma tradicional y la canción fluctúa constantemente entre distintos centros tonales.

Todo parece estar exactamente donde debería. Es una canción compleja, pero también accesible, porque nunca presume de serlo.

Creo que ese es el modus operandi de Pet Sounds, complejo pero accesible.

Paradójicamente, el disco no tuvo el impacto inmediato que uno podría imaginar. En Estados Unidos vendió por debajo de las expectativas y fue recibido con bastante menos entusiasmo que en el Reino Unido, que gracias a una exitosa campaña de marketing, la crítica y el público lo abrazaron casi de inmediato.

Tampoco todos dentro de la banda estaban convencidos. Mike Love chocó con varias de las letras y con el abandono definitivo del sonido y temática que los había hecho famosos. El resto de los Beach Boys no sabía muy bien qué hacer con un álbum tan distinto a todo lo que habían grabado.

Y quizás ahí estaba el verdadero problema: Pet Sounds mostró que Brian Wilson ya podía construir algo extraordinario prácticamente por su cuenta, ignorando incluso a sus compañeros y a las tendencias musicales de su tiempo.

Aún así, eso es medio una mentira, porque sigue siendo un disco de los Boys: Mike, Al y Carl tienen sus oportunidades de brillar y por encima de todo, las hermosas armonías grupales son las que terminan haciendo al disco. 

¿Es uno de los discos más importantes e influyentes de la historia? Totalmente.

¿Es perfecto? No lo creo, pero llega a puntos tan altos que los temas más flojos o incluso un poco aburridos dejan de ser un problema. Vale más por la suma de sus partes que por sus fragmentos individuales.

Cumple su misión, y que bien que lo hace.