martes, 15 de septiembre de 2026

Sunflower ~ The Beach Boys

I'm thinking 'bout a-this whole world

Los Beach Boys habían recuperado cierta estabilidad económica gracias a sus últimos lanzamientos. Sin embargo, todavía acumulaban varias deudas debido al fracaso de Friends y la gira con el Maharishi.

Buscando terminar su contrato con Capitol Records (y hacer unos mangos en el camino), demandaron a la compañía por regalías impagas.

Como toda acción legal, esto tardó un largo rato en resolverse, así que, en el interín, comenzaron las sesiones de un nuevo disco. Sin embargo, las grabaciones se extenderían más de lo esperado y el contrato discográfico del grupo venció con un proyecto todavía inconcluso.

Gracias a la ayuda de Van Dyke Parks, que ahora trabajaba para Warner Bros., los Boys firmaron con Reprise Records y pusieron manos a la obra.

Con el ánimo por las nubes, todos se pusieron a grabar y componer. Había material suficiente para llenar dos o tres álbumes completos. Después de meses de idas y vueltas, finalmente cerraron un ciclo. El resultado fue Sunflower.

Sunflower es el decimosexto disco de estudio de los Beach Boys, publicado el 31 de agosto de 1970.


Se le puede considerar como el pico colaborativo de la banda. Estamos a años luz de "La Banda de Brian".

Quien se sigue destacando entre la multitud es el amigo Dennis, acreditado oficialmente como compositor principal en cuatro canciones, superado únicamente por el Wilson mayor, con cinco temas bajo el brazo.

El álbum arranca fuerte con Slip On Through, un rockero muy melódico. Su puente es simple, pero la percusión tranquila y la calma en la voz de Dennis le dan un toque soñador.

This Whole World es una de las pocas canciones escritas puramente por Brian. Te lleva en una pequeña aventura, como si Bri y el oyente se subieran a un avión y sobrevolaran la tierra. ¿Cómo se logra este efecto? Hay dos cosas clave.

En primer lugar, los acordes, que están en un constante cambio de tono. Y no al estilo Beatle, aprovechando aquellos acordes que se comparten entre tonalidades para hacer un cambio homogéneo: Wilson salta de un tono a otro casi indistintamente, pero sin que suene disonante.

Y el segundo ingrediente secreto son las voces. Carl se pone "World" al hombro y no defrauda, y a eso se suman los "Aum Bop Di Dip" del fondo. Ese momento final a capela es impresionante, algo que solo este grupo puede lograr con tanta calidad.

A ambos les sigue un pequeño experimento que me sorprende que nunca hayan intentado antes: Add Some Music to Your Day.

Es casi la pieza central del disco (incluso en un momento de la producción llegó a darle nombre), una canción donde (casi) todos los miembros se turnan para cantar. La onda folk-pop le sienta muy bien a los Boys y, a pesar de ser extremadamente sacarina, no peca de empalagosa.

Aun así, las decisiones sobre quién canta qué y quién no son estrafalarias. Dennis es el único en no tener una parte propia, mientras que Brian y Al dicen poco más de dos estrofas en conjunto. Mike Love y Bruce Johnston podrían prescindir de un verso o dos para darle algo más al resto.


Got to Know the Woman es de lo más flojo del álbum. No porque sea particularmente mala, sino porque no puede competir. Por suerte, Dennis se redime completamente con su tercer tema: It's About Time.

It's About Time es épico, el verdadero rockerazo con R mayúscula que un disco tan tranquilo estaba necesitando. Carl vuelve a liberar esos agudos que tenía guardados desde Wild Honey, y su solo de guitarra es la cosa más heavy producida por los Boys hasta este punto.

Si uno se fija en la letra, se puede interpretar como un reflejo de la trayectoria de Brian: la historia del artista famoso que ha perdido su lugar en el mundo y tiene que volver a empezar.

Bruce Johnston trae dos grandes aportes. Primero tenemos Deirdre, un temita muy feliz dedicado a la hermana de una exnovia, y Tears in the Morning, que es melodrama puro, con un toque de cafetería francesa para endulzar.

Se nota el ascenso de Bruce dentro de la banda. De a poco va tomando su propia voz y, aunque sus canciones sean pocas, esa onda nostálgica y pseudo telenovelesca va bien de la mano con el sonido del grupo.


All I Wanna Do es de las mejores canciones de Brian y Mike, y también una de las mejores interpretaciones vocales del segundo. Creo que el primo Love no me movía de esta manera desde Hushabye, en All Summer Long.

Es un tema que musicalmente se siente moderno. Incluso... ¿adelantado a su época? Es dream pop antes de que el género existiera, con un poco de shoegaze. La abundancia de overdubs, las múltiples capas de voces, la guitarra eléctrica y el sintetizador Moog generan una atmósfera tan bonita y acolchonada que parece envolver toda la canción, como una nube de algodón.


Y después tenés a Forever. Es una balada perfecta, el pico de la exploración que el Wilson del medio comenzó allá por Be Still, solo dos discos atrás. Apuesta a las fortalezas del resto de sus compañeros, pero él es la estrella.

No es que sea una canción súper compleja musicalmente o en su letra, pero, seriamente, ¿vos podrías componer Forever? La respuesta es no. Jamás.

Es amor, unión y felicidad: "Así que me estoy yendo, mhh, pero no por siempre. Voy a amarte a tu manera, por siempre".

El falsete de Brian al final es la frutillita del postre.

Bueno, ¿cómo seguimos? Eh... Our Sweet Love está muy buena, canta Carl, que nunca falla. Disculpen, pero me quedé sin alegorías post-Forever. Solo una bizarreada me podría despertar.

¿Qué es eso? ¿Una canción sobre un pájaro? At My Window es extraña como ella sola, casi SMiLE-esca. Tiene una dulce melodía, y Bruce la interpreta en un tono aireado que le sienta muy bien. Y sí, ese es Brian hablando en francés en el puente. Excelente.

Finalmente, cerramos con Cool, Cool Water, otro descarte rescatado del proyecto SMiLE. La producción es lo que hace a la canción. Carl fue el encargado de unir y darle sentido a metros de cinta magnética abandonada por su hermano mayor. Es una manera relajante de terminar Sunflower.


Sunflower es tal vez top 2 o 3 de los mejores discos de los Beach Boys. Es uno al que vuelvo más seguido de lo común. No será igual de grandilocuente o innovador que Pet Sounds, aunque sí es más accesible.

Todos proveen, aunque no todos figuran. Es un poco triste que Al Jardine haya sacado el palito más corto de todos. Ya le llegará su momento, solo toca esperar.

Es la mezcla perfecta entre el relax de Friends y las sensibilidades pop que llevaron a la banda al éxito en sus inicios. Su mayor falla es ser tan feliz y poco interesado en romper con lo que venían haciendo, llevándolo por el mismo camino comercial que sus predecesores y convirtiéndolo en otro fracaso más de tantos a los que los Boys ya estaban acostumbrados a sufrir durante estos últimos años.

No puedo evitar repetirme a mí mismo, pero son las canciones de Dennis y Brian las que hacen al álbum, sumadas a la prístina producción e interpretaciones de Carl. Pero eso también sería desmerecer al resto del grupo, porque todos son Sunflower.

Y quizás ahí está la verdadera gracia del disco, los Beach Boys no necesitan que una sola persona los lleve de la mano.

Por suerte, las nuevas generaciones han recibido a Sunflower con los brazos abiertos. Yo soy orgullosamente uno de ellos.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

The Amazing Spider-Man #1

Y la saga continúa...

Este cómic tiene dos historias, así que voy a ser un poquito más breve que la última vez para que la lectura no se les haga tan pesada.

Historia 1: Spider-Man

Debido a la muerte del tío Ben, Peter y su tía no tienen dinero para pagar el alquiler. May no le deja a su sobrino dejar la escuela para conseguir trabajo, pero Parker quiere ayudar.

Lo que Peter Parker no puede hacer, el Hombre Araña sí. Primero fantasea con volverse un criminal, pero después vuelve a tierra y decide regresar al mundo del espectáculo.

El show le sale muy bien, pero como cobra en cheque y lo pone a nombre de su persona superheroica, no puede cobrarlo.

Vuelve al otro día con su agente en busca de más trabajo. Sin embargo, se le es negado. Debido a la campaña propagandística de J. Jonah Jameson, Spider-Man es persona non grata en todo Nueva York.

El icónico: "¡El Hombre Araña es una AMENAZA!" nace acá.

Jonah aprovecha la situación para enaltecer a su hijo, John Jameson, astronauta.

El joven Jameson vuela en un cohete de reconocimiento al otro día. Como Peter "no tenía nada mejor que hacer" (palabras del cómic, no mías), decide ir a ver el lanzamiento.

Cuando el cohete está por llegar a órbita, se le desprende el módulo de dirección y comienza a caer de regreso a la Tierra. Este es un trabajo para el Hombre Araña.

Peter se pone el traje y se balancea hasta la oficina de Jameson padre. Haciendo oídos sordos al dueño del Daily Bugle, Spidey organiza con un hombre de la Fuerza Aérea la forma de conectar el módulo reemplazante a la cápsula, lo que permitirá al astronauta aterrizar sano y salvo.

Nuestro héroe se infiltra en el campo de lanzamiento y se sube a un avión de rescate. El piloto lo acerca a la nave espacial y, con ayuda de sus telarañas y su superfuerza, completa la misión con éxito.

 

Al otro día, sintiéndose realizado a pesar de no haber ganado un solo peso, compra el diario esperando haber limpiado su imagen.

Todo lo contrario: Jonah ha usado todo su poderío mediático para transformar su hazaña en un acto de vandalismo.

Parado en un lugar peor que antes, Peter se pregunta qué otras desgracias le tiene preparada la vida.

Historia 2: Spider-Man vs. The Chameleon!

(Con la participación especial de: ¡Los Cuatro Fantásticos!).

Todavía buscando liquidez, Parker decide probar suerte presentando su CV a los Cuatro Fantásticos.

Sin embargo, su intento de infiltrarse al edificio Baxter activa las alarmas y el sistema de seguridad del equipo. Después de un pequeño altercado, los cuatro le revelan que trabajan ad honorem y donan casi todas sus ganancias a la ciencia.

Spidey se escapa sin saludar.

Al mismo tiempo, un espía ruso bajo el nombre de El Camaleón decide hacerse pasar por Spider-Man para robar unos planos secretos del gobierno.

El villano le tiende una trampa a Peter para que la policía vaya detrás de él y poder escapar tranquilo. Para su mala suerte, el sentido arácnido del héroe logra detectarlo detrás de sus disfraces y arruina sus planes.




Conclusiones

Con el Hombre Araña ya establecido como personaje, el siguiente paso es darle enemigos y problemas a los que enfrentarse.

El disparador de ambas historias es que Peter necesita dinero para vivir. Una de las características que diferenciaban a los héroes de Marvel del resto de sus competidores era que eran superhéroes con superproblemas. Además de pelear contra villanos y criminales, también nos daban un vistazo a sus telenovelescas vidas, donde las cuestiones del día a día tenían el mismo peso que las aventuras.

Los villanos son interesantes porque atacan al protagonista en distintos ámbitos.

J. Jonah Jameson no es alguien a quien se pueda vencer a las patadas. Al contrario: eso dejaría todavía peor parado a Spider-Man. El poder de los medios es algo con lo que Parker no puede competir. Su odio desmesurado por el héroe es tan cómico como intimidante.

El Camaleón es un espía comunista típico de la época, aunque su chiste de los disfraces permite bastantes persecuciones. Además, como Spider-Man usa una máscara que le cubre toda la cara, cualquiera puede hacerse pasar por él.

La aparición de los Cuatro Fantásticos, aunque corta, termina de unir al personaje con el resto del naciente universo Marvel. También hace una gran portada.

Es medio raro verlos dibujados por Steve Ditko, especialmente a La Mole, pero hace un buen trabajo.

Lee comienza a meter sus típicos chistes y retruques durante las batallas, elementos que terminarían siendo tan característicos del personaje en la actualidad. Y, obviamente, su habilidad para el melodrama también comienza a aparecer de a poquito en los guiones.


PD: Como dato curioso, en la segunda historia hay un error de tipeo gravísimo, donde a Peter se le llama Peter Palmer más de una vez.

martes, 1 de septiembre de 2026

El Maldito Hombre Lunares Coloridos

Si de villanos ridículos hablamos, Polka-Dot Man sin dudas se lleva todos los laureles.

Su primera aparición fue en Detective Comics #300, y qué manera de festejar ese numerito, che.


Tenemos un villano "Marvelesco". Sus poderes están explicados con bastante detalle y tienen una justificación científica: Su traje está compuesto por varios puntos (o lunares) removibles. Cada uno adopta distintas formas al ser lanzado, como sierras, burbujas o platillos voladores. Si no son devueltos al leotardo después de ser usados, se desintegran para no dejar rastro.

Curiosamente, dentro del cómic es llamado Mr. Polka-Dot. El nombre por el que se lo conoce comúnmente solo aparece en la portada.

La misma historia sabe que el personaje es completamente ridículo y se burla de eso. Es un problema que hay que resolver, a pesar de ser poco intimidante.

El Dúo Dinámico se enfrenta al Hombre Lunares, quien, junto a su banda, realiza robos y atracos con temática de puntos. Más que nada son en lugares con carteles redondos; el más original es uno que incluye un leopardo.

Los encapotados se separan para cubrir varios negocios a la vez. Robin se enfrenta a la banda solo, pero termina siendo secuestrado.

Polka obliga a Robin a escribir una carta trampa para engañar a Batman y conseguir que no interfiera con sus planes. Sin embargo, el Joven Maravilla esconde un mensaje oculto en braille dentro del envoltorio para revelarle su ubicación a su compañero.

El Caballero de la Noche se da cuenta de que todos los crímenes de Lunares forman una figura humana a través de las calles de Ciudad Gótica, y que solo falta un robo más para completar el dibujo.

Encuentran al villano con las manos en la masa y, entre los dos, se deshacen de él y su banda. El fin.

El arte tosco de Moldoff es típico de la época, aunque todo es sumamente colorido y eso lo compensa un poco.

Se nota que Bill Finger estaba harto de las estupideces que le forzaban desde arriba a escribir para Batman. Polka-Dot Man es casi paródico, aunque tal vez estoy leyendo demasiado entre líneas. Es una historia para chicos, al fin y al cabo.

El personaje desaparecería completamente de las páginas hasta los noventa y volvería a hacer apariciones ocasionales, cada una más delirante y malintencionada que la anterior.