Yo también quiero una chocita en Hawái, señor Wilson...
Smiley Smile es el doceavo disco de estudio de los Beach Boys, lanzado el 18 de Septiembre de 1967.
Después de la caída de SMiLE, Brian Wilson se aisló definitivamente del resto del mundo. Pero la banda estaba todavía en deduda con Capitol Records, que llevaba meses rellenando el cronograma con recopilaciones de grandes éxitos. Los Boys no publicaban un álbum nuevo desde Pet Sounds, y la ola de Good Vibrations se había apagado hacía rato.
Tenían que sacar algo, pero Brian se negaba a rescatar material de SMiLE. Entonces la banda, al mejor estilo de Party!, se reunió en el flamante estudio de la casa Wilson y grabó una versión lo-fi del proyecto. Juntando canciones rescatadas, algunas composiciones nuevas y Good Vibrations y Heroes and Villains puestos con calzador, nació Smiley Smile.
A excepción de los dos sencillos previamente editados, el resto del paquete presenta una instrumentación mínima. Las voces de los Boys cargan con casi todo el peso del sonido, acompañadas por algo de piano, bajo y una percusión ligera hecha con objetos poco convencionales.
Sumale a eso un poquito de trucos de estudio. Se suele decir que Brian "usaba el estudio como un instrumento", pero su forma de producir todavía era bastante clásica y directa, apoyado en las habilidades de los músicos y en lo que se podía lograr de forma física en el estudio.
Smiley es una experiencia relajada, medio volada. Las voces se tratan con delicadeza, pero también hay momentos donde se manipulan en busca de lo bizarro y un cierto humor absurdo. En ese sentido, es más cercano a Revolver que a Rubber Soul desde una perspectiva sonora.
El tema más representativo de esto es el hilarante She’s Going Bald. Originalmente un fragmento compuesto por Brian y Van Dyke Parks titulado "He Gives Speeches", Mike Love le añadió una nueva letra sobre una chica que se queda calva, y el resultado es tan extraño como divertido.
Está estructurada como una pequeña obra de teatro, con varios "actos" que alternan entre música y narración sobreactuada.
Little Pad y With Me Tonight son muy relajadas y agradables. La primera es liviana, casi veraniega, de una forma que me recuerda a la música de Jack Johnson. Lo único negativo que puedo mencionar es que el puente de los "mhhs" corta un poco la fluidez.
Tonight es un mantra dulce, impulsado por la voz de Carl Wilson y un acompañamiento de piano y bajo bastante marcado. Algo similar sucede con Wonderful, donde su voz transforma el espacio vacío en un momento íntimo, bajando lentamente la intensidad hasta convertirse en un susurro que apenas escapa de sus labios.
Vegetables fue pensado como un posible sencillo para SMiLE. A pesar de que su temática resulte completamente ridícula, refleja el interés de Brian por el ejercicio y la comida sana (Ténganlo en cuenta a futuro). Es increíble cómo utilizan el sonido de morder vegetales como parte de la percusión, lo mismo con la jarra, que es usada de varias maneras diferentes para construir la ambientación.
El instrumental "Fall Breaks and Back to Winter" es una pieza tétrica, derivada de "Fire", el único sobreviente de una cuadrilogía basada en los elementos; otra de las tantas "ideas centrales" de SMiLE.
Y después de que Wind Chimes te mece como canción de cuna, VIENE GETTIN' HUNGRY CON EL PIANO BIEN FUERTE A ROMPER TODO. Es imposiblemente peculiar, y desentona completamente con todo el resto.
Como habrán notado, son Carl y Mike quienes se reparten la mayoría de las voces principales. Mirando solo el material nuevo, Brian canta en una sola canción, que es Gettin’ Hungry, y ya no es acreditado como único productor, con esa responsabilidad distribuida entre todo el grupo.
Aquí comienza su paso al costado musicalmente, de forma similar a lo que había ocurrido antes con las giras, aunque no es tan "de golpe" como suele decirse. Es Carl quien, poco a poco, va tomando un rol cada vez más central dentro de los Beach Boys.
Pocos entendieron a Smiley, pero tampoco se entendía a si mismo. El contexto de SMiLE todavía pesaba demasiado, y en cambio, el público obtuvo algo equivalente a pisar el freno en una carrera de Fórmula Uno.
Terminó siendo el disco con peores ventas de los Boys en los Estados Unidos hasta ese momento; aunque fue un hit sorpresivo en Inglaterra, llegando al puesto número 9 de las listas.
Con el tiempo, sin embargo, fue reivindicado como una pieza singular dentro del catálogo de la banda, apreciado tanto por fanáticos como por oyentes más curiosos. Su estilo lo-fi fue muy adelantado a su época e inspiró a muchos músicos a grabar desde sus habitaciones.
Un punto de ruptura disfrazado de lanzamiento menor, porque si esto les pareció raro, prepárense para lo que viene después.
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